16 Julio 2006 Seguir en 
SAN PETERSBURGO, Rusia.- Los líderes del Grupo de los Ocho indicaron el domingo a los militantes de Hizbollah que deben liberar los soldados israelíes secuestrados e inmediatamente terminar con los ataques a Israel para poner fin a la escalada de violencia en Oriente Medio.
En un comunicado de su encuentro en Rusia, los líderes del G8 instaron a Israel a ejercer el "máximo autocontrol" en su ofensiva a Líbano.
Disponiendo las condiciones para el fin de la violencia, el texto indicó que poner fin a las operaciones militares en Israel y el retiro de fuerzas de Gaza eran otras condiciones necesarias para "colocar las bases para una solución más permanente".
La crisis en Oriente Medio ocupó un lugar exclusivo en las deliberaciones de los líderes del G8 luego de una amplia ofensiva de Israel contra el Líbano a raíz del secuestro de dos soldados israelíes y ataques con cohetes de los militantes islámicos de Hizbollah.
La crisis, que ha causado la muerte de decenas de civiles, ha dividido a Washington, el gran aliado del estado judío, y a los socios del G8 como Francia, que dice que su respuesta es excesiva.
Pero estas diferencias fueron armonizadas en un comunicado muy cauteloso.
"Estos elementos extremistas y aquellos que lo apoyan no pueden tener la libertad para sumir a Oriente Medio en el caos," dijo el texto emitido por los líderes de las naciones más ricas del mundo.
La canciller alemana Angela Merkel indicó a los periodistas "primero demandamos que los soldados israelíes vuelvan sanos a su país, que cesen los ataques contra Israel, y naturalmente que éste abandone la acción militar".
Energía y comercio mundial
Bajo presión de contestar por el conflicto de Oriente Medio, los líderes del G8 se encerraron en un palacio de la era zarista para leer los documentos de los temas preacordados, incluidos la seguridad en la provisión de energía y el desbloqueo de las charlas por el comercio mundial.
Las diferencias por los méritos de la promoción de energía nuclear y sobre cómo tratar el cambio climático fueron superadas. La nación anfitriona, Rusia, cedió ante las demandas de la Unión Europea de apoyar, en principio, mercados energéticos transparentes y abiertos.
Conversaciones por la crisis
La agravada situación en Oriente Medio dominó los pensamientos de los líderes de Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Rusia y Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos George W. Bush reafirmó su apoyo al derecho de Israel de autodefenderse -una postura que tuvo eco en el comunicado del G8- y se negó a pedirle que frene los bombardeos ante el Líbano.
El G8 pidió a Israel que sea consciente de "las consecuencias estratégicas y humanitarias de sus acciones."
Debe ejercer el máximo autocontrol para evitar víctimas civiles, daños a edificios y la desestabilización de la frágil coalición gobernante libanesa, dijeron los líderes.
Merkel dijo que los líderes del G8 querían una nueva fuerza militar veedora para el país.
Francia había dejado en claro previamente que consideraba la respuesta militar israelí desproporcionada, y el ruso Vladimir Putin acusó a Israel de "perseguir otros objetivos más amplios."
Pero ninguna de estas dos opiniones logró manifestarse en el comunicado.
Hizbollah lanzó el domingo su ataque más mortal contra Israel en una década, disparando cohetes que causaron la muerte de al menos ocho personas en la ciudad portuaria de Haifa y provocando una advertencia al Líbano de "consecuencias de largo alcance."
Putin había colocado a la seguridad energética como el tema principal de la primera cumbre del G8 que se realiza en Rusia.
Un comunicado sobre seuridad energética global aprobado por los líderes de las mayores economías mundiales se enfrentó con divisiones acerca de la energía nuclear y el cambio climático.
La energía nuclear, que está viviendo un resurgimiento a nivel mundial, no produce gases de efecto invernadero y ha sido considerado por algunos ambientalistas como una buena manera de proteger al clima, a la vez que permite satisfacer las demandas de electricidad.
Pero algunas potencias del G8 temen que la energía nuclear sea peligrosa, y Alemania está comprometida a desmantelar sus plantas para comienzos de 2020.
Los líderes también aprobaron documentos sobre educación y sobre la lucha contra enfermedades infecciosas. Renovaron una promesa de combatir al virus del sida, pero no ofrecieron un plan detallado de cómo iban a financiar los ambiciosos objetivos que han previsto.
