01 Agosto 2006 Seguir en 
Un charco de aguas malolientes cubre, desde hace años, la esquina de Félix de Olazábal e Italia. Nadie se explica por qué, a pesar de las denuncias hechas tanto por peatones como por conductores de vehículos, las autoridades no han resuelto aún el problema. El lugar tiene un tránsito intenso y el aire viciado afecta, también, a quienes asisten a un centro de educación física de la zona (el CEF 18).







