05 Agosto 2006 Seguir en 
La desaparición de Angela Beatriz Argañaraz está causando conmoción en toda la provincia. En especial en Tapia, donde apareció el cadáver de Paulina Lebbos, los pobladores sienten temor. En esa zona y en Raco, la Policía está realizando rastrillajes en los campos y controles en las rutas en busca de la maestra.
Además, entre los habitantes del lugar todavía flota la conmoción que generó el hallazgo del cadáver de la estudiante de Comunicación Social en marzo, y esperan que no se repita una experiencia como esta.
En la ruta 341, a 500 metros de la intersección con la 9 y frente al complejo polideportivo de Tapia, ayer la Policía registraba todos los vehículos que circulaban por el lugar.
"Estamos haciendo controles por el tema del turismo, pero también estamos trabajando en la búsqueda de la maestra desaparecida. Además, varias dependencias están haciendo rastrillajes en esta zona y en el Cadillal", explicó el subcomisario Luis Torres, que estaba a cargo del operativo.
En La Yesera
Los agentes no sólo les pedían documentación a los conductores, sino que también registraban los vehículos en busca de alguna pista que pueda dar indicior del paradero de Argañaraz. A pocos kilómetros al sur, en la zona conocida como La Yesera, apareció el cadáver de Paulina Lebbos, en marzo.
La estudiante salió de un boliche en la zona del ex Abasto, y abordó un taxi el domingo 26 de febrero, y nunca más se la volvió a ver con vida.
Justamente, donde fue hallada la estudiante de Comunicación Social, Agustín y tres compañeros más, que prefirieron no identificarse, habían detenido ayer la camioneta en la que viajaban desde la capital hacia Raco para observar el lugar.
"Es impresionante. Yo no había pasado por acá y tenía curiosidad por conocer el lugar. Personalmente no creo que con la maestra se repita algo similar a lo de Paulina, pero todo el mundo tiene miedo", explicó.
Sin embargo, muchos habitantes de Raco piensan de manera diferente. "Creo que nadie tiene ganas de prender el televisor y ver que el pueblo es nuevamente noticia por la aparición de un cadáver. Además, desapariciones como estas, aunque ocurran en la capital, nos dan miedo a todas las madres", explicó Ramona Díaz.
"Solamente hay montes"
El subcomisario Adolfo Ruiz, que está a cargo de la comisaría de la villa veraniega, informó que el personal de la dependencia está realizando rastrillajes en los campos de La Sala y de Raco.
"Los rastrillajes son intensivos y los controles fueron ordenados por la Jefatura de la fuerza. Estamos trabajando durante todo el día", explicó.
"Somos el centro de atención de toda la provincia. Y tenemos miedo de que se repita lo de Paulina. Estas son zonas solitarias, donde puede pasar cualquier cosa, porque a los costados de la ruta solamente hay campos y montes", afirmó Esteban Vildoza, otro vecino de Raco.
Juan Ortega aseguró que esconder un cadáver en la zona de Tapia o de Raco es muy fácil. "Cualquiera puede venirse hasta acá y nadie se va a dar cuenta. Dios quiera que esa mujer aparezca con vida. Pero, desde lo de Paulina, todos tenemos estamos muy sensibles", dijo el hombre.
Una de las hipótesis que manejan los pesquisas es que Argañaraz haya sido secuestrada por un psicópata que circula por las calles de la ciudad haciéndose pasar por remisero. Este individuo, del que aún no se tiene ninguna pista, podría ser el mismo que secuestró a Lebbos en la zona del ex Abasto, a tres cuadras de donde ocurrió ahora la desaparición de la maestra.
Además, entre los habitantes del lugar todavía flota la conmoción que generó el hallazgo del cadáver de la estudiante de Comunicación Social en marzo, y esperan que no se repita una experiencia como esta.
En la ruta 341, a 500 metros de la intersección con la 9 y frente al complejo polideportivo de Tapia, ayer la Policía registraba todos los vehículos que circulaban por el lugar.
"Estamos haciendo controles por el tema del turismo, pero también estamos trabajando en la búsqueda de la maestra desaparecida. Además, varias dependencias están haciendo rastrillajes en esta zona y en el Cadillal", explicó el subcomisario Luis Torres, que estaba a cargo del operativo.
En La Yesera
Los agentes no sólo les pedían documentación a los conductores, sino que también registraban los vehículos en busca de alguna pista que pueda dar indicior del paradero de Argañaraz. A pocos kilómetros al sur, en la zona conocida como La Yesera, apareció el cadáver de Paulina Lebbos, en marzo.
La estudiante salió de un boliche en la zona del ex Abasto, y abordó un taxi el domingo 26 de febrero, y nunca más se la volvió a ver con vida.
Justamente, donde fue hallada la estudiante de Comunicación Social, Agustín y tres compañeros más, que prefirieron no identificarse, habían detenido ayer la camioneta en la que viajaban desde la capital hacia Raco para observar el lugar.
"Es impresionante. Yo no había pasado por acá y tenía curiosidad por conocer el lugar. Personalmente no creo que con la maestra se repita algo similar a lo de Paulina, pero todo el mundo tiene miedo", explicó.
Sin embargo, muchos habitantes de Raco piensan de manera diferente. "Creo que nadie tiene ganas de prender el televisor y ver que el pueblo es nuevamente noticia por la aparición de un cadáver. Además, desapariciones como estas, aunque ocurran en la capital, nos dan miedo a todas las madres", explicó Ramona Díaz.
"Solamente hay montes"
El subcomisario Adolfo Ruiz, que está a cargo de la comisaría de la villa veraniega, informó que el personal de la dependencia está realizando rastrillajes en los campos de La Sala y de Raco.
"Los rastrillajes son intensivos y los controles fueron ordenados por la Jefatura de la fuerza. Estamos trabajando durante todo el día", explicó.
"Somos el centro de atención de toda la provincia. Y tenemos miedo de que se repita lo de Paulina. Estas son zonas solitarias, donde puede pasar cualquier cosa, porque a los costados de la ruta solamente hay campos y montes", afirmó Esteban Vildoza, otro vecino de Raco.
Juan Ortega aseguró que esconder un cadáver en la zona de Tapia o de Raco es muy fácil. "Cualquiera puede venirse hasta acá y nadie se va a dar cuenta. Dios quiera que esa mujer aparezca con vida. Pero, desde lo de Paulina, todos tenemos estamos muy sensibles", dijo el hombre.
Una de las hipótesis que manejan los pesquisas es que Argañaraz haya sido secuestrada por un psicópata que circula por las calles de la ciudad haciéndose pasar por remisero. Este individuo, del que aún no se tiene ninguna pista, podría ser el mismo que secuestró a Lebbos en la zona del ex Abasto, a tres cuadras de donde ocurrió ahora la desaparición de la maestra.










