28 Julio 2006 Seguir en 
Mary Ahumada no tiene paz. La mujer sufre desde hace casi dos meses la muerte de su hija, María Fernanda Chaila, a quien asesinaron de un tiro en la cabeza el 29 de mayo, en una oficina del Predio Ferial. El único acusado por el mortal ataque es Lucas González, que era el novio de María Fernanda. El sospechoso está prófugo; el miércoles, por teléfono, habló con una amiga de Mary. "Decile que se deje de joder, o la voy a matar a ella también", le dijo a la mujer, que, aterrorizada, se comunicó con Ahumada y le contó lo sucedido.
Ante esto, la fiscal III de Instrucción, Teresita Marnero, ordenó que la custodia existente en la vivienda de Ahumada y en la de su hijo fuera reforzada para prevenir algún tipo de ataque. En la llamada, el acusado dio a entender que se encontraba en Tucumán, por lo que se redoblaron los esfuerzos para tratar de detenerlo. "Lo único que quiero es que lo atrapen. Este tipo convirtió mi vida en una pesadilla", dijo Ahumada ayer en Tribunales. Chaila y González mantuvieron una tormentosa relación, hasta que la joven decidió dar por finalizado el noviazgo. González, miembro del clan "Gardelitos", insistió; pero, según la Justicia, la negativa de María Fernanda era persistente y el hombre terminó matándola.
Ante esto, la fiscal III de Instrucción, Teresita Marnero, ordenó que la custodia existente en la vivienda de Ahumada y en la de su hijo fuera reforzada para prevenir algún tipo de ataque. En la llamada, el acusado dio a entender que se encontraba en Tucumán, por lo que se redoblaron los esfuerzos para tratar de detenerlo. "Lo único que quiero es que lo atrapen. Este tipo convirtió mi vida en una pesadilla", dijo Ahumada ayer en Tribunales. Chaila y González mantuvieron una tormentosa relación, hasta que la joven decidió dar por finalizado el noviazgo. González, miembro del clan "Gardelitos", insistió; pero, según la Justicia, la negativa de María Fernanda era persistente y el hombre terminó matándola.








