04 Octubre 2006 Seguir en 
La causa por el crimen del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz volvió a motorizarse. El juez del caso decidió acusar por homicidio agravado al policía Andrés Faversani, ya que, según él, hay indicios sobre su presunta participación en el crimen por el que también están acusados los ex policías Ema Hortencia Gómez y Darío Pérez.
El juez Juan Francisco Pisa aceptó el pedido de elevación a juicio que le había planteado el fiscal Guillermo Herrera, aunque modificó algunos aspectos. Además de Faversani, el magistrado imputó por encubrimiento al policía Juan Roque Romano y al empresario Arturo Roberto Roife, cuyo sobreseimiento había solicitado el fiscal. Por este mismo delito, además, están acusados el comisario (r) Rodolfo Domínguez y el agente Gabriel Albornoz. Tanto Faversani como Romano están en situación pasiva en la fuerza.
La causa ahora quedó en manos del fiscal de la Cámara de Apelaciones, Hernán Castellanos, que deberá resolver el planteo de Pisa. Si le encuentra razón, el caso será elevado directamente a juicio. Si no, la causa pasará a la Cámara de Apelaciones. En caso de que Castellano coincida con el juez, es muy probable que se ordene la detención de Faversani, ya que el delito del que se lo acusa no es excarcelable. La Justicia no podrá tomarse mucho tiempo para definir esta cuestión. A fines de noviembre, Gómez y Pérez estarán en condiciones de solicitar la libertad al haber permanecido más de dos años presos sin ser juzgados. La decisión de Pisa es coincidente con el pedido que habían realizado los representantes de la querella, Benjamín Frías Alurralde, María Dolores Leone Cervera y Dante Julio José Ibáñez, quienes habían solicitado que Faversani fuera imputado por el homicidio
El caso
El 26 de noviembre de 2004, Aráoz fue encontrado sin vida en su casa de avenida Aconquija al 2.900, en Yerba Buena. Tenía 51 años, estaba separado y era padre de nueve hijos. Le dispararon nueve veces con una pistola nueve milímetros. El caso, inédito en la historia criminal de la provincia (nunca antes se había matado a un juez), conmocionó a la opinión pública. Para la Justicia, se trató de un asesinato de índole pasional. Esta hipótesis se afirma en la tormentosa relación que mantenía Aráoz con Gómez, quien aparentemente llevaba en forma paralela una vinculación sentimental con Pérez. Faversani no habría formado parte del triángulo amoroso, pero sí, según la teoría del magistrado, podría haber colaborado con los dos únicos detenidos en el caso en su presunta determinación de acabar con la vida de Aráoz.
Herrera apoyó aún más esta teoría cuando, a través de una pericia balística, la Policía comprobó que los disparos que habían acabado con la vida del magistrado salieron del arma reglamentaria del oficial.
Se supone además que los homicidas tuvieron varias horas para borrar huellas y desordenar el escenario del crimen. Por su parte, y desde el primer momento, los familiares del juez dijeron que este había sido víctima de la mafia policial.
- DARIO ALEJANDRO PEREZ es un oficial de Policía que quedó detenido a los pocos días de que se cometió el crimen, porque supuestamente mantenía un romance con Ema Gómez. A través de una pericia, se confirmó que los disparos que acabaron con la vida del juez habían salido de su arma. Está acusado de homicidio agravado y se encuentra en el penal de Villa Urquiza.
- EMA HORTENCIA GOMEZ fue la que halló el cuerpo del juez, que era su novio.Un estudio de ADN confirmó que la piel y la sangre encontradas bajo las uñas del magistrado eran suyas. Le fue imputado el cargo de homicidio agravado.
- ANDRES ENRIQUE FAVERSANI también es policía. El fiscal Guillermo Herrera había decidido acusarlo de encubrimiento, pero ahora el juez Juan Francisco Pisa decidió imputarle el delito de homicidio agravado. El test de parafina al que se lo sometió tras el crimen dio resultado positivo.
- RODOLFO DOMINGUEZ era comisario y fue procesado por encubrimiento porque llegó, junto con Faversani, a la casa del juez Aráoz a pesar de que no le correspondía actuar. La Justicia sospecha que colaboró con Gómez para borrar pruebas importantes.
- RAUL ALBORNOZ es el agente de policía que manejaba la camioneta en el que se trasladaron Gómez, Faversani y Domínguez hasta la casa del juez. En un principio se pensó que sería sobreseído, pero la Justicia decidió imputarle encubrimiento.
- JUAN ROQUE ROMANO es un ex policía dueño de la remisería en la que trabajaba Pérez. Herrera le pidió al juez Pisa que lo sobreseyera, pero este decidió imputarle encubrimiento.
- ARTURO ALBERTO ROIFE es un agente inmobiliario amigo de Pérez, de Faversani y, supuestamente, de Gómez. Los informes de las escuchas telefónicas determinaron que mantuvo más de una comunicación con la acusada el día en el que asesinaron a Aráoz. Se le imputa el delito de encubrimiento.
