Comenzó el ciclo de Teatro por la Identidad en Tucumán

"Estamos en un momento realmente histórico a partir de la inconstitucionalidad de la Obediencia Debida, del Punto Final y de los indultos", dijo Rosa Roisinblit de Abuela de Plaza de Mayo.

09 Agosto 2006
Cuatro nuevos casos de presuntos descendientes de detenidos desaparecidos en Tucumán son analizados desde la semana pasada. Organismos de derechos humanos están llevando adelante la labor para determinar el real origen de esas personas (mediante estudios y exámenes inmunogenéticos), y el hecho coincide con el lanzamiento de una nueva edición del ciclo Teatro por la Identidad, organizado por HIJOS (Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio).
El ciclo de teatro continuará hoy, a las 20, con el "Espacio abierto", en el Círculo de la Prensa (Mendoza 240), donde a las 21 se verá la obra "45", de Mario Costello. También desde las 20 habrá actividades en la sala El Pulmón (Córdoba 86); allí se verán las obras "30 mil motivos", "Potestad", y "Teatro Negro".
Por este evento, estuvo en la provincia la vicepresidente de Abuelas de Plaza de Mayo, Rosa Roisinblit, quien resaltó la trascendencia de la labor que viene desarrollando la institución en casi tres décadas, que permitió la localización de 84 personas (hoy adultas) privadas de su identidad.
"Estamos en un momento realmente histórico a partir de la inconstitucionalidad de la Obediencia Debida, del Punto Final y de los indultos. Todo aquel que se amparó en las leyes va a tener que rendir cuenta por los delitos que cometió. No pueden ampararse los que obedecían ni los que dieron las órdenes", afirmó. "Nuestros nietos son hombres y mujeres que tienen su vida organizada. Entonces se enteran de su origen, de que tenían otro apellido y deciden cambiarlo, lo que alcanza también a sus propios hijos. Es muy traumático, y demuestra que la dictadura repercute en una cuarta generación", describió.
Roisinblit advirtió que el trabajo que encaran es "muy cauteloso, discreto y comprensivo, y se espera hasta que cada uno pueda asumir y digerir la mentira, el ocultamiento, la propia historia y la identidad real".
"La Justicia está cambiando y asumiendo su verdadero papel. Deberán pagar con cárcel lo que hicieron, más allá de que algunos se acogen al hecho de que tienen más de 70 años y disponen del arresto domiciliario. No importa, porque están detenidos en sus casas", concluyó.

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