Bajo la presión de Gran Bretaña, los mandatarios acordaron renovar sus esfuerzos para aumentar la ayuda, reducir las deudas y mejorar las condiciones comerciales para ´Africa en la próxima reunión, que se realizará el año que viene en Alemania. (Reuters)
En un comunicado de su encuentro en Rusia, los líderes del G8 instaron a Israel a ejercer el "máximo autocontrol" en su ofensiva a Líbano.
Disponiendo las condiciones para el fin de la violencia, el texto indicó que poner fin a las operaciones militares en Israel y el retiro de fuerzas de Gaza eran otras condiciones necesarias para "colocar las bases para una solución más permanente".
La crisis en Oriente Medio ocupó un lugar exclusivo en las deliberaciones de los líderes del G8 luego de una amplia ofensiva de Israel contra el Líbano a raíz del secuestro de dos soldados israelíes y ataques con cohetes de los militantes islámicos de Hizbollah.
La crisis, que ha causado la muerte de decenas de civiles, ha dividido a Washington, el gran aliado del estado judío, y a los socios del G8 como Francia, que dice que su respuesta es excesiva.
Pero estas diferencias fueron armonizadas en un comunicado muy cauteloso.
"Estos elementos extremistas y aquellos que lo apoyan no pueden tener la libertad para sumir a Oriente Medio en el caos," dijo el texto emitido por los líderes de las naciones más ricas del mundo.
La canciller alemana Angela Merkel indicó a los periodistas "primero demandamos que los soldados israelíes vuelvan sanos a su país, que cesen los ataques contra Israel, y naturalmente que éste abandone la acción militar".
Energía y comercio mundial
Bajo presión de contestar por el conflicto de Oriente Medio, los líderes del G8 se encerraron en un palacio de la era zarista para leer los documentos de los temas preacordados, incluidos la seguridad en la provisión de energía y el desbloqueo de las charlas por el comercio mundial.
Las diferencias por los méritos de la promoción de energía nuclear y sobre cómo tratar el cambio climático fueron superadas. La nación anfitriona, Rusia, cedió ante las demandas de la Unión Europea de apoyar, en principio, mercados energéticos transparentes y abiertos.
Conversaciones por la crisis
La agravada situación en Oriente Medio dominó los pensamientos de los líderes de Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Rusia y Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos George W. Bush reafirmó su apoyo al derecho de Israel de autodefenderse -una postura que tuvo eco en el comunicado del G8- y se negó a pedirle que frene los bombardeos ante el Líbano.
El G8 pidió a Israel que sea consciente de "las consecuencias estratégicas y humanitarias de sus acciones."
Debe ejercer el máximo autocontrol para evitar víctimas civiles, daños a edificios y la desestabilización de la frágil coalición gobernante libanesa, dijeron los líderes.
Merkel dijo que los líderes del G8 querían una nueva fuerza militar veedora para el país.
Francia había dejado en claro previamente que consideraba la respuesta militar israelí desproporcionada, y el ruso Vladimir Putin acusó a Israel de "perseguir otros objetivos más amplios."
Pero ninguna de estas dos opiniones logró manifestarse en el comunicado.
Hizbollah lanzó el domingo su ataque más mortal contra Israel en una década, disparando cohetes que causaron la muerte de al menos ocho personas en la ciudad portuaria de Haifa y provocando una advertencia al Líbano de "consecuencias de largo alcance."
Putin había colocado a la seguridad energética como el tema principal de la primera cumbre del G8 que se realiza en Rusia.
Un comunicado sobre seuridad energética global aprobado por los líderes de las mayores economías mundiales se enfrentó con divisiones acerca de la energía nuclear y el cambio climático.
La energía nuclear, que está viviendo un resurgimiento a nivel mundial, no produce gases de efecto invernadero y ha sido considerado por algunos ambientalistas como una buena manera de proteger al clima, a la vez que permite satisfacer las demandas de electricidad.
Pero algunas potencias del G8 temen que la energía nuclear sea peligrosa, y Alemania está comprometida a desmantelar sus plantas para comienzos de 2020.
Los líderes también aprobaron documentos sobre educación y sobre la lucha contra enfermedades infecciosas. Renovaron una promesa de combatir al virus del sida, pero no ofrecieron un plan detallado de cómo iban a financiar los ambiciosos objetivos que han previsto.
Bajo la presión de Gran Bretaña, los mandatarios acordaron renovar sus esfuerzos para aumentar la ayuda, reducir las deudas y mejorar las condiciones comerciales para ´Africa en la próxima reunión, que se realizará el año que viene en Alemania. (Reuters)







