11 Julio 2006 Seguir en 
Nueva York.- Un edificio de cuatro pisos se derrumbó ayer en la ciudad de Nueva York a causa de una explosión de gas, y causó heridas a 15 personas. La detonación ocasionó temor en el vecindario, al relacionarla con los atentados del 11-S, y produjo la rotura de vidrios en los edificios e inmuebles cercanos.
"Es posible que se haya tratado de un intento de suicidio", dijo el jefe de los bomberos, Nicholas Scoppetta, y agregó que el hecho fue ocasionado por una fuga de gas. "Podría haber sido peor", apuntó, respecto del saldo de heridos, ya que no hubo muertos. Por su lado, el secretario de prensa de la Casa Blanca, Tony Snow, salió a aclarar que no existe evidencia de un atentado terrorista.
Según la televisión, Nicholas Bartha, dueño del edificio, le había escrito un e-mail a su esposa diciendo que pensaba suicidarse. Antes, su mujer le había pedido el divorcio. El matrimonio está en medio de una disputa sobre el inmueble, valuado en U$S 5 millones. Al parecer, Bartha, médico de 66 años, era la única persona presente en el edificio en el momento de la explosión. Los bomberos lo encontraron entre los escombros, gracias a su conexión con un celular, y lo trasladaron a un hospital, con heridas graves. Entre los heridos, hay 10 bomberos y cuatro personas que pasaban por el lugar.
Un testigo señaló: "parecía el 11 de setiembre", en referencia al atentado terrorista contra las Torres Gemelas en 2001. Una mujer dijo que sintió "como un terremoto" y vio una densa columna de humo cerca del Central Park, un área residencial considerada de las más acaudaladas de la ciudad. (DPA-Reuter)
"Es posible que se haya tratado de un intento de suicidio", dijo el jefe de los bomberos, Nicholas Scoppetta, y agregó que el hecho fue ocasionado por una fuga de gas. "Podría haber sido peor", apuntó, respecto del saldo de heridos, ya que no hubo muertos. Por su lado, el secretario de prensa de la Casa Blanca, Tony Snow, salió a aclarar que no existe evidencia de un atentado terrorista.
Según la televisión, Nicholas Bartha, dueño del edificio, le había escrito un e-mail a su esposa diciendo que pensaba suicidarse. Antes, su mujer le había pedido el divorcio. El matrimonio está en medio de una disputa sobre el inmueble, valuado en U$S 5 millones. Al parecer, Bartha, médico de 66 años, era la única persona presente en el edificio en el momento de la explosión. Los bomberos lo encontraron entre los escombros, gracias a su conexión con un celular, y lo trasladaron a un hospital, con heridas graves. Entre los heridos, hay 10 bomberos y cuatro personas que pasaban por el lugar.
Un testigo señaló: "parecía el 11 de setiembre", en referencia al atentado terrorista contra las Torres Gemelas en 2001. Una mujer dijo que sintió "como un terremoto" y vio una densa columna de humo cerca del Central Park, un área residencial considerada de las más acaudaladas de la ciudad. (DPA-Reuter)







