30 Junio 2006 Seguir en 
LEY ANTITABACO (I)
Como fumador agradezco a los funcionarios por preocuparse por mi salud. Por ignorante, pensé que mi presión subía por no poder caminar por las veredas de mi ciudad invadidas por vendedores o por los embotellamientos de tantos taxis y remises truchos, o por los gases tóxicos que despiden los ómnibus destruidos. Pero no: ahora me entero de que el responsable era el cigarrillo. Se me ocurrió pensar que podía ser el hecho de ver nuestro patrimonio arquitectónico cultural hecho trizas, o a los funcionarios que incrementan sus ingresos y el precio de los servicios sin que les tiemble el pulso, o quizás los casos de asesinatos no resueltos sospechados de encubrimientos. Pero no: era el maldito cigarrillo. Me imaginé también que mi irritabilidad era producto de ver en la Legislatura a muchos de los responsables del hambre de miles de niños de mi provincia, o ver una Constituyente formada por personas ineptas para tal responsabilidad, pero funcionales al poder. Pero no, era el cigarrillo. Por eso, infinitamente gracias, señores funcionarios.
LEY ANTITABACO (II)
Entró en vigencia en Tucumán la llamada Ley Antitabaco. La iniciativa legislativa de proponer esta norma se forjó en base a muchas opiniones que se vertieron en esta sección de LA GACETA. Lo principal, en definitiva, fue que se instrumentó un medio para disminuir el consumo de tabaco. La fuerza de esta adicción es tan fuerte que no será fácil su control en los lugares cerrados. El fumador sabe muy bien el riesgo que corre, y eso es su responsabilidad. Lo bueno sería que se concientice y que se solidarice con el daño que ocasiona a otras personas, y eso ya es una responsabilidad del Estado. Este deberá abocarse a hacer cumplir esta nueva legislación, con mucha autoridad. Lo esencial será poner énfasis en hacer comprender a la población, en general, lo dañino que es este hábito para todos. En particular debería trabajar con mucha intensidad entre los adolescentes para preservarlos de esta nociva adicción.
BANDA ANCHA
Hace dos años más o menos tomé un servicio para tener banda ancha en casa y al mismo tiempo poder conectarme en el consultorio, ya que allí habitualmente recibo y envío mi correspondencia por cuestiones de comodidad. Este plan se llamaba “Premium” y era un poco más elevado que el común que promocionaban. Hasta hoy cumplí mensualmente con el pago del servicio, ya que tengo débito automático por la tarjeta de crédito y, a pesar de que soporté bastante tiempo los inconvenientes para poder comunicarme cuando se quemaron las instalaciones en Buenos Aires, siempre, salvo esa época, me conecté de ambos lugares al mismo tiempo. El otro día me sorprendí al ver que no podía conectarme e indicaba error por usuario o contraseña inválida. Al llamar telefónicamente me respondieron que mi plan no cubre ese servicio, por lo tanto no puedo hacerlo. Después de mucho discutir y de que me colgaran el teléfono me di cuenta de que no hay en dónde quejarse y de lo único que puedo hacer es renunciar. Mi problema actual es que estoy organizando un evento internacional que es Videmed 2006 y estoy en permanente contacto con amigos del exterior que vienen invitados y con los participantes al evento (ya que mi dirección de email figura en los afiches y en la página web), lo que me impide hacer cualquier otro tipo de cosa. Espero que la empresa responsable comience a cambiar su actitud.
N de la R. Esta carta fue publicada el 26/6 firmada, por un error de tipeo, por la lectora Susana Mendióroz, por lo que pedimos disculpas.
COSPEL
Es una injusticia que nos hagan pagar a los usuarios el aumento de sueldo de los choferes de ómnibus. El anterior aumento del precio del boleto era para mejorar el servicio, según se dijo oportunamente. Por supuesto que no fue así, y los que viajamos a diario desde Tafí Viejo a la ciudad Capital seguimos padeciendo por la pésima prestación del servicio. En la mayoría de las unidades, las ventanas se abren solas; cuando llueve, cae más agua adentro que afuera, y los pisos de los ómnibus están rotos y sucios. Además, es raro el día que no se quedan a mitad del camino; la gente viaja colgando de las puertas, y si tienen matafuegos, deben estar muy escondidos porque a la vista nunca aparecen. Los empresarios deberían actualizarse con respecto al aumento de la población. En estos últimos años, en Tafí Viejo, se habilitaron muchos barrios superpoblados, y muchas personas deben trasladarse a esta ciudad por trabajo, por estudio o por razones de salud. Los empleados del comercio que hacen cuatro viajes al día, cuando llegan tarde, pierden el presentismo ¿y quién se los reconoce? Invito a los responsables de autorizar el aumento del boleto, que dejen sus coches particulares y viajen en cualquier ómnibus rural (Balda del Río Salí-Lastenia-Alderetes-Tafí Viejo, etcétera) para que sufran esta experiencia, que nosotros la padecemos a diario.
