12 Julio 2006 Seguir en 
Después de haber golpeado a cinco personas que se encontraban en una inmobiliaria de Lavalle al 300, tres hombres se llevaron más de $ 25.000 en efectivo y otra importante suma en documentos.
Eran las 12.45 del lunes, y en el local se encontraban el propietario, Julio Domínguez, dos empleadas, un cadete y un cliente. Simulando estar interesados en una operación comercial, los asaltantes ingresaron al local y, a los pocos segundos, redujeron a todos con las armas que habían escondido entre sus ropas.
A golpes, los atracadores obligaron a las dos mujeres y al cliente a que se encerraran en el baño de la inmobiliaria. Al cadete, en cambio, uno de los delincuentes le puso una pistola en la cabeza, mientras que al propietario de la empresa lo obligaron a que les entregara el dinero. A todos, salvo a Domínguez, le taparon la cara con toallas o camperas que había en el lugar.
"Nos trataron muy mal. Además de insultarnos, nos golpearon con las armas. Estuvieron como 20 minutos hasta que se fueron", aseguró una de las víctimas, que se negó a identificarse puesto que temen represalias.
Según la información que recogió la Policía, los atracadores habrían huido en al menos dos motocicletas que estaban estacionadas en la vereda de la inmobiliaria.
Los investigadores confirmaron, además, que en la cuadra no había ningún agente, a pesar de que está ubicado a menos de 200 metros de Tribunales.
Sospechas y algo más
La elección, que hizo el violento trío, del día y del horario no es casual. Fuentes de la empresa explicaron que el ataque ocurrió cuando en la inmobiliaria había una importante suma de dinero, puesto que es el día de vencimiento para el pago de los alquileres. Además, a esa hora transita poca gente por esa calle.
Los investigadores sospechan que alguna persona que conocía los movimientos de la inmobiliaria dio detalles a los ladrones.
Si bien es cierto que las víctimas se negaron a informar sobre el monto total del dinero robado, fuentes policiales confirmaron que los atracadores se llevaron $ 25.000 en efectivo y otra importante suma en cheques.
Ataques permanentes
Los propietarios de la inmobiliaria se quejaron por la inseguridad que se vive en la zona. Dijeron que a los permanentes robos de estéreos y de ruedas de auxilio de los autos que se estacionan en esa cuadra, hay que agregarles los arrebatos y los incidentes que protagonizan los alumnos de la Escuela Técnica Nº2, que está ubicada en Lavalle y Congreso.
"Nos cansamos de pedir mayor presencia policial en el barrio, pero nunca nos escucharon. Espero que ahora, al menos, nos presten atención. Muchas veces no sabemos si podremos salir tranquilos a la calle, o si corremos el riesgo de que nos ataquen", aseguró María Laura Santillán, empleada de un comercio de la zona. Carlos Ibáñez, vecino del barrio, dijo que la presencia policial por este sector de la ciudad es inexistente. "En el microcentro uno ve a los agentes amontonados en cada esquina; pero aquí brillan por su ausencia. Habría que distribuirlos mejor", concluyó.
Eran las 12.45 del lunes, y en el local se encontraban el propietario, Julio Domínguez, dos empleadas, un cadete y un cliente. Simulando estar interesados en una operación comercial, los asaltantes ingresaron al local y, a los pocos segundos, redujeron a todos con las armas que habían escondido entre sus ropas.
A golpes, los atracadores obligaron a las dos mujeres y al cliente a que se encerraran en el baño de la inmobiliaria. Al cadete, en cambio, uno de los delincuentes le puso una pistola en la cabeza, mientras que al propietario de la empresa lo obligaron a que les entregara el dinero. A todos, salvo a Domínguez, le taparon la cara con toallas o camperas que había en el lugar.
"Nos trataron muy mal. Además de insultarnos, nos golpearon con las armas. Estuvieron como 20 minutos hasta que se fueron", aseguró una de las víctimas, que se negó a identificarse puesto que temen represalias.
Según la información que recogió la Policía, los atracadores habrían huido en al menos dos motocicletas que estaban estacionadas en la vereda de la inmobiliaria.
Los investigadores confirmaron, además, que en la cuadra no había ningún agente, a pesar de que está ubicado a menos de 200 metros de Tribunales.
Sospechas y algo más
La elección, que hizo el violento trío, del día y del horario no es casual. Fuentes de la empresa explicaron que el ataque ocurrió cuando en la inmobiliaria había una importante suma de dinero, puesto que es el día de vencimiento para el pago de los alquileres. Además, a esa hora transita poca gente por esa calle.
Los investigadores sospechan que alguna persona que conocía los movimientos de la inmobiliaria dio detalles a los ladrones.
Si bien es cierto que las víctimas se negaron a informar sobre el monto total del dinero robado, fuentes policiales confirmaron que los atracadores se llevaron $ 25.000 en efectivo y otra importante suma en cheques.
Ataques permanentes
Los propietarios de la inmobiliaria se quejaron por la inseguridad que se vive en la zona. Dijeron que a los permanentes robos de estéreos y de ruedas de auxilio de los autos que se estacionan en esa cuadra, hay que agregarles los arrebatos y los incidentes que protagonizan los alumnos de la Escuela Técnica Nº2, que está ubicada en Lavalle y Congreso.
"Nos cansamos de pedir mayor presencia policial en el barrio, pero nunca nos escucharon. Espero que ahora, al menos, nos presten atención. Muchas veces no sabemos si podremos salir tranquilos a la calle, o si corremos el riesgo de que nos ataquen", aseguró María Laura Santillán, empleada de un comercio de la zona. Carlos Ibáñez, vecino del barrio, dijo que la presencia policial por este sector de la ciudad es inexistente. "En el microcentro uno ve a los agentes amontonados en cada esquina; pero aquí brillan por su ausencia. Habría que distribuirlos mejor", concluyó.
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