02 Septiembre 2006 Seguir en 
Con una velocidad poco habitual, el departamento Ejecutivo de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán promulgó dos ordenanzas que habían sido sancionadas el jueves, en medio de una fuerte polémica entre los concejales. Así, quedó confirmado el alquiler de un local comercial en pleno centro para ubicar a los vendedores ambulantes, por el que el municipio comenzará pagando $ 29.000 por mes. Distintos sectores, incluido el gremio de ambulantes, dijeron que eso no garantiza que los puesteros dejen el microcentro. La otra ordenanza habilita al municipio a firmar acuerdos con la Policía para que los efectivos puedan labrar actas de tránsito. Los municipales se oponen y anunciaron un paro para el lunes.







