07 Agosto 2006 Seguir en 
ROMA.- Unos 70.000 italianos asistieron ayer al show de Madonna, en el estadio Olímpico de Roma, en medio de la polémica suscitada por la crucifixión que la cantante escenifica en los conciertos de este tour. Desde el sábado, miles de personas hicieron cola ante las puertas del estadio, para lograr un buen puesto cerca del enorme escenario que, entre otras cosas, albergó una enorme cruz hecha con 4.000 piezas de cristal Swarovski y valuada en 5 millones de dólares.
Madonna se presentó simbólicamente crucificada y con una corona de espinas en la cabeza, tal y como ha hecho en los conciertos anteriores, lo que ha provocado las protestas de diversos representantes religiosos.
El diario “Avvenire”, de la Conferencia Episcopal italiana, dedicó ayer una página al “concierto-provocación”, que calificó de “ofensivo para la fe de millones de cristianos”. El rotativo afirma que Veronica Ciccone (tal es el nombre de la “reina del pop”) eligió el nombre de Madonna (Virgen en italiano), “el apelativo de la Madre de Cristo, para hacerse notar”. Hasta el cierre de esta edición no se habían reportado incidentes por el recital. (Especial)
Madonna se presentó simbólicamente crucificada y con una corona de espinas en la cabeza, tal y como ha hecho en los conciertos anteriores, lo que ha provocado las protestas de diversos representantes religiosos.
El diario “Avvenire”, de la Conferencia Episcopal italiana, dedicó ayer una página al “concierto-provocación”, que calificó de “ofensivo para la fe de millones de cristianos”. El rotativo afirma que Veronica Ciccone (tal es el nombre de la “reina del pop”) eligió el nombre de Madonna (Virgen en italiano), “el apelativo de la Madre de Cristo, para hacerse notar”. Hasta el cierre de esta edición no se habían reportado incidentes por el recital. (Especial)