ATSA
Las instituciones nunca entran en crisis. Son los hombres, con sus mezquindades, los que la provocan. Lo ocurrido en el gremio de ATSA corrobora que la ansiedad de luchar a costa de los trabajadores y la ambición de poder quebraron a esta casa de la gente de la Sanidad. Los votantes, asombrados, no entienden qué pasó con la votación ocurrida en 2003, cuando depositaron su confianza en el secretario general, el cual no podría concluir su mandato por ser preso político de su misma comisión directiva. Esta aduce que fueron los pésimos arreglos los que colmaron y fracturaron a esa dirigencia, aunque, según los empleados, es una cuestión de dinero. Esta crisis no la provocaron los trabajadores. Por ética, debería irse toda la comisión directiva -incluido el secretario general- ya que todos son responsables de los perjuicios salariales y laborales al sector público y privado.
HOLLIN
Quiero responderle al lector Paz Brühl sobre el origen del hollín. Dice, al igual que el Gobierno, que se está trabajando y que hay mucho por hacer; y es verdad porque se está al borde de la obsolescencia dada la antigüedad de los equipos de las fábricas azucareras. Se puede disentir pero la realidad debe primar y esta es que al azúcar la fabrica en el cerco la caña y el ingenio deberá extraerla con la mayor efectividad para obtener una buena rentabilidad. Entonces, la caña, el ingenio y la rentabilidad serán las tres patas de la mesa, y graficarán aquel principio de la dinámica que dice que todo aquello que se sostiene en tres pilares o bases, se caerá irremediablemente cuando una de ellas falla. Ante el disenso, la última palabra la tendrá el señor Hollín al reinar o no en esta zafra que se inicia.
Como fumador agradezco a los funcionarios por preocuparse por mi salud. Por ignorante, pensé que mi presión subía por no poder caminar por las veredas de mi ciudad invadidas por vendedores o por los embotellamientos de tantos taxis y remises truchos, o por los gases tóxicos que despiden los ómnibus destruidos. Pero no: ahora me entero de que el responsable era el cigarrillo. Se me ocurrió pensar que podía ser el hecho de ver nuestro patrimonio arquitectónico cultural hecho trizas, o a los funcionarios que incrementan sus ingresos y el precio de los servicios sin que les tiemble el pulso, o quizás los casos de asesinatos no resueltos sospechados de encubrimientos. Pero no: era el maldito cigarrillo. Me imaginé también que mi irritabilidad era producto de ver en la Legislatura a muchos de los responsables del hambre de miles de niños de mi provincia, o ver una Constituyente formada por personas ineptas para tal responsabilidad, pero funcionales al poder. Pero no, era el cigarrillo. Por eso, infinitamente gracias, señores funcionarios.
LEY ANTITABACO (II)
Entró en vigencia en Tucumán la llamada Ley Antitabaco. La iniciativa legislativa de proponer esta norma se forjó en base a muchas opiniones que se vertieron en esta sección de LA GACETA. Lo principal, en definitiva, fue que se instrumentó un medio para disminuir el consumo de tabaco. La fuerza de esta adicción es tan fuerte que no será fácil su control en los lugares cerrados. El fumador sabe muy bien el riesgo que corre, y eso es su responsabilidad. Lo bueno sería que se concientice y que se solidarice con el daño que ocasiona a otras personas, y eso ya es una responsabilidad del Estado. Este deberá abocarse a hacer cumplir esta nueva legislación, con mucha autoridad. Lo esencial será poner énfasis en hacer comprender a la población, en general, lo dañino que es este hábito para todos. En particular debería trabajar con mucha intensidad entre los adolescentes para preservarlos de esta nociva adicción.
Carlos Alberto del Pino
Laprida 642
S.M. de Tucumán.
Laprida 642
S.M. de Tucumán.
