13 Octubre 2006 Seguir en 
WASHINGTON.- Pese a que la situación en Irak amenaza con provocar la derrota de los republicanos en las elecciones de noviembre, el presidente George W. Bush reiteró que no hay otra opción que permanecer en ese país, y que está listo para mantener el actual número de soldados hasta 2010. “No oigo a nadie que me diga que hay que volver antes de terminar la misión emprendida”, declaró.
Sin embargo, mientras pronunciaba ayer un discurso electoral en Missouri, una mujer lo interrumpió a los gritos. “¡Fuera de Irak ya; nos están matando!”, le reclamó. Bush hablaba de combustibles alternativos al momento del incidente. La mujer fue retirada del lugar por agentes de seguridad.
Casi al mismo tiempo, el Pentágono anunció que se preparaba para mantener durante cuatro años los más de 140.000 militares desplegados en Irak, entre ellos 120.000 efectivos del Ejército. Aunque con cautela, el jefe del Estado Mayor del Ejército, general Peter Schoomaker, claramente dio a entender que no habría una retirada antes de 2010.
La Casa Blanca no ha comentado hasta ahora tales proyectos, pues el mandato presidencial termina en enero de 2009.
Ataque a la prensa
Irak necesita tropas extranjeras por un tiempo indeterminado, hasta que sus propias fuerzas puedan combatir la rebelión, expresó por su parte un vocero del gobierno iraquí. Ayer, una nueva jornada violenta dejó una veintena de muertos en el país, entre ellos nueve iraquíes -periodistas y vigilantes- que perecieron en un ataque extremista contra las oficinas del canal satelital Al Shabiya, en Bagdad. Irak es, definitivamente, un lugar peligroso para los periodistas. Desde el inicio de la invasión, en 2003, murieron al menos 80 de ellos, más que en los seis años de la II Guerra Mundial. (Télam-Reuter)
Sin embargo, mientras pronunciaba ayer un discurso electoral en Missouri, una mujer lo interrumpió a los gritos. “¡Fuera de Irak ya; nos están matando!”, le reclamó. Bush hablaba de combustibles alternativos al momento del incidente. La mujer fue retirada del lugar por agentes de seguridad.
Casi al mismo tiempo, el Pentágono anunció que se preparaba para mantener durante cuatro años los más de 140.000 militares desplegados en Irak, entre ellos 120.000 efectivos del Ejército. Aunque con cautela, el jefe del Estado Mayor del Ejército, general Peter Schoomaker, claramente dio a entender que no habría una retirada antes de 2010.
La Casa Blanca no ha comentado hasta ahora tales proyectos, pues el mandato presidencial termina en enero de 2009.
Ataque a la prensa
Irak necesita tropas extranjeras por un tiempo indeterminado, hasta que sus propias fuerzas puedan combatir la rebelión, expresó por su parte un vocero del gobierno iraquí. Ayer, una nueva jornada violenta dejó una veintena de muertos en el país, entre ellos nueve iraquíes -periodistas y vigilantes- que perecieron en un ataque extremista contra las oficinas del canal satelital Al Shabiya, en Bagdad. Irak es, definitivamente, un lugar peligroso para los periodistas. Desde el inicio de la invasión, en 2003, murieron al menos 80 de ellos, más que en los seis años de la II Guerra Mundial. (Télam-Reuter)







