Tucumán tiene mucho que ver con el lanzamiento y la consolidación de Walter Olmos como una de las estrellas de la música cuartetera en la Argentina.
El joven había nacido en San Fernando del Valle de Catamarca el 21 de abril de 1982. En su infancia, llena de privaciones y de estrecheces, la música se pareció mucho a un refugio en el que encontró la alegría que la vida le negaba. Fue un confeso chico de la calle que admitió públicamente que debió delinquir para ayudar a su familia, integrada por sus padres (Noemí del Valle Nieto y Bartolomé Brígido Olmos) y por nueve hermanos.
Dentro del género cuartetero, pronto se identificó con Carlitos "La Mona" Jiménez, y su admiración por el cordobés llegó al grado de devoción. El pequeño Walter aprendió los temas de "La Mona", y reproducía fielmente la manera de cantar de su ídolo, por lo que rápidamente se convirtió en un número indiscutido en improvisados escenarios ante los amigos de su infancia.
Esas tempranas imitaciones terminaron por signar su vida. A los 17 años ya era el líder de la banda cuartetera catamarqueña "Los Bingos", y fue el también cordobés Rodrigo Bueno el que lo lanzó a la fama cuando lo presentó en un recital que realizó en Catamarca. En ese show en la capital catamarqueña, Rodrigo invitó a Walter a cantar el clásico de "La Mona", "Por lo que yo te quiero", y esos escasos cinco minutos cambiaron la vida artística del joven músico.
Ya como solista, Walter editó su álbum "A pura sangre", con el que vendió más de 100.000 unidades. El espaldarazo público dado por "El Potro" hizo que Walter se acercara más a la ascendente estética de Rodrigo y, también por ello, aceptara encabezar las versiones que lo ubicaron como sucesor de aquel tras la muerte que padeció en un accidente automovílistico el 24 de junio de 2000.
La trágica desaparición del cordobés y la posibilidad de colocarse como continuador de ese suceso de alcance nacional, ayudó a que Walter Olmos se decidiera a incluir los éxitos de Rodrigo en su repertorio.
En esta etapa fue cuando los escenarios tucumanos funcionaron como la rampa de lanzamiento que Walter utilizó para proyectarse a nivel nacional. Su figura fue creciendo hasta que logró, el 9 y 10 de junio de 2001, consolidar su carrera con sendos recitales en el legendario estadio porteño Luna Park, donde convocó a unos 20.000 seguidores.
Pero junto al ascenso, empezaron los conflictos y los acontecimientos extraños en torno de Olmos. Incidentes en sus recitales, un serio accidente automovilístico en Catamarca, una conflictiva relación con su novia, y hasta un reclamo de paternidad se sucedieron, para desembocar en la inesperada muerte, ocurrida en la madrugada del domingo en el cuarto de un hotel porteño.
ADICTO A TI
Ahí va el adicto critican,
cuando me ven por la calle,
aturdido de alcohol, de bronca y dolor.
Ahí va el adicto critican,
sin saber que estoy así,
por ti cruel mujer, traicionaste mi amor.
Es que me quiero morir,
cuando te veo con él,
cuando lo besas, lo abrazas, como lo hacías a mí.
Y aunque yo quiero olvidarte,
entre mujeres y alcohol,
sólo consigo abrazarme, al recuerdo de tu amor.
Un adicto, soy un adicto a ti
Eres la dosis de amor
que llega a mi corazón
que me ayuda a vivir,
Un adicto, soy un adicto a ti,
Y ahora que ya no estás
Que ya no te puedo amar
Ay! Yo prefiero morir
POR LO QUE YO TE QUIERO
No sabes lo que es
tener que andar así
Robándote los momentos cansándome de fingir
Callando mis sentimientos
Amándote para mí
No puedo sonreír
tragándome tu amor
Si estamos enamorados
por no tener valor
Decirles que nos queremos
dejar libre el corazón
Por lo que yo te quiero
Tendré que acostumbrarme
Por lo que yo te quiero amor
Al no tenerte así
Por lo que yo te quiero
tendré que conformarme
Por lo que yo te quiero amor
he terminado así
Ni él, ni tú , ni yo sabemos renunciar
al juego del amor
maldita comodidad
por ir a vivir la vida
huyendo de la verdad
no puedo sonreír...
