El caso Caro desnudó la furia de los "barrabravas"

El joven fue la víctima inocente de una seguidilla de enfrentamientos. Los dirigentes de Atlético Tucumán ni los de San Martín quisieron hablar del hecho.

LA BARBARIE. Los descontrolados hinchas  santos prenden fuego una bandera de sus eternor rivales durante el último clásico. LA BARBARIE. Los descontrolados hinchas santos prenden fuego una bandera de sus eternor rivales durante el último clásico.
15 Septiembre 2002
¿Hubo una emboscada después del clásico jugado en La Ciudadela o se trató de un enfrentamiento entre hinchas de San Martín y Atlético? "Flay" Roldán, acusado de haber disparado la bala que mató al joven simpatizante "decano", habló por primera vez y dijo que es inocente. El oficial de Policía José Zelaya reconoció que no estaban dadas las condiciones para que se juegue el partido.

La sucesión de incidentes afirma la hipótesis de una emboscada
Hace exactamente un año, Luis Gerardo Caro recibía un balazo mortal en una vereda de La Ciudadela. Fue el triste y trágico saldo de un clásico que, para muchos, nunca debió haberse jugado. La vida de un chico de 13 años, apasionado hincha de Atlético, se apagó en medio de una sospechosa balacera. El paso del tiempo y la aparición de nuevos testimonios permiten abrir una nueva hipótesis: no hubo un enfrentamiento casual entre hinchas, sino una emboscada.
"Era sabido que algo iba a pasar, porque los hinchas de Atlético no llegaron a la cancha por Pellegrini, como es su costumbre. Además, desde muy temprano, los de San Martín recorrían de punta a punta esa calle en motos, cuando nunca lo hacen", explicó Alberto, uno de los testigos que pidió que su apellido no fuera publicado por temor a represalias.
Sergio "Flay" Roldán, el principal imputado, confirmó que ese día llegó temprano a la cancha a bordo de una moto.
Hugo, otro vecino de la zona, reconoció que los choques entre hinchas se produjeron en las intersecciones de Pellegrini con La Madrid, General Paz y Las Piedras. "Nadie vio bien cómo fueron las cosas en cada una de esas esquinas porque estábamos todos encerrados. Lo único que puedo decir es que se sintieron ruidos de piedras y disparos de armas de fuego", comentó.
Los testimonios de los vecinos son coherentes. Caro fue baleado en el pecho antes de llegar a General Paz, y Carlos Argañaraz, otro hincha "decano", recibió un disparo en la espalda cerca de San Lorenzo.
A estas revelaciones se les suma el hecho de que parte de la hinchada de San Martín abandonó el estadio antes de que concluyó el encuentro, tal como consta en el expediente judicial. No les importó perderse la definición por penales. Las piezas encajan y permiten suponer que hubo un plan para esperar a la hinchada de Atlético. Ahora, con estos elementos, la Justicia deberá encargarse de definir si se trató de una emboscada o no.
Según "Flay", la hipótesis de la emboscada no tiene asidero. "No habría habido tiempo, pero además no había motivos, porque la barra de San Martín no tenía de qué vengarse", replicó.
Está claro que, esa tarde, los choques entre "barrabravas" se dirimieron a los tiros. Uno de los máximos referentes de la barra de Atlético confirmó que existieron los disparos, aunque aclaró que los "decanos" sólo se defendieron, porque en su mayoría habían ido desarmados.
El "barrabrava" de Atlético confirmó que ellos estuvieron acompañados por simpatizantes de Los Andes, que se encontraban de paso por Tucumán, ya que su equipo jugaba al día siguiente en Jujuy.
La participación que le cupo a la Policía también es motivo de un profundo análisis. En primer lugar, los agentes permitieron que una parte de la hinchada de San Martín abandone el estadio antes del final del clásico. No sólo no los detuvieron, sino que desalojaron con balas de goma a la parcialidad "decana" en vez de retenerla. Así, abrieron la puerta para que se produjeran desmanes y enfrentamientos en las inmediaciones del estadio. Estos datos fueron confirmados por los mismos hermanos Roldán.
Tampoco existió una eficaz tarea de inteligencia. En Tucumán era un secreto a voces que podían ocurrir graves incidentes, y esa fue una de las principales razones por las que el amistoso había sido suspendido en abril de 2001.
"Las condiciones no estaban dadas para que ese encuentro se juegue", reconoció el oficial principal José Zelaya, responsable de la seguridad de los espectáculos deportivos.
Zelaya buscó deslindar responsabilidades. "Por LA GACETA nos enteramos de que los dirigentes habían organizado un operativo de seguridad propio. Nadie nos consultó, a pesar de que somos los únicos responsables", declaró.
Entonces, ¿quién fue el responsable del plan de seguridad? "No sé quién hizo el plan, pero terminaron imponiéndolo -recalcó-. Por eso en La Ciudadela no había más de 40 efectivos, y no los 400 de promedio que se utilizan habitualmente en los clásicos. Aunque también es cierto que ese era un amistoso..."
La investigación judicial está prácticamente cerrada y se espera el juicio oral para los integrantes de la "banda del camión".

