30 Julio 2006 Seguir en 
IMPOSIBILITADO
Actualmente me encuentro imposibilitado de trabajar, como consecuencia de una importante afección ósea y renal que me aqueja. Años atrás me desempeñé como obrero temporario en la zafra del limón -durante 19 años, aproximadamente- y posteriormente lo hice como canillita. Tuve que suspender este último trabajo debido a la agudización de mi problema de salud, que decididamente me impide caminar. Actualmente, para mi subsistencia, cuento con la poca ayuda que me brindan mis hijos y con la permanente caridad de los vecinos del barrio en donde habito. El hecho de tener 68 años me habilita a gestionar mi jubilación por edad avanzada con aportes, según lo indica una ley recientemente puesta en vigencia. Para ello, me dieron un turno en las oficinas administrativas que funcionan en la avenida Alem 252 para el 8/3/06. En esa fecha ingresé toda la documentación requerida pero, hasta estos momentos, mi gestión no ha tenido un resultado positivo. Agradeceré que las autoridades agilicen mi trámite de cobro que, según los informes que tengo, se halla en la Anses para la liquidación de la deuda.n
Hilario de Jesús Albarracín
Las Piedras 3.492
S.M. de Tucumán
HOLLIN
Durante 40 años he vivido a pocos metros de las chimeneas y de la destilería del ingenio Concepción, y conozco acabadamente las incomodidades que ello supone. Esa vivencia tan cercana también me permitió apreciar otras necesidades más perentorias de la población y la respuesta brindada por la citada fábrica azucarera. Respecto de lo primero, soy testigo de que se instalaron filtros en sus principales calderas, y de que se hicieron inversiones importantes para conducir la vinaza a canales de riego del este y para trasladar la cachaza en forma sólida para abonar campos. Respecto de lo segundo, la empresa, además de brindar trabajo a miles de tucumanos, ha promovido escuelas y colegios que hoy dan educación a más de 5.000 alumnos, descollando en todo esto el ejemplo de la labor de don Alfredo Guzmán. A pesar de las relativas incomodidades que implica -en las que se trabaja con ahínco para superarlas- es injusto olvidar que la industria azucarera ha sido y es un polo de desarrollo, que logró radicar más de un millón de habitantes en menos de 5.000 km2. Los que la critican gratuitamente deberían mostrar primero qué han hecho por Tucumán y por el país.
Santiago Paz Brühl
Chubut 2.900
Yerba Buena ( Tucumán)
LA IGLESIA
Probado está que las naciones que basan su crecimiento en los principios religiosos alcanzan el desarrollo. Esto es tan cierto como que aquellas que desconocen dichos principios no llegan a cultivar ni siquiera los valores humanos. Lo último es lo que padecemos los argentinos, a causa, principalmente, de nuestra clase política. Si el Gobierno quiere construir una gran nación, como todos anhelamos, debería acercarse urgentemente a la Iglesia y ofrecerle la creación de una secretaría para las misiones, y proveerla de los fondos necesarios para que, bajo su administración, los mismos creyentes salgamos voluntariamente a misionar. Esto, que para muchos es una utopía (como pedirle “peras al olmo”), si se concretara, nos beneficiaría a todos y daría un serio inicio al desarrollo, porque comenzaríamos a pensar y a actuar en conjunto, para educar en la fe, nada menos. Y los jóvenes de buena voluntad (que los hay y muchísimos) aptos, valientes y deseosos de participación y protagonismo, tendrían su oportunidad, ya que trabajarían por el bien común, de redescubrir y redescubrirnos, los ocultos valores del amor al prójimo y la solidaridad. Así, también, daríamos cumplimiento con mayor eficacia al mandato de Dios de dar a conocer su mensaje a todas las gentes.
Daniel Chávez
Pasaje Benjamín Paz 308
San Miguel de Tucumán
FUNDAMENTALISMO
La armonía del universo -que se manifiesta por la regularidad en el cumplimiento de sus leyes y por la asombrosa adaptación de los seres vivos a la naturaleza- se invoca generalmente como una prueba de su origen divino. Según Baruch Espinosa, en cambio, el universo y Dios serían la misma cosa: “No hay entre Dios y el mundo sino una diferencia de puntos de vista”. Pero, si bajamos la mirada a las sociedades humanas, pareciera que hubieran sido hechas para el conflicto y el dolor. El mundo actual, sofocado por fundamentalismo, por falsos nacionalismos y por ambiciones desmedidas, se extenúa en un empeño por despedazarse a sí mismo. Las religiones, que deberían ser el emblema de la paz, encienden hogueras. ¿Dónde se encuentra entonces aquella armonía preestablecida? Habría que buscarla en los espíritus nobles, en la obra de los sabios y pensadores, en la moralidad de las costumbres y en el triunfo de la justicia. Tal vez algún día, la libertad sea la que gobierne al mundo y, sobreponiéndose a las cuestiones políticas y confesionales, permita que la humanidad se organice pacíficamente. “Sólo entonces, sin cielos compensadores, todo ser estará contento de existir” (E. Renan).
