07 Agosto 2006 Seguir en 
Buenos Aires.- El amor a la música y a su familia coexistieron en Kurt Cobain (1967-1994) junto con la adicción a la heroína, el dolor por una infancia sin cariño, algunas fantasías violentas y el desprecio por los periodistas de música, según relataba el propio cantante en sus "Diarios", que acaban de ser lanzados en la Argentina.
El cantante y guitarrista de Nirvana, el más exitoso grupo de grounge rock estadounidense, escribió entre 1988 y 1994 -año de su suicidio- sus reflexiones cotidianas y sus deseos más secretos: todo aparece minuciosamente registrado en los "Diarios", que salieron a la venta en Estados Unidos el año pasado y acaban de ser publicados en español por la colección "Reservoir Books" del sello Mondadori.
El material, vendido por Courtney Love por cuatro millones de dólares, recopila seis años (1988-1994) de cartas no enviadas, dibujos, notas manuscritas, comentarios humorísticos, reseñas inventadas, diatribas de rockero malhumorado y viñetas.
Aunque es unánime considerarlo como el ícono generacional más grande de las últimas dos décadas, el auténtico gran héroe del rock reciente, la publicación de sus diarios aporta más sobre la persona que sobre el personaje, que aparece autorretratado como un muchacho sensible, acomplejado y enojado con el mundo, y que halla en la música un único motivo para la esperanza.
Cobain -cuyo nombre auténtico era Kurt Poupon y nació el 20 de febrero de 1967- se crió en Aberdeen, una pequeña ciudad de la costa del Pacífico de Estados Unidos, en el Estado de Washington, y de niño, estuvo aterrorizado con el divorcio de sus padres, que se produjo cuando él tenía apenas ocho años.
La heroína
Las páginas del diario están atravesadas por relatos que dan cuenta de una vida infortunada detrás de la estampa de "rock star": uno de los tramos, por ejemplo, critica la incapacidad de su padre para "comunicar el afecto" que él siempre añoró, mientras que en otra cuenta la dolorosa realidad de un drogadicto, que busca en la heroína una salida para una afección de estómago.
En un principio "la heroína alivia el dolor", cuenta Cobain antes de reconocer que "fue una estupidez lo que hice y no pienso volver a hacerlo nunca más. Me compadezco de veras de quien piense que puede utilizar la heroína como medicamento porque, la verdad, no funciona".
Las páginas autobiográficas también divulgan el amor de Cobain por su esposa e hija: sobre Courtney Love, el cantante afirma que despliega su amor por ella "como un pavo real extiende su plumaje", en tanto que sobre su hija apunta que hasta tiene miedo de pasearla en auto ante la posibilidad de sufrir un accidente. (Telam)
El cantante y guitarrista de Nirvana, el más exitoso grupo de grounge rock estadounidense, escribió entre 1988 y 1994 -año de su suicidio- sus reflexiones cotidianas y sus deseos más secretos: todo aparece minuciosamente registrado en los "Diarios", que salieron a la venta en Estados Unidos el año pasado y acaban de ser publicados en español por la colección "Reservoir Books" del sello Mondadori.
El material, vendido por Courtney Love por cuatro millones de dólares, recopila seis años (1988-1994) de cartas no enviadas, dibujos, notas manuscritas, comentarios humorísticos, reseñas inventadas, diatribas de rockero malhumorado y viñetas.
Aunque es unánime considerarlo como el ícono generacional más grande de las últimas dos décadas, el auténtico gran héroe del rock reciente, la publicación de sus diarios aporta más sobre la persona que sobre el personaje, que aparece autorretratado como un muchacho sensible, acomplejado y enojado con el mundo, y que halla en la música un único motivo para la esperanza.
Cobain -cuyo nombre auténtico era Kurt Poupon y nació el 20 de febrero de 1967- se crió en Aberdeen, una pequeña ciudad de la costa del Pacífico de Estados Unidos, en el Estado de Washington, y de niño, estuvo aterrorizado con el divorcio de sus padres, que se produjo cuando él tenía apenas ocho años.
La heroína
Las páginas del diario están atravesadas por relatos que dan cuenta de una vida infortunada detrás de la estampa de "rock star": uno de los tramos, por ejemplo, critica la incapacidad de su padre para "comunicar el afecto" que él siempre añoró, mientras que en otra cuenta la dolorosa realidad de un drogadicto, que busca en la heroína una salida para una afección de estómago.
En un principio "la heroína alivia el dolor", cuenta Cobain antes de reconocer que "fue una estupidez lo que hice y no pienso volver a hacerlo nunca más. Me compadezco de veras de quien piense que puede utilizar la heroína como medicamento porque, la verdad, no funciona".
Las páginas autobiográficas también divulgan el amor de Cobain por su esposa e hija: sobre Courtney Love, el cantante afirma que despliega su amor por ella "como un pavo real extiende su plumaje", en tanto que sobre su hija apunta que hasta tiene miedo de pasearla en auto ante la posibilidad de sufrir un accidente. (Telam)







