02 Octubre 2006 Seguir en 
Una banda que cocinaba y comercializaba cocaína fue desbaratada casi por completo en las primeras horas de ayer, cuando personal de la Dirección de Drogas Peligrosas de la Policía provincial allanó un domicilio ubicado en Villa 9 de Julio. Los investigadores, al mando de los comisarios Mario Rojas y Fabián Salvatore, y bajo la supervisión del juez federal No 1, Jorge Parache, secuestraron casi un kilo de cocaína, dinero, un arma, celulares y documentación.
La organización, comandada por un tal "Maño Cabeza", estaba siendo investigada desde hacía seis meses. Desde entonces, los investigadores habían estado obteniendo pruebas contra los traficantes, entre ellas el testimonio de por lo menos seis compradores, que habían sido interceptados en las inmediaciones del domicilio allanado, ubicado en el barrio 11 de Febrero. Los consumidores, todos de buen nivel, domiciliados en Barrio Norte y en Yerba Buena, relataron que allí compraban la droga y dijeron que la organización estaba integrada en su totalidad por familiares de "Maño", incluidas las mujeres.
Con la orden de allanamiento entregada por el juez, los oficiales Silvio Luna, Jorge Nacuse, Pedro Barros, Walter Molina, José Rabal, Benito Molina, Manuel Luna, Omar Lazarte, Carlos Herrera y Alicia Herrera ingresaron entonces a la vivienda.
Los acusados
Antes de comenzar la búsqueda, los policías detuvieron a cuatro personas, dos hombres y dos mujeres, todos sobrinos del líder. Los acusados, "Gasparín", de 26 años; "Cacuy", de 23; "La Pao"; de 22 y "La Turca", de 15, quedaron a disposición de la Justicia. Todos serán defendidos por el abogado Roberto Flores. Luego se inició la requisa de la casa y tras varias horas de búsqueda encontraron en total 120 tizas de cocaína, de aproximadamente 7 gramos cada una, lo que arrojó un total de poco más de 800 gramos de droga. La tiza es la cocaína comprimida, en forma de cilindro.
Perra entrenada
Los policías contaron con la colaboración de la perra "Bruma", perteneciente a la Policía de Seguridad Aeroportuaria, que encontró, oculta detrás de una pared, una bolsa con más de 20 tizas. Los investigadores, además, se incautaron de cinco teléfonos celulares; de $ 1.500, producto de la venta de la droga; de una pistola calibre 9mm con tres cargadores completos y de una caja con otros 50 proyectiles. Hallaron además bolsas plásticas para fraccionar la cocaína, elementos para cortar y estirar la droga, como pastillas, y balanzas de precisión. Entre la documentación que encontraron había una agenda, en la cual se detalla cómo estaba conformada la organización, precios y tipo de venta, y quiénes eran los principales clientes. Todo esto estaba escondido en muebles, en cajas y debajo de alacenas, por lo que el allanamiento se extendió hasta la madrugada. Mientras, una guardia de Infantería y del Comando Radioeléctrico resguardaba la entrada de la vivienda. Sin embargo, en ningún momento hubo incidentes con los vecinos, que se dedicaron únicamente a mirar con curiosidad lo que estaba sucediendo.
El operativo continuará en los próximos días. Por un lado, porque aún falta detener al principal acusado, y por otro, porque aparentemente se obtuvieron pruebas sobre otros puntos de venta que podrían ser allanados.
La organización, comandada por un tal "Maño Cabeza", estaba siendo investigada desde hacía seis meses. Desde entonces, los investigadores habían estado obteniendo pruebas contra los traficantes, entre ellas el testimonio de por lo menos seis compradores, que habían sido interceptados en las inmediaciones del domicilio allanado, ubicado en el barrio 11 de Febrero. Los consumidores, todos de buen nivel, domiciliados en Barrio Norte y en Yerba Buena, relataron que allí compraban la droga y dijeron que la organización estaba integrada en su totalidad por familiares de "Maño", incluidas las mujeres.
Con la orden de allanamiento entregada por el juez, los oficiales Silvio Luna, Jorge Nacuse, Pedro Barros, Walter Molina, José Rabal, Benito Molina, Manuel Luna, Omar Lazarte, Carlos Herrera y Alicia Herrera ingresaron entonces a la vivienda.
Los acusados
Antes de comenzar la búsqueda, los policías detuvieron a cuatro personas, dos hombres y dos mujeres, todos sobrinos del líder. Los acusados, "Gasparín", de 26 años; "Cacuy", de 23; "La Pao"; de 22 y "La Turca", de 15, quedaron a disposición de la Justicia. Todos serán defendidos por el abogado Roberto Flores. Luego se inició la requisa de la casa y tras varias horas de búsqueda encontraron en total 120 tizas de cocaína, de aproximadamente 7 gramos cada una, lo que arrojó un total de poco más de 800 gramos de droga. La tiza es la cocaína comprimida, en forma de cilindro.
Perra entrenada
Los policías contaron con la colaboración de la perra "Bruma", perteneciente a la Policía de Seguridad Aeroportuaria, que encontró, oculta detrás de una pared, una bolsa con más de 20 tizas. Los investigadores, además, se incautaron de cinco teléfonos celulares; de $ 1.500, producto de la venta de la droga; de una pistola calibre 9mm con tres cargadores completos y de una caja con otros 50 proyectiles. Hallaron además bolsas plásticas para fraccionar la cocaína, elementos para cortar y estirar la droga, como pastillas, y balanzas de precisión. Entre la documentación que encontraron había una agenda, en la cual se detalla cómo estaba conformada la organización, precios y tipo de venta, y quiénes eran los principales clientes. Todo esto estaba escondido en muebles, en cajas y debajo de alacenas, por lo que el allanamiento se extendió hasta la madrugada. Mientras, una guardia de Infantería y del Comando Radioeléctrico resguardaba la entrada de la vivienda. Sin embargo, en ningún momento hubo incidentes con los vecinos, que se dedicaron únicamente a mirar con curiosidad lo que estaba sucediendo.
El operativo continuará en los próximos días. Por un lado, porque aún falta detener al principal acusado, y por otro, porque aparentemente se obtuvieron pruebas sobre otros puntos de venta que podrían ser allanados.