VIRGENCITA DEL VALLE
En Catamarca nací,
Y esta tonada yo llevo,
Por más lejos que yo esté
Nunca yo me olvidaré.
Patrona, Virgen de Valle,
Siempre a mí me cuidaste
Que yo te llevo en mi pecho,
Por siempre te cantaré.
Virgencita del Valle
Nunca yo me olvidaré
Virgencita del Valle
Tu imagen en mi pecho
Yo la llevaré
Yo me crié en la calle
y tú a mí me cuidaste
y ayudaste a los niños,
a los niños de la calle.
Te llevo siempre en mi pecho,
Te tengo en mis pensamientos
Cómo dejar de nombrar
Si soy bien catamarqueño
LOS NUMEROS
20 años tenía Walter Olmos en el momento en el que se produjo su fallecimiento
100.000 fueron las copias que vendió el álbum "A pura sangre", el primero que grabó el cantante
20.000 fueron los espectadores que concurrieron a los dos shows que hizo en junio de 2001 en el Luna Park
3 son las placas que editó a lo largo de su carrera: "A pura sangre", "Catamarca hacia el mundo" y "Con la fuerza del alma"
137 días pasaron desde que el cantante sufrió un grave accidente en Catamarca a bordo de su camioneta
6 años se cumplieron de la trágica muerte de la cantante bailantera Gilda el día en que falleció Olmos
22 es el número de la habitación de hotel San Cristóbal Inn, en el que Walter Olmos encontró la muerte.
"No quiero tener plata para pagar mi cajón"
El cantante cuartetero Walter Olmos conversó con LA GACETA hace casi un año, y en aquella oportunidad se mostró preocupado por el ritmo vertiginoso que había tomado su vida. En consecuencia, había resuelto quitar el pie del acelerador y dejar de hacer una decena de presentaciones por noche. "No quiero tener plata para pagar mi propio cajón", dijo en esa oportunidad. "Quiero ir tranquilo y más despacio; hacer sólo cuatro o cinco shows por noche", explicó.
Walter Olmos siempre se caracterizó por lo directo de sus apreciaciones. "No sé cantar, y lo que hago es entregar mi corazón", dijo en aquella conversación con nuestro diario, para salir al cruce de algunas opiniones críticas acerca de su talento. También se ocupó en esa oportunidad de despejar en parte el mito de que los cantantes cuarteteros ganan fortunas y de que viven una existencia opulenta. "Manejo un equipo de 30 personas, entre músicos y técnicos. No tengo fortuna, no es verdad que ganamos tanta plata", precisó.
La bailanta, un mundo con sus propias reglas
Hace poco más de dos años, la muerte de Rodrigo Bueno y las públicas reyertas que se desencadenaron a poco de su deceso entre sus familiares y sus representantes mostraron al público una de las más oscuras facetas de una actividad que mueve verdaderas fortunas. Sin embargo, los cantantes, las figuras visibles de ese sector, han denunciado en cuanta oportunidad se les ha presentado que no son ellos los principales beneficiados con las ganancias que producen.
Walter Olmos no fue la excepción. En una nota publicada por LA GACETA en junio del año pasado, el cantante denunció supuestos manejos irregulares en la facturación de sus shows en Tucumán. En esa oportunidad, el catamarqueño sostuvo que sus espectáculos producían ingresos que rondaban 1,5 millón de pesos, pero que él no recibía sino una ínfima parte de ese dinero. "Por cada show se factura entre 5.000 y 6.000 pesos, y yo apenas cobro entre 500 y 1.000 pesos", puntualizó el artista en aquella oportunidad.