BANDA ANCHA
Hace dos años más o menos tomé un servicio para tener banda ancha en casa y al mismo tiempo poder conectarme en el consultorio, ya que allí habitualmente recibo y envío mi correspondencia por cuestiones de comodidad. Este plan se llamaba “Premium” y era un poco más elevado que el común que promocionaban. Hasta hoy cumplí mensualmente con el pago del servicio, ya que tengo débito automático por la tarjeta de crédito y, a pesar de que soporté bastante tiempo los inconvenientes para poder comunicarme cuando se quemaron las instalaciones en Buenos Aires, siempre, salvo esa época, me conecté de ambos lugares al mismo tiempo. El otro día me sorprendí al ver que no podía conectarme e indicaba error por usuario o contraseña inválida. Al llamar telefónicamente me respondieron que mi plan no cubre ese servicio, por lo tanto no puedo hacerlo. Después de mucho discutir y de que me colgaran el teléfono me di cuenta de que no hay en dónde quejarse y de lo único que puedo hacer es renunciar. Mi problema actual es que estoy organizando un evento internacional que es Videmed 2006 y estoy en permanente contacto con amigos del exterior que vienen invitados y con los participantes al evento (ya que mi dirección de email figura en los afiches y en la página web), lo que me impide hacer cualquier otro tipo de cosa. Espero que la empresa responsable comience a cambiar su actitud.
Juan José Domínguez
Crisóstomo Alvarez 2.762
San Miguel de Tucumán
Crisóstomo Alvarez 2.762
San Miguel de Tucumán
N de la R. Esta carta fue publicada el 26/6 firmada, por un error de tipeo, por la lectora Susana Mendióroz, por lo que pedimos disculpas.
COSPEL
Es una injusticia que nos hagan pagar a los usuarios el aumento de sueldo de los choferes de ómnibus. El anterior aumento del precio del boleto era para mejorar el servicio, según se dijo oportunamente. Por supuesto que no fue así, y los que viajamos a diario desde Tafí Viejo a la ciudad Capital seguimos padeciendo por la pésima prestación del servicio. En la mayoría de las unidades, las ventanas se abren solas; cuando llueve, cae más agua adentro que afuera, y los pisos de los ómnibus están rotos y sucios. Además, es raro el día que no se quedan a mitad del camino; la gente viaja colgando de las puertas, y si tienen matafuegos, deben estar muy escondidos porque a la vista nunca aparecen. Los empresarios deberían actualizarse con respecto al aumento de la población. En estos últimos años, en Tafí Viejo, se habilitaron muchos barrios superpoblados, y muchas personas deben trasladarse a esta ciudad por trabajo, por estudio o por razones de salud. Los empleados del comercio que hacen cuatro viajes al día, cuando llegan tarde, pierden el presentismo ¿y quién se los reconoce? Invito a los responsables de autorizar el aumento del boleto, que dejen sus coches particulares y viajen en cualquier ómnibus rural (Balda del Río Salí-Lastenia-Alderetes-Tafí Viejo, etcétera) para que sufran esta experiencia, que nosotros la padecemos a diario.
Norma Acosta
Bº Próspero Mena
(Lote 10-Mnz. “B”)
Tafí Viejo-Tucumán
Bº Próspero Mena
(Lote 10-Mnz. “B”)
Tafí Viejo-Tucumán
ATSA
Las instituciones nunca entran en crisis. Son los hombres, con sus mezquindades, los que la provocan. Lo ocurrido en el gremio de ATSA corrobora que la ansiedad de luchar a costa de los trabajadores y la ambición de poder quebraron a esta casa de la gente de la Sanidad. Los votantes, asombrados, no entienden qué pasó con la votación ocurrida en 2003, cuando depositaron su confianza en el secretario general, el cual no podría concluir su mandato por ser preso político de su misma comisión directiva. Esta aduce que fueron los pésimos arreglos los que colmaron y fracturaron a esa dirigencia, aunque, según los empleados, es una cuestión de dinero. Esta crisis no la provocaron los trabajadores. Por ética, debería irse toda la comisión directiva -incluido el secretario general- ya que todos son responsables de los perjuicios salariales y laborales al sector público y privado.
Francisco Armiñana
San Martín 539
S.M. de Tucumán
San Martín 539
S.M. de Tucumán
HOLLIN
Quiero responderle al lector Paz Brühl sobre el origen del hollín. Dice, al igual que el Gobierno, que se está trabajando y que hay mucho por hacer; y es verdad porque se está al borde de la obsolescencia dada la antigüedad de los equipos de las fábricas azucareras. Se puede disentir pero la realidad debe primar y esta es que al azúcar la fabrica en el cerco la caña y el ingenio deberá extraerla con la mayor efectividad para obtener una buena rentabilidad. Entonces, la caña, el ingenio y la rentabilidad serán las tres patas de la mesa, y graficarán aquel principio de la dinámica que dice que todo aquello que se sostiene en tres pilares o bases, se caerá irremediablemente cuando una de ellas falla. Ante el disenso, la última palabra la tendrá el señor Hollín al reinar o no en esta zafra que se inicia.
Juan Carlos Paesani Sal
Maipú 496 (1º “A”)
S.M. de Tucumán
Maipú 496 (1º “A”)
S.M. de Tucumán
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reservael derecho de publicación.
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