Huía luego de atropellar a una joven y mató a otro muchacho

Las víctimas fallecieron en el acto, a la vera de la ruta 305, en la zona de El Timbó. Luego de varias horas, la Policía logró dar con el conductor, que estaba reparando el rodado. Familias conmovidas.

EN LA BRIGADA ESTE. Después de ser incautada, la camioneta, una Ford F-100, fue trasladada a Lastenia.  LA GACETA/ ANTONIO FERRONI
EN LA BRIGADA ESTE. Después de ser incautada, la camioneta, una Ford F-100, fue trasladada a Lastenia. LA GACETA/ ANTONIO FERRONI
02 Octubre 2006
Iba una bestia detrás del volante. Sólo así se explican los familiares de dos jóvenes que murieron atropellados ayer a la mañana en El Timbó quién puede haber sido el que conducía el vehículo que los atropelló. La tragedia ocurrió poco antes de las 4.30, pero tiene una particularidad macabra. Las dos víctimas mortales estaban separados por 1.500 metros. La persona que los mató embistió primero a uno y después al otro, mientras caminaban a la vera de la ruta, luego de haber salido de un baile.
Decenas de jóvenes habían concurrido el boliche “La Máquina”, ubicado en El Timbó, y allí estuvieron hasta las 4, cuando el baile terminó. Muchos de ellos,  comenzaron entonces a caminar a la vera de la ruta 305, de regreso a su domicilio.
Uno de los grupos de amigos estaba integrado por Carlos Andrés Contreras, de 20 años, domiciliado en calle Chacabuco 1.321, de San Miguel de Tucumán; María Vizcarra, de 21, y su hermana Gladys, de 18, ambas de El Timbó. Ellos caminaban por el sector oeste de la ruta, todos abrazados, según relató posteriormente la madre de Contreras. Habían transitados unos 250 metros.
De pronto, y con una velocidad que no les permitió reaccionar, Contreras y María fueron embestidos por lo que posteriormente Gladys describió como una camioneta Ford F-100 blanca, con franjas celestes o verdes. El conductor del rodado no sólo no se detuvo, sino que aparentemente apretó aún más el acelerador y escapó. Esto sucedió en el kilómetro 16 de la ruta. También caminando, ya había llegado al kilómetro 17,5 un grupo del que formaba parte Roberto Ruiz, de 20 años, domiciliado en Las Salinas, departamento Burruyacu. El mismo conductor atropelló al joven y, al igual que lo había hecho minutos antes, escapó rápidamente. En el sector en el que fue atropellado Ruiz casi no hay pavimento, por lo que los investigadores piensan que el conductor de la camioneta siguió de largo en este caso y chocó al grupo.

Al hospital
Contreras, Vizcarra y Ruiz fueron trasladados hasta el hospital Centro de Salud, pero los dos últimos llegaron sin vida a raíz de las gravísimas heridas. Contreras, por su parte, sufrió la fractura de un brazo y golpes en la espalda.
Los jóvenes fueron velados en su casa. “Cómo puede ser que haya ocurrido una cosa así. Ellos caminaban bien. No entendemos qué quiso hacer este tipo, pero seguro que iba borracho”, dijo Diego González, amigo de la familia Vizcarra. Amalia López, otra amiga, afirmó que casi siempre ellos iban a bailar al mismo boliche, y que nunca habían tenido problemas. “Muchos chicos salen borrachos y así manejan. Por eso los que van caminando lo hacen bien por el costado de la ruta. Ojalá atrapen a este animal”, dijo. Los padres de los jóvenes estaban destrozados por el dolor.
Tras el hecho, personal de la Brigada Este, al mando del comisario Héctor Rodolfo Cheín y supervisado por el comisario José Reynaldo Carrizo, comenzó a investigar. Una comisión conformada por los oficiales Alejandro Siweki, Sebastián Navarro, Raúl González, Luis Ibarra y Solano Torres, averiguó que el conductor de la camioneta también había estado en el baile.

En un galpón
Sobre la base de la información obtenida, ya en horas de la tarde lograron secuestrar el vehículo en un galpón en el que el conductor estaba tratando de arreglarlo. Se trata de un empleado de una firma agropecuaria, que además es propietaria de la camioneta. Según trascendió, el joven había asegurado que había atropellado un caballo, y que por eso se había roto el frente. La Policía informó oficialmente que el joven es Walberto Facundo Gardiol Alegre, de 19 años, que iba acompañado por un menor de 17, conocido como “Troncoso”.  Por orden de la fiscal Teresita Marnero, el acusado quedó detenido y hoy deberá ser presentado en Tribunales para que declare.


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