01 Octubre 2006 Seguir en 
BRASILIA, Brasil.- Hasta anoche no se albergaban esperanzas de hallar a alguno de los 155 pasajeros y tripulantes del Boeing 737- 800 de la aerolínea brasileña Gol que se estrelló el viernes en la selva del Amazona. Según admitió hoy el jefe de la empresa que administra los aeropuertos de Brasil (Infraero), José Carlos Pereira, los militares que llegaron al lugar del accidente no detectaron indicios de la existencia de personas vivas entre los restos de la nave.
La convicción de que no hubo supervivientes fue reforzada por la decisión del presidente de ese país, Luiz Inacio Lula da Silva, de dictar luto nacional de tres días en honor a las víctimas del accidente. La aerolínea Gol, a su vez, afirmó ayer que no estaba en condiciones de confirmar si hubo o no sobrevivientes de la tragedia. Según el vicepresidente técnico de la empresa, David Barioni, confirmó que había algunos extranjeros entre los 149 pasajeros, aunque no informó cuántos ni de qué nacionalidad.
A su vez, el representante del Comando de la Aeronáutica, el brigadier Antonio Leite, afirmó que, aunque no puede ser totalmente descartada, la posibilidad de que haya sobrevivientes es muy remota. Los restos de la aeronave siniestrada, que realizaba un vuelo de Manaus a Río de Janeiro, con escala en Brasilia, fueron ubicados ayer, 12 horas después del inicio de las búsquedas. El avión cayó en una región selvática del estado de Mato Grosso.
Al parecer, la nave chocó con un Legacy (un avión de pequeño porte fabricado por la brasileña Embraer), que transportaba a cinco personas a Estados Unidos y logró aterrizar con graves averías en una base de la Aeronáutica brasileña, pese a graves averías en un ala. El Legacy era comandado por un piloto brasileño y transportaba a cuatro pasajeros estadounidenses (entre ellos el periodista del diario The New York Times, Joe Sharkey), de los cuales, al parecer, ninguno resultó herido.
Una senda
La Fuerza Aérea Brasileña (FAB) inició el viernes por la noche la búsqueda del Boeing desaparecido con un equipo de 200 personas, apoyadas por ocho aviones y cinco helicópteros. Los restos de la aeronave siniestrada recién fueron ubicados ayer, y al cierre de esta edición, los equipos de rescate estaban intentando abrir una senda en la densa vegetación para llegar hasta el lugar en el que están los restos. (DPA)
La convicción de que no hubo supervivientes fue reforzada por la decisión del presidente de ese país, Luiz Inacio Lula da Silva, de dictar luto nacional de tres días en honor a las víctimas del accidente. La aerolínea Gol, a su vez, afirmó ayer que no estaba en condiciones de confirmar si hubo o no sobrevivientes de la tragedia. Según el vicepresidente técnico de la empresa, David Barioni, confirmó que había algunos extranjeros entre los 149 pasajeros, aunque no informó cuántos ni de qué nacionalidad.
A su vez, el representante del Comando de la Aeronáutica, el brigadier Antonio Leite, afirmó que, aunque no puede ser totalmente descartada, la posibilidad de que haya sobrevivientes es muy remota. Los restos de la aeronave siniestrada, que realizaba un vuelo de Manaus a Río de Janeiro, con escala en Brasilia, fueron ubicados ayer, 12 horas después del inicio de las búsquedas. El avión cayó en una región selvática del estado de Mato Grosso.
Al parecer, la nave chocó con un Legacy (un avión de pequeño porte fabricado por la brasileña Embraer), que transportaba a cinco personas a Estados Unidos y logró aterrizar con graves averías en una base de la Aeronáutica brasileña, pese a graves averías en un ala. El Legacy era comandado por un piloto brasileño y transportaba a cuatro pasajeros estadounidenses (entre ellos el periodista del diario The New York Times, Joe Sharkey), de los cuales, al parecer, ninguno resultó herido.
Una senda
La Fuerza Aérea Brasileña (FAB) inició el viernes por la noche la búsqueda del Boeing desaparecido con un equipo de 200 personas, apoyadas por ocho aviones y cinco helicópteros. Los restos de la aeronave siniestrada recién fueron ubicados ayer, y al cierre de esta edición, los equipos de rescate estaban intentando abrir una senda en la densa vegetación para llegar hasta el lugar en el que están los restos. (DPA)







