15 Octubre 2006 Seguir en 
LONDRES.- Un día después de que el primer ministro Tony Blair, desestimó una salida rápida de Irak, tal como lo había requerido el comandante de las Fuerzas Armadas británicas, general Richard Dannatt, los oficiales de mayor rango respaldaron ayer a su jefe máximo. En una entrevista publicada por un diario británico, los uniformados alegaron que había llegado el momento de que un superior levantara la voz a favor de los soldados.
Dannatt, de 55 años, afirmó el viernes que la presencia británica en Irak sólo agrava los problemas de seguridad de Gran Bretaña en todo el mundo, y reclamó un pronto repliegue "para evitar graves consecuencias, tanto para la sociedad británica como para el país del Golfo".
Sintonía posterior
Aunque poco después, en declaraciones a un canal de la BBC, matizó sus expresiones -explicó que con "pronta retirada" quería decir "cuando la misión esté cumplida"-, la polémica quedó instalada en la opinión pública británica. Llamó la atención de observadores el hecho de que Blair también se hubiera referido a "la misión" que Londres debe concluir en el país ocupado. "El general dice lo mismo que todos nosotros", apuntó y añadió que él también quiere que las tropas abandonen Irak "en cuanto esté finalizado el trabajo".
El cálculo de Bush
Muchos se preguntan ahora si "el trabajo" finalizará en 2010, como sugirió recientemente el presidente de EE.UU., George W. Bush, quien afirmó que está listo para mantener hasta 2010 sus tropas en el país ocupado hace más de tres años. EE.UU. tiene más de 140.000 efectivos en Irak. En tanto, su aliado británico mantiene 8.000 hombres, en la estratégica Basora, al sur del país petrolero. Bush argumentó que todavía no se ha alcanzado el nivel mínimo de seguridad en Irak, donde chiítas y sunnitas libran una virtual guerra civil, mientras Al Qaeda y milicias nacionalistas se enfrentan con las tropas de ocupación. (DPA)
Dannatt, de 55 años, afirmó el viernes que la presencia británica en Irak sólo agrava los problemas de seguridad de Gran Bretaña en todo el mundo, y reclamó un pronto repliegue "para evitar graves consecuencias, tanto para la sociedad británica como para el país del Golfo".
Sintonía posterior
Aunque poco después, en declaraciones a un canal de la BBC, matizó sus expresiones -explicó que con "pronta retirada" quería decir "cuando la misión esté cumplida"-, la polémica quedó instalada en la opinión pública británica. Llamó la atención de observadores el hecho de que Blair también se hubiera referido a "la misión" que Londres debe concluir en el país ocupado. "El general dice lo mismo que todos nosotros", apuntó y añadió que él también quiere que las tropas abandonen Irak "en cuanto esté finalizado el trabajo".
El cálculo de Bush
Muchos se preguntan ahora si "el trabajo" finalizará en 2010, como sugirió recientemente el presidente de EE.UU., George W. Bush, quien afirmó que está listo para mantener hasta 2010 sus tropas en el país ocupado hace más de tres años. EE.UU. tiene más de 140.000 efectivos en Irak. En tanto, su aliado británico mantiene 8.000 hombres, en la estratégica Basora, al sur del país petrolero. Bush argumentó que todavía no se ha alcanzado el nivel mínimo de seguridad en Irak, donde chiítas y sunnitas libran una virtual guerra civil, mientras Al Qaeda y milicias nacionalistas se enfrentan con las tropas de ocupación. (DPA)







