Cartas de lectores

21 Julio 2006
 LUTHERIA
El problema actual para la formación de los alumnos de la Escuela de Luthería de la Facultad de Artes de la UNT alcanza un punto crítico. Por la desaparición física de los eximios luthiers Alfredo Del Lungo y Fernando Silva, más el reciente alejamiento del maestro Eduardo Riera, discípulo dilecto y continuador de estos dos singulares artífices, la escuela se encuentra  a la deriva. Esta degradación lutheril repercute en desmedro de la calidad sonora de los instrumentos de cuerdas de la Orquesta Sinfónica de la UNT. Por ausencia de un experto luthier estable para la delicada puesta a punto y control de sus violines, violas, cellos, contrabajos etcétera, se podrían arruinar costosos instrumentos al confiar el mantenimiento de luthiers inexpertos. Eduardo Riera, conocido a nivel nacional e internacional, y requerido por sus finas restauraciones, formó parte del plantel de la orquesta hasta que fue relegado a las sombras, derivado a una biblioteca de la Facultad de Artes. Es de esperar que el flamante rector rectifique esta injusta medida con la restitución de Riera al plantel de la orquesta.

Laura Díaz Camacho Alderete
Bernabé Aráoz 495
S. M. de Tucumán



JUBILADOS
  ¿Existen los derechos humanos para los jubilados o son sólo hipocresías? La mayoría cobra montos de pobreza y espera en largas colas, con su vejez a cuestas y con los vendedores ambulantes estorbando el paso, trámites engorrosos que deberían ser simples, claros y perentorios, que, a pesar de la atención positiva de los empleados, muestran la falta de justicia con que se los trata. Ya en “El país de las sombras largas”, que describe la vida de los esquimales, a los viejos se los echaba al hielo para que mueran y no sean carga para la tribu, total, diría algún jerarca, ya no sirven más que para protestar. Metodología errónea, porque dibujan condiciones futuras de maltrato, aunque cuando ellos envejezcan o les toque jubilarse, seguramente no dependerán, como nosotros, de una triste jubilación. Sería interesante, para el mejor funcionamiento de nuestra sociedad, que se acabe con la discriminación y con la explotación que convierten al jubilado en el último orejón del tarro. Y si los críticos hablan mal del populismo o del asistencialismo, deberían aprender del trato europeo a sus ciudadanos

Javier Astigarraga
                             javastiga@arnet.com.ar



MECHERAS

¿Dónde están los policías? Tengo entendido que últimamente el número de efectivos ha aumentado considerablemente. Sin embargo, eso no fue suficiente para desbaratar la destreza de las famosas mecheras que circulan por las calles céntricas de San Miguel de Tucumán. Mi hija fue víctima, en dos oportunidades y en el transcurso del mismo día, de la acción de estas personas. En la primera oportunidad, trató de avisar a las autoridades, pero estas llegaron demasiado tarde. En la segunda, a pesar de que se armó un alboroto del cual fueron testigos numerosos peatones, no se encontraba cerca ningún uniformado, por lo cual la delincuente pudo escaparse y desaparecer en dirección al Mercado del Norte, cerca de la peatonal Mendoza. Doy gracias a Dios que mi hija,  a pesar de que se quedó sin un centavo, regresó con vida, porque habría que saber hasta qué punto son capaces de llegar estos dueños de lo ajeno. Creo que se le dio demasiada importancia a la seguridad en horas de la noche, cuando realmente durante el día, en medio de los vendedores ambulantes, se dan las condiciones óptimas para que las mecheras puedan conseguir dinero fácil. Somos del interior de la provincia y estamos decepcionados por lo que sucede. ¿Qué pensarán los turistas en estas vacaciones? Las mecheras deben haber aumentado sus ingresos y reafirmado, por otra parte, la mala imagen que tenemos todos los tucumanos en el resto del país. Espero que alguien se haga responsable y se dedique a la tarea de brindarnos mayor seguridad.

Patricia Ybrahim
                     patriciaybrahim@hotmail.com


LA CASA HISTORICA
 Es llamativo cómo en las obras públicas los ingenieros o los arquitectos desconocen las necesidades de los ciudadanos que, con sus impuestos, pagan esos emprendimientos. Es ahora el caso de la importante remodelación del entorno de la Casa Histórica. Las rampas ubicadas en las esquinas constituyen un despropósito total. Son estas un tobogán alto y no están suficientemente adheridas al pavimento. De esta manera, se les resta a los discapacitados la posibilidad de valerse por sí mismos con sus sillas de ruedas. Sería interesante que quienes diseñaron esas obras se sienten en una silla de ruedas e intenten subir por las rampas, que son casi una trampa, sin ninguna ayuda. Además, existen funcionarios que dan la aprobación de finales de obras que tampoco se dan cuenta del problema o no van al lugar en donde se las construye. No basta con que el Gobierno gaste el dinero en obras tan necesarias. Además, deben ser para todos.
 
Marcos Rodríguez
          marcosrodriguez_20@hotmail.com



CICLISTAS
 Después de leer en “LA GACETA” (18/07) el comentario de Juan Masaguer sobre los peligros a que están expuestos los ciclistas, considero oportuno transcribir textualmente el artículo 7º de la ley 25965 (promulgada el 20/12/04) incorporado a la ley 24449 como artículo 40 bis). “Requisitos para circular con bicicleta. Para poder circular con bicicletas es indispensable que el vehículo tenga: a) Un sistema de rodamiento, dirección y freno permanente y eficaz; b) Espejos retrovisores en ambos lados; c) timbre, bocina o similar; d) Que el conductor lleve puesto un casco protector, que no use ropa suelta, y que esta sea preferentemente de colores claros, y que utilice calzado que se afirme con seguridad en los pedales; e) Que el conductor sea su único ocupante, con la excepción del transporte de una carga, o de un niño, ubicado en un portaequipaje o asiento especial, cuyos pesos no pongan en riesgo la maniobrabilidad y estabilidad del vehículo; f) Guardabarros sobre ambas ruedas; g) Luces y señalización reflectiva” (sic) Por mi parte, agrego: aconsejar a las autoridades que tomen en cuenta el articulado de esta ley y que se aplique efectivamente su normativa, o se adhieran a la norma si no está vigente en Tucumán.

Enrique J. Würschmidt
Calle Laprida765
S. M. de Tucumán



CENTRO DE SALUD
 El sábado 1/7, mi cuñada Claudia Nora Cano tuvo un accidente con su moto. Se quebró la tibia y el peroné, la atendieron en la guardia del Centro de Salud y quedó internada en la sala 15, sector “A”, de traumatología. El miércoles 5/7 teníamos todo para que sea intervenida quirúrgicamente: placas, tomografía y  los materiales solicitados para la intervención. Tuvimos que esperar 21 días para que la operen. ¿Qué sucede? ¿Porque no tiene obra social no la operan? ¿O será que necesito tener a un conocido de mucha influencia para que la intervengan? Así quizás mi cuñada no hubiera tenido que esperar tanto, un mes o 45 días, como otros pacientes lo hicieron. ¡No les estoy pidiendo que nos regalen nada! Sólo una atención digna, de aquellos que dicen ser doctores, pero que tratan prepotentemente a pacientes y a familiares. Pido respeto y amabilidad para aquellas personas internadas en ese centro de salud y que están sufriendo la incomprensión de muchos.

Martín Roberto Funes
Coronel Zelaya 375 (1º “P”-Dpto. 8)
S. M. de Tucumán


Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán  ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas  por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA  se reserva el derecho de publicación.







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