09 Octubre 2006 Seguir en 
Seúl.- Corea del Norte enfrenta hoy una ola de condenas internacionales tras anunciar que detonó una bomba atómica bajo tierra, un ensayo que suma al país comunista al selecto club de las potencias nucleares.
Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y China llamaron al Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a tomar medidas contra Corea por el ensayo, realizado a las 22.36 de anoche, hora de Argentina.
El Consejo de Seguridad había urgido a Corea del Norte hace sólo dos días a que no realizara ningún ensayo nuclear, en medio de advertencias de posibles sanciones adicionales contra el aislado y empobrecido país en caso de que no diera marcha atrás.
Trascendió que el Consejo de Seguridad se reúne esta tarde con carácter urgente (por pedido de Japón y de Estados Unidos) para analizar la prueba nuclear subterránea.
El vocero de la Casa Blanca, Tony Snow, pidió acciones inmediatas para responder a este acto no provocado y dijo que Estados Unidos monitoreaba la situación y reafirmaba su compromiso a proteger y defender a sus aliados en la región.
El Instituto Geológico de Corea del Sur dijo que había detectado un temblor de suelo compatible con la detonación de unas 550 toneladas de TNT, un poder muy por debajo de las dos bombas atómicas lanzadas por Estados Unidos sobre Japón en 1945.
China, el principal aliado y benefactor de Corea del Norte, manifestó su resuelta oposición a la prueba de su vecino y dijo que Pyongyang "desafió la oposición universal de la sociedad internacional y condujo un test nuclear de manera flagrante".
El recientemente designado primer ministro japonés, Shinzo Abe, pidió a la comunidad internacional una respuesta calma pero firme ante el ensayo nuclear norcoreano.
El presidente de Corea del Sur, Roh Moo-hyun, ordenó a sus fuerzas armadas ponerse en estado de alerta máxima y convocó a una reunión de urgencia con sus asesores de seguridad.
Seúl dijo que el ensayo fue realizado en la zona de Hwaderi, cerca de la ciudad de Kilju, en la costa noroeste de la península coreana. (Télam)
Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y China llamaron al Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a tomar medidas contra Corea por el ensayo, realizado a las 22.36 de anoche, hora de Argentina.
El Consejo de Seguridad había urgido a Corea del Norte hace sólo dos días a que no realizara ningún ensayo nuclear, en medio de advertencias de posibles sanciones adicionales contra el aislado y empobrecido país en caso de que no diera marcha atrás.
Trascendió que el Consejo de Seguridad se reúne esta tarde con carácter urgente (por pedido de Japón y de Estados Unidos) para analizar la prueba nuclear subterránea.
El vocero de la Casa Blanca, Tony Snow, pidió acciones inmediatas para responder a este acto no provocado y dijo que Estados Unidos monitoreaba la situación y reafirmaba su compromiso a proteger y defender a sus aliados en la región.
El Instituto Geológico de Corea del Sur dijo que había detectado un temblor de suelo compatible con la detonación de unas 550 toneladas de TNT, un poder muy por debajo de las dos bombas atómicas lanzadas por Estados Unidos sobre Japón en 1945.
China, el principal aliado y benefactor de Corea del Norte, manifestó su resuelta oposición a la prueba de su vecino y dijo que Pyongyang "desafió la oposición universal de la sociedad internacional y condujo un test nuclear de manera flagrante".
El recientemente designado primer ministro japonés, Shinzo Abe, pidió a la comunidad internacional una respuesta calma pero firme ante el ensayo nuclear norcoreano.
El presidente de Corea del Sur, Roh Moo-hyun, ordenó a sus fuerzas armadas ponerse en estado de alerta máxima y convocó a una reunión de urgencia con sus asesores de seguridad.
Seúl dijo que el ensayo fue realizado en la zona de Hwaderi, cerca de la ciudad de Kilju, en la costa noroeste de la península coreana. (Télam)







