Lara Bernasconi confiesa que aún lucha contra la anorexia

"Ahora me veo divina. Antes era un esqueleto sin carne", confiesa la modelo tucumana, quien sueña con enamorarse; tener un hijo y vivir en una playa.

CURVAS. La bella modelo recuperó su cuerpo con terapia.
CURVAS. La bella modelo recuperó su cuerpo con terapia.
Por Redacción Espectáculos 14 Septiembre 2002
BUENOS AIRES.- Mide 1,75 m, tiene el cabello y los ojos castaños y, sobre todas las cosas, es tucumana. Una tucumana atípica, por cierto, pero que supo conseguir un lugar en el competitivo mundo de la moda argentina.
Sin embargo, Lara Bernasconi reconoce que su vida no es un lecho de rosas. "Sigo luchando contra la bulimia y la anorexia, aunque ahora estoy mucho mejor. Mi peso ideal, por la altura, rondaría los 64 kilogramos. Yo sumo 58, pero cuando estaba enferma, llegué a pesar 54. Una pesadilla", declara. Claro que después de tratamientos que incluyeron nutricionistas, psiquiatra y mucho deporte.
Lara es hoy una nueva chica. "Recién ahora me veo divina. Antes era un esqueleto sin carne", agrega. Y cuenta que a fines de 2001 cayó en una profunda depresión a raíz de la separación de su novio, Santos Pereyra Lucena, y por la muerte de su gran amigo, el relacionista público Claudio "Clota" Lanzeta. "De repente, choqué feo y decidí parar, desaparecer, viajar y buscarme", indica.

Vivir bien
Hoy, Lara afirma que su sueño fue, es y seguirá siendo "vivir bárbaro sin haber estudiado". Y, aunque aclara que terminó el secundario, prefiere no dar detalles de sus promedios. "A pesar de pertenecer a una familia de buen pasar y de vivir en la San Isidro de Tucumán (Yerba Buena), siempre conseguí mi propio dinero. Eso sí, supe recibirme de caradura. Vendía jugos en la puerta, tarritos con miel, cocinaba dulce de zapallo y ahorraba", declara.
Todo eso, hasta que la deslumbraron las luces de Buenos Aires. "En febrero de 1997 llené una valija, metí en los jeans 200 pesos y encaré a mis padres, Eduardo y Beatriz, y a mis hermanos Mariano y Franco. Les dije: ?los amo un vagón; sin embargo, Buenos Aires y mi destino me llaman?. A los dos meses concluía airosa mi sexta campaña de ropa", cuenta.
Cinco años después de aquel viaje iniciático, Lara se ha convertido en una de las modelos más buscadas del país; ha viajado por todo el mundo y vive bien sin haber estudiado, tal como ella soñó. "Pienso en enamorarme y quedar embarazada en una playita de Brasil, manejo un Mercedito (un Mercedes Benz Clase A) y, desde mi departamento en Las Cañitas, disfruto el verde del Campo Argentino de Golf. No puedo quejarme", declara satisfecha.
Además, la famosa tucumana tiene su propio sitio en Internet (www.larabernasconi.com) y ha sido tentada para trabajar en televisión, aunque no quiere contar detalles. "Es por cábala", señala. (Especial)

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