07 Agosto 2006 Seguir en 
DEMASIADA NOCHE
En una entrevista de LA GACETA a becarios que regresaban de Sudáfrica, estos manifestaron su asombro por lo que veían en estas latitudes, porque, en aquellos pagos, los jóvenes trabajan, estudian, hacen deportes y se divierten de día, y a las 11 de la noche todo el mundo duerme. Era un asombro injustificado, en miembros de un país que elabora el 75% del producto industrial del continente. Este hecho, que se repite en muchos estados del primer mundo y en las mejores provincias argentinas, como Mendoza y Córdoba, donde la vida nocturna es moderada y adulta, contrasta violentamente con el desenfrenado y nefasto deleite por vivir de noche que nos caracteriza. Porque no acabamos de entender que, si pretendemos levantarnos para trabajar o estudiar en serio, no es posible poner el despertador a las 12 para ir a bailar. Un 40% de ausentismo en exámenes, universitarios que no entienden lo que leen, prostitución y drogadicción adolescente, creciente e imparable venta de drogas, el hogar “aguantadero”, robos, violaciones y crímenes que ya ni siquiera se denuncian a una Policía y a una Justicia en las que nadie confía están vinculados directa o indirectamente a la plaga de boliches, casinos y prostíbulos, integrantes de esa noche tucumana que degrada y avergüenza a los que amamos a nuestra provincia. Volvamos a la alegre cultura del esfuerzo, a la luz de ese sol que genera la vida, y rindamos culto a la bella serenidad de la noche, aceptando la calma, la paz y el reposo que nos ofrece, porque la inmensa sabiduría de la naturaleza no acepta violaciones sin cobrarnos el altísimo precio que estamos pagando.
AMAICHA DEL VALLE
Quienes residimos todo el año en Amaicha del Valle queremos contarle el lector Pablo Chaile -carta del 29/6- que nuestro pueblo no está abandonado. Por el contrario, la ciudad muestra más obras realizadas que en los 10 años anteriores. Hoy vemos con beneplácito una comuna que, a pesar de sus pocos recursos, atiende la necesidades y las urgencias de los que más necesitamos, con pensiones, jubilaciones y módulos alimentarios. Hoy contamos con una ambulancia de última generación gracias a la gestión comunal y a la determinación del gobernador. También, dentro de muy poco tiempo, podremos tener el CAPS que tanto anhelamos. Este es el pueblo de la “Fiesta de la Pachamama”, hoy la más importante de la provincia. Este es el pueblo que nosotros conocemos y no el que a usted le contaron.
POLICIA VIAL
Es poco ortodoxa la manera que tiene la Policía Vial para anunciarse en la ruta. Frente al barrio Los Pinos, de Famaillá, situado sobre la ruta 38, se realizan controles de tránsito, lo que me parece perfecto. Lo nefasto y desagradable es que, para anunciar su presencia, se realizan quemas de cubiertas. Esto es altamente contaminante, ya que, entre otros tóxicos, despide azufre, monóxido de carbono, metano, arsénico y otras sustancias cancerígenas. El humo se propaga por todo el barrio. Los vecinos nos hemos acercado al personal que hace el control para pedir que esto suceda, pero la respuesta que dan es que ellos cumplen órdenes. También presentamos una nota al municipio, pero todavía no hay respuesta. Además, cuando se reclama por tal proceder, nos contestan con soberbia y con altanería. Este no es el único lugar donde se realiza esta práctica. Basta con transitar la ruta 38, de 8 a 23, para ver cómo la carretera queda casi sin visibilidad. No es tan sólo el humo el problema. También dejan los alambres de las cubiertas por toda la banquina. Ya no sabemos a quién recurrir. Lo único que nos queda es apagar las cubiertas por nuestra propia cuenta y ver cómo reaccionan los agentes del orden que, en lugar de cuidarnos, nos perjudican.
EL VOTO
Se ha hablado, y se continúa haciéndolo, de mejorar la política. Pero queda en eso, sólo en palabras. Nadie modifica nada. Recorremos la historia y analicemos el pasado. En sus comienzos, la democracia fue un movimiento que derrocó a las monarquías. Y el pueblo llegó al poder por medio del voto popular. Pero, ¿qué pueblo es el que llega ahora? Los mismos que estaban antes, los que tienen dinero. El poder del pueblo es el voto, pero muchísimos lo usan mal. Lo negocian a cambio de alimentos, electrodomésticos, promesas. El voto se vende y se compra al mejor postor. El pueblo es ignorante... y los dirigentes, también. Se habló de la igualdad como una de las bases de la Revolución Francesa, pero jamás podremos comparar el voto de un intelectual con el voto de quien lo vende. Sería interesante que hubiese dos cámaras legislativas. Una del pueblo, donde no importa la corrupción, y otra de votantes privilegiados. Es que, por lo que vemos, quienes entran a las cámaras son los mismos que hundieron al país usando el cargo en propio beneficio. Terminemos con esos políticos antes que esos políticos terminen con nosotros.
