13 Julio 2006 Seguir en 
BOMBAY, India.- La Policía india anunció que las bombas que estallaron el martes en la red de ferrocarril de Bombay y que provocaron al menos 200 muertos y cientos de heridos llevan la huella de militantes islamistas. El primer ministro indio, Manmohan Singh, instó al pueblo a mantenerse "unido" contra el terrorismo y a evitar la violencia, tras los atentados contra trenes y estaciones de la capital financiera india y sus afueras, que no han sido reivindicados. "Nadie puede hacer que India se arrodille", dijo el mandatario. "Esta no es la primera vez que los enemigos de nuestra nación tratan de socavar nuestra paz y prosperidad. Estos elementos todavía no han entendido que los indios nos mantenemos unidos", señaló en un mensaje al país.
Sobre el terreno, los investigadores removieron, en busca de pistas, entre los escombros que dejaron los peores ataques que ha sufrido el país en más de una década.
El modus operandi parece ser similar al de Lashkar-e-Taiba, un grupo extremista islamista activo en la parte india de Cachemira, dijo el jefe de Policía del Estado de Maharashtra, P.S. Pasricha, que informó que hasta el momento no se ha producido ningún arresto. "El atentado contra la red de trenes de Bombay -después de los ataques del 11 de marzo de 2004 en Madrid y del 7 de julio de 2005 en Londres- se planeó bien", agregó el jefe de la brigada antiterrorista, K.P. Raghuvanshi.
La prensa señaló que la Policía investigaba posibles vínculos entre el movimiento islámico estudiantil de la India (grupo islamista prohibido) y el Lashkar-e-Taiba. Sin embargo, el portavoz de Lashkar, Abdulá Ghaznavi, aseguró que su grupo no estaba detrás de los atentados y condenó la "masacre"; lo propio hizo el Hizbul Muyaidín, el mayor grupo islamista activo en la parte india de Cachemira, foco de tensiones entre India y Pakistán.
Mientras las víctimas de los ataques con bombas luchaban por su vida en los atestados hospitales, millones de otras personas hicieron a un lado la amenaza de más ataques al centro financiero para regresar a trabajar. (AFP-Reuter)
Sobre el terreno, los investigadores removieron, en busca de pistas, entre los escombros que dejaron los peores ataques que ha sufrido el país en más de una década.
El modus operandi parece ser similar al de Lashkar-e-Taiba, un grupo extremista islamista activo en la parte india de Cachemira, dijo el jefe de Policía del Estado de Maharashtra, P.S. Pasricha, que informó que hasta el momento no se ha producido ningún arresto. "El atentado contra la red de trenes de Bombay -después de los ataques del 11 de marzo de 2004 en Madrid y del 7 de julio de 2005 en Londres- se planeó bien", agregó el jefe de la brigada antiterrorista, K.P. Raghuvanshi.
La prensa señaló que la Policía investigaba posibles vínculos entre el movimiento islámico estudiantil de la India (grupo islamista prohibido) y el Lashkar-e-Taiba. Sin embargo, el portavoz de Lashkar, Abdulá Ghaznavi, aseguró que su grupo no estaba detrás de los atentados y condenó la "masacre"; lo propio hizo el Hizbul Muyaidín, el mayor grupo islamista activo en la parte india de Cachemira, foco de tensiones entre India y Pakistán.
Mientras las víctimas de los ataques con bombas luchaban por su vida en los atestados hospitales, millones de otras personas hicieron a un lado la amenaza de más ataques al centro financiero para regresar a trabajar. (AFP-Reuter)







