17 Agosto 2006 Seguir en 
En múltiples ocasiones nos hemos referido, en este comentario, a la situación que envuelve a una apreciable cantidad de egresados del secundario, a la hora de acometer una carrera en la Universidad. Sucede que, por diversas razones, no se encuentran lo suficientemente preparados para dicho tránsito. Esto les genera consecuencias negativas. Ellas se expresan en el fracaso liso y llano o, en el mejor de los casos, en dificultades que requieren un arduo trabajo para su superación.
Sin duda que modificar tal cuadro constituye una de las prioridades de la política educativa actual. Debe, en efecto, corregirse con urgencia una situación en cuyo trasfondo se agitan complicados problemas, donde están involucrados tanto los programas y los docentes, como la masa del alumnado. Mientras no se supere dicho obstáculo, seguiremos ante la deprimente realidad de un ciclo de enseñanza que no alcanza a llenar su cometido teórico, que es habilitar, a quienes lo cumplen, para acceder al plano superior de estudios.
De allí la importancia que reviste el programa que se pondrá en marcha a mediados del próximo mes, y por medio del cual unos 3.000 alumnos del Polimodal de esta provincia podrán capacitarse para el ingreso universitario. El curso se denomina “Apoyo al último año del nivel medio/polimodal para la articulación con el nivel superior”. Financiado por el Gobierno de la Nación, a través del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, es la segunda vez que se desarrolla. El año pasado, benefició a 40.000 estudiantes de 11 provincias y de 20 universidades nacionales. En esta ocasión, como informamos, el dictado en Tucumán -a lo largo de diez sábados- tendrá 1.500 alumnos más que la edición anterior, ya que se sumarán los interesados provenientes de cinco centros de educación para adultos y las escuelas experimentales de la UNT.
Es interesante advertir que el dictado del curso (para el cual la Nación facilitará el correspondiente material) se hará en forma de talleres, con la producción oral y escrita de los alumnos como centro de la actividad. Con acierto, se insiste en apuntar a la comprensión de textos, rubro que, como es sabido, tiene importancia fundamental en los estudios universitarios y es el que actualmente constituye uno de los aspectos más débiles en la formación de los candidatos.
Los tres ejes de trabajo establecidos, serán la lectura y análisis de textos literarios, la lectura de textos informativos y argumentativos (en temáticas vinculadas al cambio científico, social y actual) y la lectura de textos matemáticos y resolución de problemas de esa disciplina.
Lo expuesto está mostrando un intento serio por colocar, en vías de una solución, esa temática que no puede sino interesar a todos los ciudadanos, sin distinciones. Nos referimos a la posibilidad de que la juventud acceda al estadio de la Universidad en forma normal, cuando termina el ciclo anterior. Se alejaría así el peligro de frustraciones y deserciones que, en última instancia, constituyen impactos fuertemente negativos sobre la cultura nacional,
Sería deseable, en consecuencia, que tan elogiable modalidad de apoyo estatal al futuro universitario se amplíe todo lo posible, como manera de beneficiar a la máxima cantidad de alumnos, tanto en Tucumán como en todo el país. Ello sin que se pierda de vista, por cierto, la otra prioridad. Nos referimos a la imprescindible de lograr, para un futuro inmediato, un nuevo estilo de enseñanza secundaria. Es decir, la que prepare adecuadamente a sus alumnos para la etapa universitaria, tal como debiera ser y actualmente no es.
Sin duda que modificar tal cuadro constituye una de las prioridades de la política educativa actual. Debe, en efecto, corregirse con urgencia una situación en cuyo trasfondo se agitan complicados problemas, donde están involucrados tanto los programas y los docentes, como la masa del alumnado. Mientras no se supere dicho obstáculo, seguiremos ante la deprimente realidad de un ciclo de enseñanza que no alcanza a llenar su cometido teórico, que es habilitar, a quienes lo cumplen, para acceder al plano superior de estudios.
De allí la importancia que reviste el programa que se pondrá en marcha a mediados del próximo mes, y por medio del cual unos 3.000 alumnos del Polimodal de esta provincia podrán capacitarse para el ingreso universitario. El curso se denomina “Apoyo al último año del nivel medio/polimodal para la articulación con el nivel superior”. Financiado por el Gobierno de la Nación, a través del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, es la segunda vez que se desarrolla. El año pasado, benefició a 40.000 estudiantes de 11 provincias y de 20 universidades nacionales. En esta ocasión, como informamos, el dictado en Tucumán -a lo largo de diez sábados- tendrá 1.500 alumnos más que la edición anterior, ya que se sumarán los interesados provenientes de cinco centros de educación para adultos y las escuelas experimentales de la UNT.
Es interesante advertir que el dictado del curso (para el cual la Nación facilitará el correspondiente material) se hará en forma de talleres, con la producción oral y escrita de los alumnos como centro de la actividad. Con acierto, se insiste en apuntar a la comprensión de textos, rubro que, como es sabido, tiene importancia fundamental en los estudios universitarios y es el que actualmente constituye uno de los aspectos más débiles en la formación de los candidatos.
Los tres ejes de trabajo establecidos, serán la lectura y análisis de textos literarios, la lectura de textos informativos y argumentativos (en temáticas vinculadas al cambio científico, social y actual) y la lectura de textos matemáticos y resolución de problemas de esa disciplina.
Lo expuesto está mostrando un intento serio por colocar, en vías de una solución, esa temática que no puede sino interesar a todos los ciudadanos, sin distinciones. Nos referimos a la posibilidad de que la juventud acceda al estadio de la Universidad en forma normal, cuando termina el ciclo anterior. Se alejaría así el peligro de frustraciones y deserciones que, en última instancia, constituyen impactos fuertemente negativos sobre la cultura nacional,
Sería deseable, en consecuencia, que tan elogiable modalidad de apoyo estatal al futuro universitario se amplíe todo lo posible, como manera de beneficiar a la máxima cantidad de alumnos, tanto en Tucumán como en todo el país. Ello sin que se pierda de vista, por cierto, la otra prioridad. Nos referimos a la imprescindible de lograr, para un futuro inmediato, un nuevo estilo de enseñanza secundaria. Es decir, la que prepare adecuadamente a sus alumnos para la etapa universitaria, tal como debiera ser y actualmente no es.