Arturo Garvich
Las Heras 632
S.M. de Tucumán
n BUROCRACIA
En muchas oportunidades pude leer en este espacio de LA GACETA respecto de las situaciones que les toca vivir a muchos docentes como consecuencia de las demoras en resolverse los trámites que son presentados en el ámbito de la Secretaría de Educación. Hoy me toca a mí vivir todo esto. Como personal administrativo de la repartición, con fecha 1/12/05 mediante Expediente Nº 020923/230-T-05, renuncié a las funciones en las que vengo desempeñándome y, paralelamente, solicité el cambio de oficina. Desde entonces, han transcurrido ocho meses sin que mi situación se resuelva. Esto es consecuencia del ir y venir de los pases a distintas oficinas (algunos innecesarios), lo que lleva a que se dilate en realizar el instrumento legal autorizando dicho cambio. Ahora comprendo el largo peregrinar de los docentes para solucionar sus problemas. En cuanto a mi caso, en el que únicamente solicito el cambio dentro de la propia repartición, no sé cuánto tiempo más tendré que esperar.
Rubén Roberto Toledo
Avenida Roca 952
S.M. de Tucumán
UNT
Es sin duda una tarea apasionante tratar de detectar escritos que pudieron haber inspirado el lema de la Universidad Nacional de Tucumán. De ahí que fue un gusto leer el artículo de Félix E. Herrera sobre la existencia de un hermoso aforismo de un político alemán (publicado el 16/7 en LA GACETA Literaria). En relación con este asunto, lo que casi nunca se menciona es que el lema, tal como lo conocemos, no es el original, estrictamente hablando. En efecto, el adoptado en 1914 era “Pedes in terra ad sidera vultus”. Al año siguiente se resuelve modificarlo y la palabra “vultus” (cara, rostro) es reemplazada por “visus”. Sería interesante investigar quién propuso la modificación y, sobre todo, cómo fundamentó su propuesta. Creo que una pregunta que queda flotando es: ¿qué habrá leído la persona causante del cambio que lo consideró conveniente?
José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
S.M. de Tucumán
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.
Actualmente me encuentro imposibilitado de trabajar, como consecuencia de una importante afección ósea y renal que me aqueja. Años atrás me desempeñé como obrero temporario en la zafra del limón -durante 19 años, aproximadamente- y posteriormente lo hice como canillita. Tuve que suspender este último trabajo debido a la agudización de mi problema de salud, que decididamente me impide caminar. Actualmente, para mi subsistencia, cuento con la poca ayuda que me brindan mis hijos y con la permanente caridad de los vecinos del barrio en donde habito. El hecho de tener 68 años me habilita a gestionar mi jubilación por edad avanzada con aportes, según lo indica una ley recientemente puesta en vigencia. Para ello, me dieron un turno en las oficinas administrativas que funcionan en la avenida Alem 252 para el 8/3/06. En esa fecha ingresé toda la documentación requerida pero, hasta estos momentos, mi gestión no ha tenido un resultado positivo. Agradeceré que las autoridades agilicen mi trámite de cobro que, según los informes que tengo, se halla en la Anses para la liquidación de la deuda.n
Hilario de Jesús Albarracín
Las Piedras 3.492
S.M. de Tucumán
HOLLIN
Durante 40 años he vivido a pocos metros de las chimeneas y de la destilería del ingenio Concepción, y conozco acabadamente las incomodidades que ello supone. Esa vivencia tan cercana también me permitió apreciar otras necesidades más perentorias de la población y la respuesta brindada por la citada fábrica azucarera. Respecto de lo primero, soy testigo de que se instalaron filtros en sus principales calderas, y de que se hicieron inversiones importantes para conducir la vinaza a canales de riego del este y para trasladar la cachaza en forma sólida para abonar campos. Respecto de lo segundo, la empresa, además de brindar trabajo a miles de tucumanos, ha promovido escuelas y colegios que hoy dan educación a más de 5.000 alumnos, descollando en todo esto el ejemplo de la labor de don Alfredo Guzmán. A pesar de las relativas incomodidades que implica -en las que se trabaja con ahínco para superarlas- es injusto olvidar que la industria azucarera ha sido y es un polo de desarrollo, que logró radicar más de un millón de habitantes en menos de 5.000 km2. Los que la critican gratuitamente deberían mostrar primero qué han hecho por Tucumán y por el país.
