CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Benedicto XVI firmará próximamente un decreto con el que facilitará la celebración de la misa en latín, con la esperanza de poner así fin al cisma de los católicos integristas adeptos del obispo francés Marcel Lefebvre.
Una fuente vaticana que pidió el anonimato señaló que el Papa está preparando un motu proprio o decreto sobre las relaciones con los tradicionalistas, que piden celebrar libremente la misa en latín, según el llamado rito de San Pío V o tridentino.
El decreto tendrá forma de un indulto, es decir, una derogación del derecho común que rige las celebraciones de la Iglesia Católica, indicó la misma fuente.
Los diarios italianos señalaron que el Papa podría publicar su motu proprio antes de Navidad, aunque la curia vaticana sigue mostrando una fuerte oposición.
El abandono de la misa en latín tras el Concilio Vaticano II (1965) fue una de las causas de la ruptura protagonizada por los adeptos de monseñor Lefebvre. Este último fue excomulgado por el papa Juan Pablo II en 1988, luego de que Lefebvre desafió su autoridad y ordenó a cuatro obispos sin solicitar el permiso papal. Este fue el primer cisma de la Iglesia Católica moderna.
Juan Pablo II autorizó la liturgia tridentina bajo algunas condiciones, entre ellas el acuerdo del obispo de la diócesis en cuestión, pero Benedicto XVI, que aprecia la liturgia antigua y critica los abusos de la moderna, quiere ir más lejos.
“La misa tridentina no es propiedad privada de los lefebvristas; es un tesoro de toda la Iglesia”, declaró al mensual italiano “30 Giorni” monseñor Ranjith Patabendige Don, secretario de la Congregación para el culto divino. Los principales representantes de los sectores tradicionalistas se agrupan en la Sociedad de San Pío (SSPX), fundada por el fallecido arzobispo francés Lefebvre. El grupo con base en Suiza tiene cerca de un millón de seguidores, en comparación con los 1.100 millones de católicos en el mundo.(AFP-NA-Reuter)