Terroristas hicieron explotar 7 trenes y causaron 170 muertos en la India
Detonaciones en serie. Los ataques fueron perpetrados por la tarde en Bombay, la principal plaza financiera y comercial del país. Hasta el momento, nadie se adjudicó el atentado, pero el gobierno sospecha de una agrupación de extremistas musulmanes.
Justamente a la hora de mayor congestión de la tarde, cuando los vagones no sólo van llenos sino que algunas personas viajan colgadas en las puertas abiertas, terroristas hicieron explotar bombas en siete trenes.
Perpleja, la democracia más populosa del mundo vio cómo el número de muertos subía en cuestión de horas a una cifra de tres dígitos. Se habla de al menos de 170 muertos y de 460 heridos. Los analistas compararon los atentados con los perpetrados hace un año en Londres, donde, un año y cuatro días antes, terroristas atacaron el metro y, con ello, el principal medio de transporte de la capital británica. En aquella oportunidad murieron 56 personas.
"Esto es el 11-7 de India", catalogó un comentarista de la televisión respecto de la fecha de ayer y su relación con el 11-9 (por septiembre) de 2001, el día de los devastadores ataques de la red Al Qaeda contra Nueva York y Washington, que desataron la guerra mundial contra el terrorismo.
Hasta el momento, nadie se adjudicó el baño de sangre en los trenes de Bombay. El gobierno indio investiga si existe alguna conexión con una serie de ataques de extremistas musulmanes, perpetrados también ayer, contra la región de Cachemira administrada por la India.
La agrupación terrorista islámica Lashkar-e-Toiba (Ejército de los Puros, LeT), uno de los principales sospechosos de los atentados, negó estar involucrada. Los expertos en seguridad consideran, sin embargo, poco creíble la desmentida.
Aun cuando no está claro quién estuvo detrás de los atentados, se sabe que trabajaron profesionales. Sólo así se pueden gestar las condiciones logísticas necesarias para detonar todos los explosivos en media hora, aseguró el jefe de la Policía de Bombay.
Los autores sabían, asimismo, que con estas bombas no sólo afectarían el transporte del principal centro comercial sino a toda India. Bombay es el símbolo del crecimiento económico de su país, y llevó en poco tiempo a esta nación a los titulares como potencia emergente. Y en el marco de esta euforia, muchos olvidan que todavía existen numerosos conflictos irresueltos. En especial, los impulsados por extremistas musulmanes, pero también por grupos como los maoístas, que están activos en la guerrilla, en más de un tercio de los estados indios.
La de ayer fue la peor serie de ataques perpetrados en esta ciudad desde 1993, cuando murieron más de 300 personas.
La comunidad mundial alzó su voz para condenar el hecho
La comunidad internacional condenó los atentados en Bombay, capital económica de India. El presidente francés, Jacques Chirac, expresó la solidaridad de Francia con el pueblo indio y condenó los atentados "con la mayor firmeza". Por su parte, el presidente del gobierno español, José Rodríguez Zapatero, envió una carta a su par Manmohan Singh, en la que le expresó "el profundo dolor y la solidaridad y el afecto del pueblo español" tras los atentados, que "nos recuerdan las trágicas escenas que se vivieron en Madrid el 11 de marzo de 2004". El ministro de Relaciones Exteriores italiano, Massimo D?Alema, envió "en nombre del gobierno la solidaridad más sincera" a India e instó a la comunidad mundial "a actuar con determinación en la lucha contra el terrorismo". También se sumaron a las condenas, el presidente ruso, Vladimir Putin, y su par sudafricano, Thabo Mbeki.
Alerta de seguridad en Nueva York
El Departamento de Policía de la ciudad de Nueva York emitió ayer una alerta de seguridad para metros y estaciones de trenes, tras las explosiones registradas en varios trenes regionales en Bombay, India, generada por el temor de que esos ataques formen parte de un plan a nivel mundial para atentar contra medios de transporte.
El jefe de Policía informó que se trató sólo de una medida de precaución, y el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, afirmó que no cuenta con información que sugiera que esa ciudad pueda convertirse en un blanco terrorista. De todas formas, varias otras ciudades estadounidenses permanecen también en alerta.
En tanto, desde la Casa Blanca condenaron los atentados. El portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, los calificó como "actos de violencia insensatos, diseñados para golpear a aquella gente inocente que transcurría su vida diaria; gente que estaba viajando en tren hacia su hogar".
La canciller de Alemania, Angela Merkel, envió un mensaje al primer ministro indio, Manmohan Singh, en el que expresó una dura condena de los ataques terroristas. Merkel se manifestó consternada por las "noticias terribles de atentados múltiples, que causaron muchas víctimas y heridos".(DPA-AFP)







