"La Misa Criolla" sigue siendo un éxito

En el mundo, ya se han vendido 30 millones de ejemplares de la obra compuesta por el maestro Ariel Ramírez.

ARIEL RAMIREZ. En este piano compuso “La Tristecita” hace 60 años.
ARIEL RAMIREZ. En este piano compuso “La Tristecita” hace 60 años.
Por Redacción Espectáculos 16 Septiembre 2002
CONCEPCION.- En 1964, cuando Ariel Ramírez terminó de componer su "Misa Criolla" y la llevó al director de un sello discográfico con el fin de proponerle que sea grabada para la venta, este le preguntó, escéptico: "¿y quién cree usted que va a comprar una misa?". Sin esperar respuesta, el empresario le advirtió que quería que compusiera música folclórica. El maestro le aclaró que estaba ante una obra de ese género. Fue en noviembre de ese mismo año cuando el director llamó a Ramírez y le comentó que había descubierto en Africa una misa popular llamada "Buba", creada por un holandés. "Si ahí sacaron una obra de las mismas características que la suya, cómo no lo vamos a hacer aquí", le dijo. Ese mismo mes lanzó sólo 2.000 placas de la "Misa Criolla". La escasa edición le fue reprochada por su autor, pero el director le respondió que había grabado ese reducido número porque ese tipo de trabajo no se vendía.
Los 2.000 discos, sin embargo, fueron vendidos en poco tiempo. En diciembre del 64 el sello lanzó otras 50.000 placas que se agotaron en un solo día. Hasta ahora se vendieron en todo el mundo 30 millones de ejemplares. Además ya lleva mas de un centenar de presentaciones -todas a sala llena- en el país y diversas naciones del mundo. Ramírez sostiene, en base a ese dato, que se trató de su obra con mayor éxito de venta y público, pero considera que no es la mejor.
"La Misa Criolla" se repondrá esta noche a las 22 en el Teatro San Martín.
Ramírez también estuvo en Simoca donde compuso hace 60 años "La Tristecita", en 1942, en la casa de los Mothe. "Estaba allí y la familia me invitó a tomar el té a las 17. Fui exactamente a esa hora, pero cuando llegué, un empleado me dijo que los anfitriones recién arribarían a las 18.30, por un inconveniente. Entonces observé que tenían un hermoso piano. En la hora y media que faltaba arranqué las melodías de la zamba", reveló. (C)

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