PROPUESTA
Soy consciente de que el problema de la inseguridad es muy amplio, pero quisiera proponer lo siguiente. La ley nacional de tránsito 24449 del 23/12/1994, en su artículo 30 inciso (f), manifiesta que los autos deben poseer vidrios de seguridad o elementos transparentes similares, normalizados y con el grado de tonalidad adecuados. Hago referencia a esto ya que Paulina Lebbos y Beatriz Argañaraz, según los testigos, subieron a autos con vidrios polarizados, que impiden ver quién viaja adentro. Es hora de que comience aplicarse la ley de tránsito en todo el ámbito de la provincia y que sean sancionados los autos que poseen vidrios polarizados. Hago llegar esta inquietud al ministro de Seguridad Ciudadana y al director de Transporte de la Provincia, con el fin de evitar que se vuelvan a producir casos como los citados anteriormente.
INSEGURIDAD
Los concejales aparecen riéndose, en una página de LA GACETA, por su logro. Permitirán que las cosas sigan igual. Los remises, hasta ahora ilegales, pueden seguir circulando en el estado calamitoso en el que más de uno se encuentra. Y, lamentablemente, serán los usuarios los que deberán soportar tanto el estado deplorable de los autos como el hecho de que estos no tengan un tarifador que controle los valores que debemos abonar por un servicio pésimo. Lo peor es que esto ocurre en perjuicio de aquellos trabajadores que invirtieron en unidades nuevas para cumplir con lo establecido por las exigencias anteriormente en vigencia. Pregunto: ¿estos concejales seguirán riéndose cuando ante esta falta de políticas estables, de idas y vueltas en sus ordenanzas, se produzcan nuevos casos como el de Paulina o el de la maestra Beatriz Argañaraz, recientemente desaparecida? ¿No les parece a los ediles que ya es hora de que comiencen a trabajar con seriedad para brindarles seguridad a los ciudadanos que los eligieron y de que dejen de hacer política barata en beneficio propio, con el único fin de conseguir votos en las próximas elecciones?
En una entrevista de LA GACETA a becarios que regresaban de Sudáfrica, estos manifestaron su asombro por lo que veían en estas latitudes, porque, en aquellos pagos, los jóvenes trabajan, estudian, hacen deportes y se divierten de día, y a las 11 de la noche todo el mundo duerme. Era un asombro injustificado, en miembros de un país que elabora el 75% del producto industrial del continente. Este hecho, que se repite en muchos estados del primer mundo y en las mejores provincias argentinas, como Mendoza y Córdoba, donde la vida nocturna es moderada y adulta, contrasta violentamente con el desenfrenado y nefasto deleite por vivir de noche que nos caracteriza. Porque no acabamos de entender que, si pretendemos levantarnos para trabajar o estudiar en serio, no es posible poner el despertador a las 12 para ir a bailar. Un 40% de ausentismo en exámenes, universitarios que no entienden lo que leen, prostitución y drogadicción adolescente, creciente e imparable venta de drogas, el hogar “aguantadero”, robos, violaciones y crímenes que ya ni siquiera se denuncian a una Policía y a una Justicia en las que nadie confía están vinculados directa o indirectamente a la plaga de boliches, casinos y prostíbulos, integrantes de esa noche tucumana que degrada y avergüenza a los que amamos a nuestra provincia. Volvamos a la alegre cultura del esfuerzo, a la luz de ese sol que genera la vida, y rindamos culto a la bella serenidad de la noche, aceptando la calma, la paz y el reposo que nos ofrece, porque la inmensa sabiduría de la naturaleza no acepta violaciones sin cobrarnos el altísimo precio que estamos pagando.
Dante Diambra Caporaletti
Av. Sarmiento 947
S.M. de Tucumán
Av. Sarmiento 947
S.M. de Tucumán
AMAICHA DEL VALLE
Quienes residimos todo el año en Amaicha del Valle queremos contarle el lector Pablo Chaile -carta del 29/6- que nuestro pueblo no está abandonado. Por el contrario, la ciudad muestra más obras realizadas que en los 10 años anteriores. Hoy vemos con beneplácito una comuna que, a pesar de sus pocos recursos, atiende la necesidades y las urgencias de los que más necesitamos, con pensiones, jubilaciones y módulos alimentarios. Hoy contamos con una ambulancia de última generación gracias a la gestión comunal y a la determinación del gobernador. También, dentro de muy poco tiempo, podremos tener el CAPS que tanto anhelamos. Este es el pueblo de la “Fiesta de la Pachamama”, hoy la más importante de la provincia. Este es el pueblo que nosotros conocemos y no el que a usted le contaron.
