Piden un reajuste en la exportación de azúcar
Cañeros demandan que se actualice el porcentaje del producto que se venderá al mercado externo, fijado en un 28%. Dicen que la producción será mayor a la estimada. Por Fernando García Soto - Redacción LA GACETA.
14 Agosto 2006 Seguir en 
Esta semana, cuando la Estación Experimental dé a conocer las nuevas estimaciones para la zafra tucumana 2006, con volúmenes de producción que serán superiores al primer cálculo del año, los industriales y los cañeros festejarán las mejores previsiones productivas; pero estos últimos seguramente se pondrán serios de inmediato. Sucede que los agricultores cada día están más disconformes con el porcentual de exportación que determinó este año el Centro Azucarero Argentino (CAA) para mantener equilibrada la oferta y la demanda de azúcar en el mercado interno.
Históricamente, los industriales azucareros fijan un porcentual de exportación de azúcar para evitar sobreofertas que atenten contra los precios internos del producto. En general, la exportación se realiza prácticamente a pérdida -salvo en los envíos que se efectúan a Estados Unidos y Chile- debido a que es habitual que los precios del mercado internacional sean muy bajos. En estos casos, los azucareros responsables resignan una parte de lo que producen y lo venden al exterior aunque sea a quebranto, con la idea de que es preferible comercializar una parte de esa manera antes de tener que desenvolverse en un mercado interno deprimido. Sin embargo, casi siempre el precio interno termina afectado porque muchos se niegan a exportar.
Felizmente para todos, este año los precios internacionales son superiores a los de la plaza nacional, lo que permite que exportar no sea un castigo, sino más bien todo lo contrario. Aun cuando se registraron bajas en las cotizaciones últimamente, que dejaron en alrededor de U$S 300 la tonelada de crudo y de U$S 400 la tonelada de blanco, los valores externos siguen siendo mejores que los internos, que rondan en U$S 270 dólares vagón ingenio.
A principios de mayo último, en una cumbre azucarera realizada en Tucumán -organizada por el CAA-, se determinó que este año se iba a exportar un 28% del azúcar que resulte de la producción nacional 2006 (estimada en ese momento en 2,14 millones de toneladas por la organización que preside Jorge Zorreguieta), más el stock remanente de la zafra 2005 (75.000 toneladas), menos el consumo estimado (1,6 millón de toneladas) y menos el stock previsto para la temporada 2007 (unas 80.000 toneladas). Eso arrojaba un total previsto de exportarse de 530.000 toneladas, volumen similar a lo vendido al exterior en la campaña 2005. El cálculo contemplaba la situación de algunos ingenios que no exportan, o que lo hacen a través de golosinas, como el caso de La Providencia.
Sin embargo, existe el convencimiento de que la producción será sustancialmente mayor a la estimada a principios de mayo, cuando se había determinado una posible producción para esta temporada de 1,43 millón de toneladas de azúcar. Además, todavía subsiste el malestar entre los cañeros porque el porcentual que se fijó para exportar este año es al menos cinco puntos menor al que se había determinado en 2005, del 33%.
Un planteo
Es por eso que el Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (Cactu) y la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT), prepararon una nota conjunta dirigida a Zorreguieta para solicitarle una participación mayor en la exportación de este año. De esta forma, las entidades reflejan la posición de muchos productores, que creen que la industria no está siendo justa con los cañeros en la distribución de los mejores precios que este año se pueden obtener con la venta de azúcar. "Nos retienen para la exportación en los años malos, y ahora en los buenos ?casualmente? deciden un porcentual que es bastante menor al de años anteriores", ironizó un agricultor tucumano.
Las mejoras en el escenario productivo del azúcar sin dudas obligarán a replantear los valores de exportación, aunque algunos que ahora se favorecen se resistan, para que el beneficio por la bonanza externa sea equilibrado para todos los que integran el sector.
Históricamente, los industriales azucareros fijan un porcentual de exportación de azúcar para evitar sobreofertas que atenten contra los precios internos del producto. En general, la exportación se realiza prácticamente a pérdida -salvo en los envíos que se efectúan a Estados Unidos y Chile- debido a que es habitual que los precios del mercado internacional sean muy bajos. En estos casos, los azucareros responsables resignan una parte de lo que producen y lo venden al exterior aunque sea a quebranto, con la idea de que es preferible comercializar una parte de esa manera antes de tener que desenvolverse en un mercado interno deprimido. Sin embargo, casi siempre el precio interno termina afectado porque muchos se niegan a exportar.
Felizmente para todos, este año los precios internacionales son superiores a los de la plaza nacional, lo que permite que exportar no sea un castigo, sino más bien todo lo contrario. Aun cuando se registraron bajas en las cotizaciones últimamente, que dejaron en alrededor de U$S 300 la tonelada de crudo y de U$S 400 la tonelada de blanco, los valores externos siguen siendo mejores que los internos, que rondan en U$S 270 dólares vagón ingenio.
A principios de mayo último, en una cumbre azucarera realizada en Tucumán -organizada por el CAA-, se determinó que este año se iba a exportar un 28% del azúcar que resulte de la producción nacional 2006 (estimada en ese momento en 2,14 millones de toneladas por la organización que preside Jorge Zorreguieta), más el stock remanente de la zafra 2005 (75.000 toneladas), menos el consumo estimado (1,6 millón de toneladas) y menos el stock previsto para la temporada 2007 (unas 80.000 toneladas). Eso arrojaba un total previsto de exportarse de 530.000 toneladas, volumen similar a lo vendido al exterior en la campaña 2005. El cálculo contemplaba la situación de algunos ingenios que no exportan, o que lo hacen a través de golosinas, como el caso de La Providencia.
Sin embargo, existe el convencimiento de que la producción será sustancialmente mayor a la estimada a principios de mayo, cuando se había determinado una posible producción para esta temporada de 1,43 millón de toneladas de azúcar. Además, todavía subsiste el malestar entre los cañeros porque el porcentual que se fijó para exportar este año es al menos cinco puntos menor al que se había determinado en 2005, del 33%.
Un planteo
Es por eso que el Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (Cactu) y la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT), prepararon una nota conjunta dirigida a Zorreguieta para solicitarle una participación mayor en la exportación de este año. De esta forma, las entidades reflejan la posición de muchos productores, que creen que la industria no está siendo justa con los cañeros en la distribución de los mejores precios que este año se pueden obtener con la venta de azúcar. "Nos retienen para la exportación en los años malos, y ahora en los buenos ?casualmente? deciden un porcentual que es bastante menor al de años anteriores", ironizó un agricultor tucumano.
Las mejoras en el escenario productivo del azúcar sin dudas obligarán a replantear los valores de exportación, aunque algunos que ahora se favorecen se resistan, para que el beneficio por la bonanza externa sea equilibrado para todos los que integran el sector.







