"No soy fácil de convencer", dijo el nuevo secretario general de la ONU

14 Octubre 2006
Nueva York.- El nuevo secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, de Corea del Sur, prometió ser un líder decidido y advirtió a los que lo acusan de bajo perfil que no lo tomen por un hombre fácil de convencer."Puedo parecer de bajo perfil o hablar suave, pero eso no significa que carezca de liderazgo o compromiso", dijo Ban ayer, en su primera entrevista formal desde su nombramiento por aclamación ese día por los 192 miembros de la Asamblea General.La modestia y la humildad eran consideradas virtudes por los asiáticos, dijo, pero no deben ser malentendidas."Tomo decisiones decisivas siempre que sea necesario", aseguró cuando le preguntaron sobre informes publicados acerca de su estilo, que supuestamente lo haría incompetente para cargo.Ban, que es ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur, venció cómodamente a seis rivales para ganar la nominación del Consejo de Seguridad de la ONU y suceder a Kofi Annan, el ghanés que lideró el cuerpo desde 1997.El segundo asiático en presidir las Naciones Unidas, Ban asumirá el 1 de enero, pero dijo que quería comenzar a trabajar en la transición lo antes posible. Un asistente dijo que Ban podría mudarse a Nueva York dentro de un mes.Ban dejó en claro que iba a viajar mucho, mientras delega gran parte de la administración cotidiana de la burocracia de 9.000 fuerzas de la ONU a un subalterno.El embajador de Estados Unidos para Naciones Unidas, John Bolton, dijo que el sucesor de Annan debe enfocarse más en la administración que en la diplomacia, una opinión que Ban contradijo sutilmente."El peso administrativo de la secretaría seneral es demasiado", dijo Ban. "Voy a intentar equilibrar mi trabajo como líder político y como líder administrativo", precisó."Un trabajo imposible"Ban comenzará los cinco años de mandato del puesto que Annan definió como el más imposible del mundo, con una agenda aterradora que se extiende desde las amenazas nucleares y el terrorismo a las reformas dentro de la propia organización.Ban dejó de lado las preguntas sobre futuras reacciones ante las pruebas nucleares de Corea del Norte, por ejemplo, si estaría dispuesto a visitar Pyongyang a principios del año próximo para ayudar a distender las tensiones.El Consejo de Seguridad de 15 miembros planeaba votar el sábado una resolución, respaldada por Ban, que impone sanciones económicas y armamentistas a Corea del Norte en respuesta a la explosión subterránea del lunes pasado.Ban, que se convirtió en ministro de Relaciones Exteriores en enero de 2004, ha estado involucrado de cerca en las negociaciones de su país con Corea del Norte y los esfuerzos internacionales para solucionar la crisis con el gobierno comunista.El ministro declinó discutir posibles cambios de alto nivel dentro del organismo mundial, diciendo que sólo se iba a asegurar de que sus elecciones estuvieran a la altura de su puesto.Asimismo, descartó una reforma al estilo empresario y afirmó que aunque sería difícil achicar las Naciones Unidas y sus varias agencias, estas debían trabajar a toda máquina."Debemos encontrar el lado comparativo y competitivo de cada agencia", dijo Ban en la entrevista, realizada en la misión de Corea del Sur en la ONU, en frente de las oficinas del organismo en el East River de Manhattan."Es necesario maximizar la fuerza y minimizar la redundancia (...) Debemos usar los recursos ya limitados de una manera más efectiva y eficiente", dijo.Sueño hecho realidadBan, que hizo la carrera diplomática y se graduó como el más alto de su clase en relaciones internacionales de la Universidad Nacional de Seúl, ha presidido tres veces la misión de la ONU de su país en Nueva York.Diplomáticos surcoreanos y de otras nacionalidades que trabajaron con él lo describen como un mediador hábil, gerente popular con el personal y un trabajador incansable.Ban nació en una familia campesina en 1944 en la ciudad de Chungju y está casado con una mujer que conoció en la secundaria. Tienen dos hijas y un hijo.En un discurso de aceptación leído en inglés y francés, recordó haber sido elegido a los 12 años por su escuela para leer un mensaje a las Naciones Unidas pidiendo ayuda al pueblo húngaro durante el levantamiento de 1956."Difícilmente entendía el significado profundo del mensaje. Pero sabía que Naciones Unidas estaba allí para ayudar en los tiempos de necesidad", dijo Ban.El nuevo jefe de la ONU dijo a Reuters que había soñado con ser diplomático desde que era un niño pero que no había imaginado convertirse en secretario general de la organización hasta que asumió el ministerio de Relaciones Exteriores."Ahora he realizado mi sueño", dijo. (Reuter)

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