El juez Juan Francisco Pisa aceptó el pedido de elevación a juicio que le había planteado el fiscal Guillermo Herrera, aunque modificó algunos aspectos. Además de Faversani, el magistrado imputó por encubrimiento al policía Juan Roque Romano y al empresario Arturo Roberto Roife, cuyo sobreseimiento había solicitado el fiscal. Por este mismo delito, además, están acusados el comisario (r) Rodolfo Domínguez y el agente Gabriel Albornoz. Tanto Faversani como Romano están en situación pasiva en la fuerza.
La causa ahora quedó en manos del fiscal de la Cámara de Apelaciones, Hernán Castellanos, que deberá resolver el planteo de Pisa. Si le encuentra razón, el caso será elevado directamente a juicio. Si no, la causa pasará a la Cámara de Apelaciones. En caso de que Castellano coincida con el juez, es muy probable que se ordene la detención de Faversani, ya que el delito del que se lo acusa no es excarcelable. La Justicia no podrá tomarse mucho tiempo para definir esta cuestión. A fines de noviembre, Gómez y Pérez estarán en condiciones de solicitar la libertad al haber permanecido más de dos años presos sin ser juzgados. La decisión de Pisa es coincidente con el pedido que habían realizado los representantes de la querella, Benjamín Frías Alurralde, María Dolores Leone Cervera y Dante Julio José Ibáñez, quienes habían solicitado que Faversani fuera imputado por el homicidio
El caso
El 26 de noviembre de 2004, Aráoz fue encontrado sin vida en su casa de avenida Aconquija al 2.900, en Yerba Buena. Tenía 51 años, estaba separado y era padre de nueve hijos. Le dispararon nueve veces con una pistola nueve milímetros. El caso, inédito en la historia criminal de la provincia (nunca antes se había matado a un juez), conmocionó a la opinión pública. Para la Justicia, se trató de un asesinato de índole pasional. Esta hipótesis se afirma en la tormentosa relación que mantenía Aráoz con Gómez, quien aparentemente llevaba en forma paralela una vinculación sentimental con Pérez. Faversani no habría formado parte del triángulo amoroso, pero sí, según la teoría del magistrado, podría haber colaborado con los dos únicos detenidos en el caso en su presunta determinación de acabar con la vida de Aráoz.
Herrera apoyó aún más esta teoría cuando, a través de una pericia balística, la Policía comprobó que los disparos que habían acabado con la vida del magistrado salieron del arma reglamentaria del oficial.
Se supone además que los homicidas tuvieron varias horas para borrar huellas y desordenar el escenario del crimen. Por su parte, y desde el primer momento, los familiares del juez dijeron que este había sido víctima de la mafia policial.
Quién es quién en la causa
- DARIO ALEJANDRO PEREZ es un oficial de Policía que quedó detenido a los pocos días de que se cometió el crimen, porque supuestamente mantenía un romance con Ema Gómez. A través de una pericia, se confirmó que los disparos que acabaron con la vida del juez habían salido de su arma. Está acusado de homicidio agravado y se encuentra en el penal de Villa Urquiza.
- EMA HORTENCIA GOMEZ fue la que halló el cuerpo del juez, que era su novio.Un estudio de ADN confirmó que la piel y la sangre encontradas bajo las uñas del magistrado eran suyas. Le fue imputado el cargo de homicidio agravado.
- ANDRES ENRIQUE FAVERSANI también es policía. El fiscal Guillermo Herrera había decidido acusarlo de encubrimiento, pero ahora el juez Juan Francisco Pisa decidió imputarle el delito de homicidio agravado. El test de parafina al que se lo sometió tras el crimen dio resultado positivo.
- RODOLFO DOMINGUEZ era comisario y fue procesado por encubrimiento porque llegó, junto con Faversani, a la casa del juez Aráoz a pesar de que no le correspondía actuar. La Justicia sospecha que colaboró con Gómez para borrar pruebas importantes.
- RAUL ALBORNOZ es el agente de policía que manejaba la camioneta en el que se trasladaron Gómez, Faversani y Domínguez hasta la casa del juez. En un principio se pensó que sería sobreseído, pero la Justicia decidió imputarle encubrimiento.
- JUAN ROQUE ROMANO es un ex policía dueño de la remisería en la que trabajaba Pérez. Herrera le pidió al juez Pisa que lo sobreseyera, pero este decidió imputarle encubrimiento.
- ARTURO ALBERTO ROIFE es un agente inmobiliario amigo de Pérez, de Faversani y, supuestamente, de Gómez. Los informes de las escuchas telefónicas determinaron que mantuvo más de una comunicación con la acusada el día en el que asesinaron a Aráoz. Se le imputa el delito de encubrimiento.







