26 Julio 2006 Seguir en 
“(Eduardo) Moreno es funcional a los encubridores. No está cumpliendo el papel de abogado de (César) Soto”, dijo ayer Alberto Lebbos, en lo que se transformó en otra batalla entre los querellantes en la causa en la que se investiga el homicidio de Paulina Lebbos.
El padre de la víctima dijo además: “Moreno no sólo no ha pedido una medida para que se esclareciera el caso, sino que se dedicó a poner trabas para que se frenara la investigación”. Lebbos insistió en que Soto sea citado a declarar. “Desde un primer momento pedimos que él y todo su entorno sean interrogados por la Justicia”, concluyó.
Moreno respondió. “Me llama la atención que él se preocupe tanto por lo que hago y que no trabaje para que se encuentre al culpable del crimen. No entiendo su postura”, explicó. El profesional agregó además: “se lo puede entender si todo lo que está haciendo y diciendo sirve para atenuar el resentimiento y el dolor como padre. Pero, si lo sigue personalizando, puede terminar en una acción legal por calumnias e injurias”. Moreno no se mostró preocupado por las críticas que realizó Lebbos sobre su rol como querellante. “El me cuestiona porque no pido que se investigue el encubrimiento policial. Para mí, hay otros puntos más importantes que se deben esclarecer. Los dichos de Virginia Mercado y de Juan Pedro Cruzado, que fueron, supuestamente, las dos últimas personas que la vieron con vida”, concluyó. Aún no está definido si estas dos personas, la amiga de Paulina y el remisero que dice haberlas llevado ese 26 de febrero, protagonizarán un careo.
El padre de la víctima dijo además: “Moreno no sólo no ha pedido una medida para que se esclareciera el caso, sino que se dedicó a poner trabas para que se frenara la investigación”. Lebbos insistió en que Soto sea citado a declarar. “Desde un primer momento pedimos que él y todo su entorno sean interrogados por la Justicia”, concluyó.
Moreno respondió. “Me llama la atención que él se preocupe tanto por lo que hago y que no trabaje para que se encuentre al culpable del crimen. No entiendo su postura”, explicó. El profesional agregó además: “se lo puede entender si todo lo que está haciendo y diciendo sirve para atenuar el resentimiento y el dolor como padre. Pero, si lo sigue personalizando, puede terminar en una acción legal por calumnias e injurias”. Moreno no se mostró preocupado por las críticas que realizó Lebbos sobre su rol como querellante. “El me cuestiona porque no pido que se investigue el encubrimiento policial. Para mí, hay otros puntos más importantes que se deben esclarecer. Los dichos de Virginia Mercado y de Juan Pedro Cruzado, que fueron, supuestamente, las dos últimas personas que la vieron con vida”, concluyó. Aún no está definido si estas dos personas, la amiga de Paulina y el remisero que dice haberlas llevado ese 26 de febrero, protagonizarán un careo.