El joven había nacido en San Fernando del Valle de Catamarca el 21 de abril de 1982. En su infancia, llena de privaciones y de estrecheces, la música se pareció mucho a un refugio en el que encontró la alegría que la vida le negaba. Fue un confeso chico de la calle que admitió públicamente que debió delinquir para ayudar a su familia, integrada por sus padres (Noemí del Valle Nieto y Bartolomé Brígido Olmos) y por nueve hermanos.
Dentro del género cuartetero, pronto se identificó con Carlitos "La Mona" Jiménez, y su admiración por el cordobés llegó al grado de devoción. El pequeño Walter aprendió los temas de "La Mona", y reproducía fielmente la manera de cantar de su ídolo, por lo que rápidamente se convirtió en un número indiscutido en improvisados escenarios ante los amigos de su infancia.
Esas tempranas imitaciones terminaron por signar su vida. A los 17 años ya era el líder de la banda cuartetera catamarqueña "Los Bingos", y fue el también cordobés Rodrigo Bueno el que lo lanzó a la fama cuando lo presentó en un recital que realizó en Catamarca. En ese show en la capital catamarqueña, Rodrigo invitó a Walter a cantar el clásico de "La Mona", "Por lo que yo te quiero", y esos escasos cinco minutos cambiaron la vida artística del joven músico.
Ya como solista, Walter editó su álbum "A pura sangre", con el que vendió más de 100.000 unidades. El espaldarazo público dado por "El Potro" hizo que Walter se acercara más a la ascendente estética de Rodrigo y, también por ello, aceptara encabezar las versiones que lo ubicaron como sucesor de aquel tras la muerte que padeció en un accidente automovílistico el 24 de junio de 2000.
La trágica desaparición del cordobés y la posibilidad de colocarse como continuador de ese suceso de alcance nacional, ayudó a que Walter Olmos se decidiera a incluir los éxitos de Rodrigo en su repertorio.
En esta etapa fue cuando los escenarios tucumanos funcionaron como la rampa de lanzamiento que Walter utilizó para proyectarse a nivel nacional. Su figura fue creciendo hasta que logró, el 9 y 10 de junio de 2001, consolidar su carrera con sendos recitales en el legendario estadio porteño Luna Park, donde convocó a unos 20.000 seguidores.
Pero junto al ascenso, empezaron los conflictos y los acontecimientos extraños en torno de Olmos. Incidentes en sus recitales, un serio accidente automovilístico en Catamarca, una conflictiva relación con su novia, y hasta un reclamo de paternidad se sucedieron, para desembocar en la inesperada muerte, ocurrida en la madrugada del domingo en el cuarto de un hotel porteño.
ADICTO A TI
Ahí va el adicto critican,
cuando me ven por la calle,
aturdido de alcohol, de bronca y dolor.
Ahí va el adicto critican,
sin saber que estoy así,
por ti cruel mujer, traicionaste mi amor.
Es que me quiero morir,
cuando te veo con él,
cuando lo besas, lo abrazas, como lo hacías a mí.
Y aunque yo quiero olvidarte,
entre mujeres y alcohol,
sólo consigo abrazarme, al recuerdo de tu amor.
Un adicto, soy un adicto a ti
Eres la dosis de amor
que llega a mi corazón
que me ayuda a vivir,
Un adicto, soy un adicto a ti,
Y ahora que ya no estás
Que ya no te puedo amar
Ay! Yo prefiero morir
POR LO QUE YO TE QUIERO
No sabes lo que es
tener que andar así
Robándote los momentos cansándome de fingir
Callando mis sentimientos
Amándote para mí
No puedo sonreír
tragándome tu amor
Si estamos enamorados
por no tener valor
Decirles que nos queremos
dejar libre el corazón
Por lo que yo te quiero
Tendré que acostumbrarme
Por lo que yo te quiero amor
Al no tenerte así
Por lo que yo te quiero
tendré que conformarme
Por lo que yo te quiero amor
he terminado así
Ni él, ni tú , ni yo sabemos renunciar
al juego del amor
maldita comodidad
por ir a vivir la vida
huyendo de la verdad
no puedo sonreír...
