Norcorea rechazó las sanciones y amenazó a EEUU

14 Octubre 2006
Nueva York.- El embajador de Corea del Norte ante la ONU dijo que una mayor presión de Estados Unidos sobre Pyongyang sería una "declaración de guerra" y que su país "rechazaba totalmente" las sanciones impuestas el sábado por el Consejo de Seguridad.

"Si Estados Unidos aumenta la presión sobre la República Popular de Corea del Norte, el país continuará tomando contramedidas, considerándola una declaración de guerra", dijo Pak Gil Yon al Consejo de Seguridad.

A su vez, acusó al consejo -que impuso sanciones financieras y armamentísticas duras a Corea del Norte en castigo por su prueba nuclear subterránea del lunes- de tener una "doble moral".

"La República Democrática de Corea está decepcionada de que el consejo de seguridad no sea capaz de mencionar una palabra de inquietud a Estados Unidos", dijo Pak.

El diplomático señaló que Estados Unidos "amenaza al país con ataques nucleares preventivos y agrava las tensiones reforzando las tropas armadas y conduciendo ejercicios militares conjuntos de gran escala cerca de la península coreana".

"La República Democrática de Corea rechaza totalmente la injustificable resolución 1718, 2006, adoptada recién por el Consejo de Seguridad", dijo.

El borrador de la resolución impulsada por Estados Unidos permite a las naciones frenar el paso desde las cargas que vayan desde y hacia Corea del Norte para investigar la presencia de armas de destrucción masiva y provisiones relacionadas.
En una concesión a China, la resolución excluye específicamente el uso de la fuerza, pero permite sanciones económicas y restricciones en el transporte naval y aéreo.

Kenzo Oshima, embajador japonés ante la ONU, dijo a los periodistas que estaba sorprendido por la reacción de Corea del Norte, pero dijo que no era "del todo inesperada".

El embajador estadounidense John Bolton comparó los continuos rechazos de Corea del Norte y su abandono de una sesión del consejo a puertas cerradas el mes pasado con el episodio en el que el ex líder soviético Nikita Krushchev golpeó su zapato contra la mesa en la Asamblea General de la ONU en 1960. (Reuter)


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