12 Octubre 2006 Seguir en 
LA PAZ.- El presidente Evo Morales, enfrentado a múltiples presiones sociales y políticas, decidió convertir el acto de reivindicación indígena del 12 de octubre en una jornada de defensa de su gobierno. Al mediodía de hoy, Morales dirigirá un mensaje al país en el cierre de una reunión continental de pueblos indígenas.
La decisión del mandatario de buscar nuevamente un apoyo en las calles parece dirigida a contrarrestar la ola de conflictos sociales con que su gobierno tropezó este mes, a la par de sus dificultades para lograr acuerdos con la oposición política en el marco de la Asamblea Constituyente. “El acto servirá para defender el sistema democrático vigente en el país, sobre todo contra los afanes desestabilizadores y la ola de rumores sobre un golpe de Estado”, dijo un vocero, sólo un día después de que el propio gobierno desestimó tales rumores.
Mineros y choferes
El acto podría coincidir con bloqueos de carreteras por parte de mineros y una huelga nacional de los transportistas. Los mineros asalariados de la corporación estatal Comibol dijeron que bloquearán carreteras del altiplano a partir de hoy si el gobierno no entrega a esa empresa el control total de Huanuni, el mayor yacimiento de estaño del país. “No aceptamos más demoras, los recursos minerales no pueden ser privatizados”, dijo un vocero sindical, tras los choques de la semana pasada en Huanuni entre ese sector y los cooperativistas mineros, que dejaron al menos 16 muertos. Los cooperativistas, que se oponen al fortalecimiento de la Comibol, rompieron su alianza política con Morales y le dieron plazo hasta mañana para que les entregue la mina de Huanuni.
Paralelamente, el gobierno trata de evitar una huelga nacional de transportistas anunciada para hoy en rechazo a un plan de legalización de automóviles de contrabando.
Asimismo, dos sindicatos de productores de coca no reconocidos por el gobierno amenazaron con bloquear carreteras en demanda de la legalización de sus cultivos en la región central de Yungas de Vandiola. (Reuter)
La decisión del mandatario de buscar nuevamente un apoyo en las calles parece dirigida a contrarrestar la ola de conflictos sociales con que su gobierno tropezó este mes, a la par de sus dificultades para lograr acuerdos con la oposición política en el marco de la Asamblea Constituyente. “El acto servirá para defender el sistema democrático vigente en el país, sobre todo contra los afanes desestabilizadores y la ola de rumores sobre un golpe de Estado”, dijo un vocero, sólo un día después de que el propio gobierno desestimó tales rumores.
Mineros y choferes
El acto podría coincidir con bloqueos de carreteras por parte de mineros y una huelga nacional de los transportistas. Los mineros asalariados de la corporación estatal Comibol dijeron que bloquearán carreteras del altiplano a partir de hoy si el gobierno no entrega a esa empresa el control total de Huanuni, el mayor yacimiento de estaño del país. “No aceptamos más demoras, los recursos minerales no pueden ser privatizados”, dijo un vocero sindical, tras los choques de la semana pasada en Huanuni entre ese sector y los cooperativistas mineros, que dejaron al menos 16 muertos. Los cooperativistas, que se oponen al fortalecimiento de la Comibol, rompieron su alianza política con Morales y le dieron plazo hasta mañana para que les entregue la mina de Huanuni.
Paralelamente, el gobierno trata de evitar una huelga nacional de transportistas anunciada para hoy en rechazo a un plan de legalización de automóviles de contrabando.
Asimismo, dos sindicatos de productores de coca no reconocidos por el gobierno amenazaron con bloquear carreteras en demanda de la legalización de sus cultivos en la región central de Yungas de Vandiola. (Reuter)