VIRGENCITA DEL VALLE
En Catamarca nací,
Y esta tonada yo llevo,
Por más lejos que yo esté
Nunca yo me olvidaré.
Patrona, Virgen de Valle,
Siempre a mí me cuidaste
Que yo te llevo en mi pecho,
Por siempre te cantaré.
Virgencita del Valle
Nunca yo me olvidaré
Virgencita del Valle
Tu imagen en mi pecho
Yo la llevaré
Yo me crié en la calle
y tú a mí me cuidaste
y ayudaste a los niños,
a los niños de la calle.
Te llevo siempre en mi pecho,
Te tengo en mis pensamientos
Cómo dejar de nombrar
Si soy bien catamarqueño
LOS NUMEROS
20 años tenía Walter Olmos en el momento en el que se produjo su fallecimiento
100.000 fueron las copias que vendió el álbum "A pura sangre", el primero que grabó el cantante
20.000 fueron los espectadores que concurrieron a los dos shows que hizo en junio de 2001 en el Luna Park
3 son las placas que editó a lo largo de su carrera: "A pura sangre", "Catamarca hacia el mundo" y "Con la fuerza del alma"
137 días pasaron desde que el cantante sufrió un grave accidente en Catamarca a bordo de su camioneta
6 años se cumplieron de la trágica muerte de la cantante bailantera Gilda el día en que falleció Olmos
22 es el número de la habitación de hotel San Cristóbal Inn, en el que Walter Olmos encontró la muerte.
"No quiero tener plata para pagar mi cajón"
El cantante cuartetero Walter Olmos conversó con LA GACETA hace casi un año, y en aquella oportunidad se mostró preocupado por el ritmo vertiginoso que había tomado su vida. En consecuencia, había resuelto quitar el pie del acelerador y dejar de hacer una decena de presentaciones por noche. "No quiero tener plata para pagar mi propio cajón", dijo en esa oportunidad. "Quiero ir tranquilo y más despacio; hacer sólo cuatro o cinco shows por noche", explicó.
Walter Olmos siempre se caracterizó por lo directo de sus apreciaciones. "No sé cantar, y lo que hago es entregar mi corazón", dijo en aquella conversación con nuestro diario, para salir al cruce de algunas opiniones críticas acerca de su talento. También se ocupó en esa oportunidad de despejar en parte el mito de que los cantantes cuarteteros ganan fortunas y de que viven una existencia opulenta. "Manejo un equipo de 30 personas, entre músicos y técnicos. No tengo fortuna, no es verdad que ganamos tanta plata", precisó.
La bailanta, un mundo con sus propias reglas
Hace poco más de dos años, la muerte de Rodrigo Bueno y las públicas reyertas que se desencadenaron a poco de su deceso entre sus familiares y sus representantes mostraron al público una de las más oscuras facetas de una actividad que mueve verdaderas fortunas. Sin embargo, los cantantes, las figuras visibles de ese sector, han denunciado en cuanta oportunidad se les ha presentado que no son ellos los principales beneficiados con las ganancias que producen.
Walter Olmos no fue la excepción. En una nota publicada por LA GACETA en junio del año pasado, el cantante denunció supuestos manejos irregulares en la facturación de sus shows en Tucumán. En esa oportunidad, el catamarqueño sostuvo que sus espectáculos producían ingresos que rondaban 1,5 millón de pesos, pero que él no recibía sino una ínfima parte de ese dinero. "Por cada show se factura entre 5.000 y 6.000 pesos, y yo apenas cobro entre 500 y 1.000 pesos", puntualizó el artista en aquella oportunidad.