Santiago Paz Brühl
Chubut 2.900
Yerba Buena ( Tucumán)
LA IGLESIA
Probado está que las naciones que basan su crecimiento en los principios religiosos alcanzan el desarrollo. Esto es tan cierto como que aquellas que desconocen dichos principios no llegan a cultivar ni siquiera los valores humanos. Lo último es lo que padecemos los argentinos, a causa, principalmente, de nuestra clase política. Si el Gobierno quiere construir una gran nación, como todos anhelamos, debería acercarse urgentemente a la Iglesia y ofrecerle la creación de una secretaría para las misiones, y proveerla de los fondos necesarios para que, bajo su administración, los mismos creyentes salgamos voluntariamente a misionar. Esto, que para muchos es una utopía (como pedirle “peras al olmo”), si se concretara, nos beneficiaría a todos y daría un serio inicio al desarrollo, porque comenzaríamos a pensar y a actuar en conjunto, para educar en la fe, nada menos. Y los jóvenes de buena voluntad (que los hay y muchísimos) aptos, valientes y deseosos de participación y protagonismo, tendrían su oportunidad, ya que trabajarían por el bien común, de redescubrir y redescubrirnos, los ocultos valores del amor al prójimo y la solidaridad. Así, también, daríamos cumplimiento con mayor eficacia al mandato de Dios de dar a conocer su mensaje a todas las gentes.
Daniel Chávez
Pasaje Benjamín Paz 308
San Miguel de Tucumán
FUNDAMENTALISMO
La armonía del universo -que se manifiesta por la regularidad en el cumplimiento de sus leyes y por la asombrosa adaptación de los seres vivos a la naturaleza- se invoca generalmente como una prueba de su origen divino. Según Baruch Espinosa, en cambio, el universo y Dios serían la misma cosa: “No hay entre Dios y el mundo sino una diferencia de puntos de vista”. Pero, si bajamos la mirada a las sociedades humanas, pareciera que hubieran sido hechas para el conflicto y el dolor. El mundo actual, sofocado por fundamentalismo, por falsos nacionalismos y por ambiciones desmedidas, se extenúa en un empeño por despedazarse a sí mismo. Las religiones, que deberían ser el emblema de la paz, encienden hogueras. ¿Dónde se encuentra entonces aquella armonía preestablecida? Habría que buscarla en los espíritus nobles, en la obra de los sabios y pensadores, en la moralidad de las costumbres y en el triunfo de la justicia. Tal vez algún día, la libertad sea la que gobierne al mundo y, sobreponiéndose a las cuestiones políticas y confesionales, permita que la humanidad se organice pacíficamente. “Sólo entonces, sin cielos compensadores, todo ser estará contento de existir” (E. Renan).
Arturo Garvich
Las Heras 632
S.M. de Tucumán
n BUROCRACIA
En muchas oportunidades pude leer en este espacio de LA GACETA respecto de las situaciones que les toca vivir a muchos docentes como consecuencia de las demoras en resolverse los trámites que son presentados en el ámbito de la Secretaría de Educación. Hoy me toca a mí vivir todo esto. Como personal administrativo de la repartición, con fecha 1/12/05 mediante Expediente Nº 020923/230-T-05, renuncié a las funciones en las que vengo desempeñándome y, paralelamente, solicité el cambio de oficina. Desde entonces, han transcurrido ocho meses sin que mi situación se resuelva. Esto es consecuencia del ir y venir de los pases a distintas oficinas (algunos innecesarios), lo que lleva a que se dilate en realizar el instrumento legal autorizando dicho cambio. Ahora comprendo el largo peregrinar de los docentes para solucionar sus problemas. En cuanto a mi caso, en el que únicamente solicito el cambio dentro de la propia repartición, no sé cuánto tiempo más tendré que esperar.
Rubén Roberto Toledo
Avenida Roca 952
S.M. de Tucumán
UNT
Es sin duda una tarea apasionante tratar de detectar escritos que pudieron haber inspirado el lema de la Universidad Nacional de Tucumán. De ahí que fue un gusto leer el artículo de Félix E. Herrera sobre la existencia de un hermoso aforismo de un político alemán (publicado el 16/7 en LA GACETA Literaria). En relación con este asunto, lo que casi nunca se menciona es que el lema, tal como lo conocemos, no es el original, estrictamente hablando. En efecto, el adoptado en 1914 era “Pedes in terra ad sidera vultus”. Al año siguiente se resuelve modificarlo y la palabra “vultus” (cara, rostro) es reemplazada por “visus”. Sería interesante investigar quién propuso la modificación y, sobre todo, cómo fundamentó su propuesta. Creo que una pregunta que queda flotando es: ¿qué habrá leído la persona causante del cambio que lo consideró conveniente?
José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
S.M. de Tucumán
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.







