Esta historia ya fue contada muchas veces. Tal vez por eso, con buen tino, los productores pidieron al guionista y director John Gatins que el pequeño protagonista no fuera un niño sino una niña, y que Dakota Fanning interpretara el papel. Gatins consiguió las dos cosas, y la película logró despegar de lo que podría haber sido un lacrimógeno melodrama para convertirse en una historia que no por conocida pierde interés. El realizador no se ocupa en contar ciertos pormenores de la trama, quizá porque ya se han mostrado muchas veces en la pantalla. Lo sorprendente es que esto no le resta méritos al filme. Gran parte de la responsabilidad de que los inevitables lugares comunes de la historia no provoquen cierta vergüenza ajena en el espectador, recae sobre el elenco y, sobre todo, en la destacable expresividad de la pequeña Fanning. A la actriz, que representa menos de los 12 años que realmente tiene, le basta con la mirada para hacer prescindibles muchos parlamentos. Luis Guzmán y Freddie Rodríguez aportan, desde sus personajes latinos, una cuota de humor para descomprimir el drama y Kurt Russell logra no apelar a recetas remanidas para resolver su papel. La espléndida Elisabeth Shue parece haber descubierto la fórmula para vencer al tiempo; Kris Kristofferson, no.
DRAMA. EE.UU, 2005.
DIRECCION: JOHN GATINS. CON: DAKOTA FANNING, KURT RUSSELL, KRIS KRISTOFFERSON, ELISABETH SHUE. ATP/106´.
VIOLENCIA: sin escenas SEXO: sin escenas COMPRENSION: fácil,







