21 Septiembre 2006 Seguir en 
La falta de un recipiente para recoger la basura habilitó a los peatones inescrupulosos a arrojar todo tipo de desperdicio a un costado de la parada de ómnibus que funciona en la esquina de Salta y España. Según expresa una denuncia, los usuarios del transporte público tienen que soportar los malos olores que despide la montaña de residuos que se forma en torno del refugio de pasajeros.







