ROMA.- Mel Gibson es un católico a la antigua. Apoya rigurosamente la misa en latín y se alegra de que su única hija haya decidido convertirse en monja. Por eso su próximo proyecto no tiene nada de extraordinario: el actor de origen australiano está filmando "Passion", una película sobre las últimas horas de Jesucristo, antes de la crucifixión. Sí es raro, en cambio, que Gibson (46) ofrezca cáusticas declaraciones contra el Vaticano y la organización de la Iglesia. "Yo creo en Dios", dijo al periódico "Il Giornale". "Mi amor por la religión me lo transmitió mi padre. Pero no creo en la Iglesia como una institución. El Vaticano es un lobo en piel de oveja", señaló.
Ayudantes de Gibson -cuya última película, "Señales", acaba de estrenarse- aseguran que se ha vuelto más conservador en sus visiones de la religión ahora que está en una edad madura. Casado con Robyn Moore hace más de 20 años -lo que es inusualmente largo para los estándares de Hollywood- Gibson afirma que su fe le ha permitido sobrevivir como hombre de familia pese a las borracheras y a las infidelidades que acompañaron su éxito inicial en los años 80.
Siempre ha hablado lo más claro posible. Sin embargo, su franqueza lo ha metido en polémicas que sólo unas buenas relaciones públicas han podido subsanar. A pesar de eso, Mel Gibson, padre de familia numerosa y creyente, no puede evitar que muchos se la tengan jurada.
Hoy protege tenazmente la privacidad de sus siete hijos (seis de ellos varones), pero ha señalado que su "aventurera" hija Hannah quiere ser una monja y que está muy feliz de ello. Hannah es sana, inteligente y culta, y no necesita preocuparse por ella.
Bravuconerías
Gibson, famoso por sus bravuconerías heroicas en cintas de acción como "Corazón valiente" (1996), "Mad max" (1979) y "Arma mortal" (1987), dice que interpretar a Cristo será el rol más difícil de su vida.
Añade que lo que le atrajo de esta historia fue el drama de un hombre dividido entre su espíritu divino y sus debilidades terrenas.
"Mi Jesús será estremecido por su sufrimiento humano. Sangre real brotará de la herida en su costado, y los gritos de su crucifixión también serán verdaderos", dice el actor.
Para filmar escogió Matera, conocida por sus cavernas paleolíticas. Allí rodó Pier Paolo Pasolini su película "El evangelio según Mateo" (1964), que Gibson admira mucho. Para el filme, el actor buscó el consejo de teólogos y prelados en Roma. Fuentes de la Iglesia Católica señalan que ofrecerá visiones sobre el divorcio, el aborto y la anticoncepción que agradarían a los sectores más conservadores del Vaticano. (Especial)
Ayudantes de Gibson -cuya última película, "Señales", acaba de estrenarse- aseguran que se ha vuelto más conservador en sus visiones de la religión ahora que está en una edad madura. Casado con Robyn Moore hace más de 20 años -lo que es inusualmente largo para los estándares de Hollywood- Gibson afirma que su fe le ha permitido sobrevivir como hombre de familia pese a las borracheras y a las infidelidades que acompañaron su éxito inicial en los años 80.
Siempre ha hablado lo más claro posible. Sin embargo, su franqueza lo ha metido en polémicas que sólo unas buenas relaciones públicas han podido subsanar. A pesar de eso, Mel Gibson, padre de familia numerosa y creyente, no puede evitar que muchos se la tengan jurada.
Hoy protege tenazmente la privacidad de sus siete hijos (seis de ellos varones), pero ha señalado que su "aventurera" hija Hannah quiere ser una monja y que está muy feliz de ello. Hannah es sana, inteligente y culta, y no necesita preocuparse por ella.
Bravuconerías
Gibson, famoso por sus bravuconerías heroicas en cintas de acción como "Corazón valiente" (1996), "Mad max" (1979) y "Arma mortal" (1987), dice que interpretar a Cristo será el rol más difícil de su vida.
Añade que lo que le atrajo de esta historia fue el drama de un hombre dividido entre su espíritu divino y sus debilidades terrenas.
"Mi Jesús será estremecido por su sufrimiento humano. Sangre real brotará de la herida en su costado, y los gritos de su crucifixión también serán verdaderos", dice el actor.
Para filmar escogió Matera, conocida por sus cavernas paleolíticas. Allí rodó Pier Paolo Pasolini su película "El evangelio según Mateo" (1964), que Gibson admira mucho. Para el filme, el actor buscó el consejo de teólogos y prelados en Roma. Fuentes de la Iglesia Católica señalan que ofrecerá visiones sobre el divorcio, el aborto y la anticoncepción que agradarían a los sectores más conservadores del Vaticano. (Especial)