Máxima Pastrana
Amaicha del Valle
(Tucumán)
Amaicha del Valle
(Tucumán)
POLICIA VIAL
Es poco ortodoxa la manera que tiene la Policía Vial para anunciarse en la ruta. Frente al barrio Los Pinos, de Famaillá, situado sobre la ruta 38, se realizan controles de tránsito, lo que me parece perfecto. Lo nefasto y desagradable es que, para anunciar su presencia, se realizan quemas de cubiertas. Esto es altamente contaminante, ya que, entre otros tóxicos, despide azufre, monóxido de carbono, metano, arsénico y otras sustancias cancerígenas. El humo se propaga por todo el barrio. Los vecinos nos hemos acercado al personal que hace el control para pedir que esto suceda, pero la respuesta que dan es que ellos cumplen órdenes. También presentamos una nota al municipio, pero todavía no hay respuesta. Además, cuando se reclama por tal proceder, nos contestan con soberbia y con altanería. Este no es el único lugar donde se realiza esta práctica. Basta con transitar la ruta 38, de 8 a 23, para ver cómo la carretera queda casi sin visibilidad. No es tan sólo el humo el problema. También dejan los alambres de las cubiertas por toda la banquina. Ya no sabemos a quién recurrir. Lo único que nos queda es apagar las cubiertas por nuestra propia cuenta y ver cómo reaccionan los agentes del orden que, en lugar de cuidarnos, nos perjudican.
Pablo José Ali
Barrio Los Pinos
Famaillá (Tucumán)
Barrio Los Pinos
Famaillá (Tucumán)
EL VOTO
Se ha hablado, y se continúa haciéndolo, de mejorar la política. Pero queda en eso, sólo en palabras. Nadie modifica nada. Recorremos la historia y analicemos el pasado. En sus comienzos, la democracia fue un movimiento que derrocó a las monarquías. Y el pueblo llegó al poder por medio del voto popular. Pero, ¿qué pueblo es el que llega ahora? Los mismos que estaban antes, los que tienen dinero. El poder del pueblo es el voto, pero muchísimos lo usan mal. Lo negocian a cambio de alimentos, electrodomésticos, promesas. El voto se vende y se compra al mejor postor. El pueblo es ignorante... y los dirigentes, también. Se habló de la igualdad como una de las bases de la Revolución Francesa, pero jamás podremos comparar el voto de un intelectual con el voto de quien lo vende. Sería interesante que hubiese dos cámaras legislativas. Una del pueblo, donde no importa la corrupción, y otra de votantes privilegiados. Es que, por lo que vemos, quienes entran a las cámaras son los mismos que hundieron al país usando el cargo en propio beneficio. Terminemos con esos políticos antes que esos políticos terminen con nosotros.
PROPUESTA
Soy consciente de que el problema de la inseguridad es muy amplio, pero quisiera proponer lo siguiente. La ley nacional de tránsito 24449 del 23/12/1994, en su artículo 30 inciso (f), manifiesta que los autos deben poseer vidrios de seguridad o elementos transparentes similares, normalizados y con el grado de tonalidad adecuados. Hago referencia a esto ya que Paulina Lebbos y Beatriz Argañaraz, según los testigos, subieron a autos con vidrios polarizados, que impiden ver quién viaja adentro. Es hora de que comience aplicarse la ley de tránsito en todo el ámbito de la provincia y que sean sancionados los autos que poseen vidrios polarizados. Hago llegar esta inquietud al ministro de Seguridad Ciudadana y al director de Transporte de la Provincia, con el fin de evitar que se vuelvan a producir casos como los citados anteriormente.
Roberto Romagnoli Muedra
Juangorena 1.275
Concepción ( Tucumán)
Juangorena 1.275
Concepción ( Tucumán)
INSEGURIDAD
Los concejales aparecen riéndose, en una página de LA GACETA, por su logro. Permitirán que las cosas sigan igual. Los remises, hasta ahora ilegales, pueden seguir circulando en el estado calamitoso en el que más de uno se encuentra. Y, lamentablemente, serán los usuarios los que deberán soportar tanto el estado deplorable de los autos como el hecho de que estos no tengan un tarifador que controle los valores que debemos abonar por un servicio pésimo. Lo peor es que esto ocurre en perjuicio de aquellos trabajadores que invirtieron en unidades nuevas para cumplir con lo establecido por las exigencias anteriormente en vigencia. Pregunto: ¿estos concejales seguirán riéndose cuando ante esta falta de políticas estables, de idas y vueltas en sus ordenanzas, se produzcan nuevos casos como el de Paulina o el de la maestra Beatriz Argañaraz, recientemente desaparecida? ¿No les parece a los ediles que ya es hora de que comiencen a trabajar con seriedad para brindarles seguridad a los ciudadanos que los eligieron y de que dejen de hacer política barata en beneficio propio, con el único fin de conseguir votos en las próximas elecciones?
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.