Diez acusados deberán afrontar un juicio oral
La investigación por la muerte de Luis Caro y la herida de bala que sufrió Carlos Argañaraz está lista para ser resuelta. En los próximos días, el juez de Instrucción Alfonso Zottoli debe decidir si el caso va a juicio, o si hay elementos que faltan o que no son correctos. Si la causa llega a juicio, podría llegar a convertirse en la primera condena por odio deportivo.
De los 14 detenidos que hubo en la causa, diez ?sólo cinco están presos- enfrentarían un juicio, y algunos podrían ser condenados a prisión perpetua. Las otras cuatro personas ya fueron sobreseídas.
De acuerdo con la declaración de Karina del Valle Quintana, compañera de Diego "Condorito" Roldán, este y su hermano Sergio "Flay" Roldán fueron armados a la cancha el 15 de setiembre del año pasado, y luego del crimen le entregaron las armas al camionero Juan Carlos "Tata" Fenoglio. A "Flay", de 30 años y hasta ese momento empleado del Concejo Deliberante, se le imputa haber matado a Caro y de haber herido a Argañaraz.
La causa, que en diciembre estaba casi en la misma situación que ahora, se estancó por los planteos de los defensores pidiendo medidas y apelando decisiones, y porque los abogados de la familia Caro plantearon una querella civil en contra de ambos clubes y de la cervecería que organizó el partido amistoso.
La fiscal Joaquina Vermal y el secretario Ernesto Baaclini consideran que el relato de Quintana es coincidente con las pruebas reunidas y con el arma homicida, que se halló en casa de Fenoglio. "Además, el propio Fenoglio disparó armas, porque le dio positiva la prueba de parafina", le confiaron a LA GACETA.
"Ellos, excepto uno, se negaron a declarar y dejaron de lado el ejercicio de su defensa -agregaron-. Podrían haber aportado cosas importantes, como la posibilidad de que haya habido un enfrentamiento entre barras".

Los imputados
SERGIO "FLAY" ROLDAN, empleado del Concejo Deliberante (30 años), presunto autor material del crimen. Detenido.
JUAN CARLOS "TATA" FENOGLIO, comerciante de 52 años, acusado de haber entregado y disparado armas. Detenido.
CESAR ALEJANDRO "CUCARACHA" ROLDAN,, jornalero de 25 años. Presunto partícipe del crimen. Detenido.
DIEGO RAFAEL "CONDORITO" ROLDAN, jornalero de 22 años. Presunto partícipe del crimen. Detenido.
CLAUDIO MARCELO ROLDAN, empleado de 26 años. Presunto partícipe del crimen. Detenido.
CARLOS "MOCHO" SANCHEZ, fotógrafo de 35 años. Presunto partícipe del crimen. El menos comprometido, puede demostrar que no estuvo en la cancha.
ALEJANDRA BEATRIZ SALINAS, 30 años, pareja de "Flay". Presunta partícipe del crimen.
SILVINA MARISOL ROLDAN, desocupada de 30 años. Presunta partícipe del crimen.
SEGUNDO ANTONIO "CHUMUCO" VELAZQUEZ, comerciante de 42 años. Acusado de haber trasladado a los acusados a un "aguantadero".
JOSE LUIS NARANJO, comerciante, 31 años. Acusado de habar facilitado el "aguantadero" donde se detuvo a varios imputados.

Los sobreseidos
JOSE RAMON ROLDAN.- Tras el partido se fue directamente a su trabajo y no participó en los incidentes.
KARINA DEL VALLE QUINTANA.- Pareja de "Condorito". Su testimonio compromete a los hermanos Roldán.
ARIEL OMAR ROLDAN.- No habría ido a la cancha ese día.
JOSE "CHINO" SARMIENTO.- Reconocido hincha de San Martín.

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