Glamour y belleza fueron las claves de las chicas Bond

Las películas del agente con licencia para matar se caracterizaron por la combinación de acción, autos, lujos y hermosas mujeres. Varias actrices saltaron a la fama gracias a esos filmes.

UNA DE LAS PRIMERAS. Jaqueline Bisset participó en “Casino Royale” en 1967, una sátira a los filmes de la serie, que protagonizó Peter Sellers.(ARCHIVO LA GACETA)
UNA DE LAS PRIMERAS. Jaqueline Bisset participó en “Casino Royale” en 1967, una sátira a los filmes de la serie, que protagonizó Peter Sellers.(ARCHIVO LA GACETA)
08 Agosto 2006
LOS ANGELES.- Fueron sinónimo de belleza, glamour y erotismo en su época; la saga de James Bond así lo atestiguó con sus apariciones en cada uno de sus filmes y con el apelativo que las describiría para el mundo.
Las Chicas Bond podían ser lo malas que desearan o lo ingenuas que sugirieran, ya que su aspecto encandilaba a los espectadores que envidiaban -al salir de las salas del cine- a aquel agente 007 con licencia para matar y flirtear.
Aún en la actualidad puede sugerir cierto machismo el hecho de que el mayor atractivo de las películas de James Bond -el agente 007- sea el resultado de un combinado que integra mujeres, coches y acción a partes iguales.
Pero esta saga -inspirada en las novelas policíacas de Ian Fleming- siempre ha servido de escaparate de las tendencias contemporáneas y, como la revista Playboy en su ámbito, es única en ello.
Tanto Sean Connery como Roger Moore, Timothy Dalton o Pierce Brosnan (obviando un olvidable George Lazenby) han podido ejercer de galanes ante mujeres que -por su belleza- en más de una ocasión los han superado, en otras les han brindado un contrapunto memorable y, en muchas situaciones, simplemente han quedado relegadas al olvido.
Si comenzáramos por el primer apartado; Ursula Andress, Jacqueline Bisset, Jane Seymour, Carole Bouquet, Kim Basinger, Bárbara Carrera, Carey Lowell, Sophie Marceau, Rosamund Pike o Halle Berry sobrepasaron con creces las expectativas y, en algunos casos, como el de la suiza Ursula Andress, repetiría experiencia en pantalla.
Andress tuvo la suerte de ser la primera y dejar grabada en la memoria colectiva su espléndida figura en Agente 007 contra el doctor No (Dr. No, Terence Young). La cinta -de 1962- desafiaba las normas del recato y mostraba a la actriz con un diminuto bikini en la piel de Honey Rider -nombre de sugerencias eróticas- y le brindaría la posibilidad de repetir con la comedia Casino Royale (1967) en torno del mismo personaje.
No obstante, las rotundas formas de la actriz nada pudieron hacer contra la mirada cristalina y enigmática de una muy joven Jacqueline Bisset, que brilló en un breve papel de la película, que tenía en los papeles protagónicos a Peter Sellers y a David Niven.
De hecho, este filme sirvió para el lucimiento de un abultado reparto que incluía a una reinventada Deborah Kerr, o las guapas Joanna Pettet, Barbara Bouchet o Daliah Lavi.

Seymour actuó con desenvoltura
La reducida estatura de la inglesa Jane Seymour no fue problema para que encabezara los créditos de "Vivir y dejar morir" (1973), que interpretó Roger Moore. Se desenvolvió con soltura en esta secuela con asesinatos de agentes.

Orientales y de color
Las mujeres orientales y de color tuvieron su participación en esta serie antes que en otras. En ese sentido, se destaca mucho la participación de la morena Halle Berry, en una de las últimas películas de la saga.

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