Antes de comprar un arma hay que saber cómo usarla

Pistolas y revólveres son utilizados por los tucumanos para su seguridad, pero hay que tenerles respeto. Se puede perder la vida en un accidente.

DE ARMAS TOMAR. María Elena Rosa Mendoza hace prácticas semanales en el Tiro Federal.
DE ARMAS TOMAR. María Elena Rosa Mendoza hace prácticas semanales en el Tiro Federal.
02 Septiembre 2002
Seis accidentes con armas en poco más de un mes dejaron el saldo de tres muertos y cuatro heridos; uno de ellos aún está grave. En todos los casos, los protagonistas fueron adolescentes y hasta niños.
La creciente sensación de inseguridad y el auge de los delitos violentos llevaron a muchas familias a armarse. En algunos casos, las armas se incorporaron como una cosa nueva, y en otros fueron desempolvadas luego de años de estar guardadas en algún ropero. La búsqueda de autoprotección ante el aparente desborde que sufre la Policía, llevó a la toma de decisiones muchas veces irresponsables que pueden llegar a tener un muy mal desenlace, según algunos de los especialistas consultados por LA GACETA.

Aprender a no usarlas
"Nosotros primero enseñamos a no usar las armas. Si uno la saca tiene un 70% de compromiso de usarla y el agresor no sale corriendo... por eso es mejor tener un buen perro entrenado", afirmó Carlos José Acevedo, un médico que presidió el Tiro Federal Argentino de Tucumán durante más de una década.
El comisario Rodolfo Domínguez, por su parte, considera que no sólo hay que ser ducho en el manejo de un arma. "Hay que tener en cuenta las condiciones personales del que la va a tener en la casa. No se le puede dar un arma a cualquier trastornado", opinó. Un dato a tener en cuenta es que las armas, de acuerdo con su calibre y los fines con las que fueron diseñadas, presentan diferentes características que las hacen más o menos seguras, y esos datos no siempre están presentes cuando se adquiere una.
"Por la crisis, el mercado se llenó de armas de mala calidad que no presentan las características de seguridad necesarias. En la década pasada podían comprarse pistolas importadas, con hasta seis seguros que hacían que fuera imposible tener un accidente", afirmó Acevedo. Los revólveres, explicó, son bastante menos seguros porque tienen menos dispositivos que las pistolas y siempre tienen una bala dispuesta a salir; no como en el caso de las pistolas, que hay que activar los mecanismos para que entre un proyectil a la recámara para luego disparar. Estimaciones extraoficiales hablan de que en Tucumán hay alrededor de 30.000 armas (sin contar con las "truchas" que usan los delincuentes, que serían unas 18.000).La mitad de las armas supuestamente legales no lo es porque sus dueños no las declararon ante los organismos competentes y porque no tienen habilitación para poseerlas (ver aparte) "Otro problema es que yo tengo certificado de idoneidad, permisos y todo eso, pero mi familia no. No puedo dejar un arma en la mesa de luz... ahí entra a jugar el factor responsabilidad, que debe ser enseñado al usuario", agregó Acevedo.
Por eso el comisario Domínguez considera que lo mejor es que los civiles que no estén preparados no tengan armas. "Puede ser peor el remedio que la enfermedad", sentenció.

Hubo hechos trágicos en los últimos meses

"Tener un arma es como tener un auto. Primero hay que aprender a manejar y después hay que seguir practicando", dijo Carlos Lescano, presidente del Tiro Federal Argentino de Tucumán.
Estos son los últimos hechos trágicos, relacionados con armas: 24 de julio: un chico de 13 años murió al haber sido baleado por su hermano de 14 con una escopeta calibre 22, mientras jugaban en Los Rojo, Monteros.
- 2 de agosto: Marcos Rocha murió al recibir un disparo de escopeta en el pecho cuando se aproximó a la casa de un vecino, en Alderetes, para pedirle prestado el inflador. El disparo fue hecho por un chico de 14 años.
- 18 de agosto. Un adolescente de 16 años mató a su primo de 17 de un tiro en la cabeza en Banda del Río Salí.

Mujeres que se animan a disparar

María Elena Rosa Mendoza miraba con recelo el arma de su esposo, y sus hijas, de 17 y 20 años, lo hacían con mucho temor. Ahora las tres están recibiendo adiestramiento sobre su uso en un curso de tiro y autodefensa que dicta una empresa del medio desde hace casi dos meses.
"Tuve algunos problemas, sí. Pero hasta ahora no había pensado en usar armas. Las amenazas que recibimos y el temor por la ola de delincuencia me decidió a hacerlo, y luego se sumaron mis hijas, que tenían pánico por las armas", comentó la mujer, mientras limpiaba su pistola. Mendoza, quien es comerciante, sostiene que si es necesario usaría armas. "Si se trata de mi seguridad o la de mi familia, disparo".El capitán (r) Angel Nazur, director del programa de entrenamiento, explicó que "la población se siente insegura por la ola de delitos y necesita saber usar un arma". "Nosotros no enseñamos a salir a matar, sino a tener el criterio suficiente para usarla cuando la vida corre peligro... es legítima defensa", aclaró el ex militar. "Si uno tiene un arma y no la sabe usar, lo matan porque el delincuente se pone más agresivo cuando la ve. Si se la saca, tiene que ser para usarla", agregó Nazur. El instructor reconoció que las mujeres son sus mejores alumnos, dado que llegan sin "vicios ni mañas, con menos películas de violencia".

Afirman que el Estado es el único responsable

"No me parece mal que la gente se arme si se educa. En lo deportivo da muchas satisfacciones, pero para la defensa hay otros factores... No es fácil dispararle a alguien", dijo Firmo Roberti, un tucumano que participó en varios mundiales de tiro y en cuatro Juegos Olímpicos en esta disciplina.
"Nunca tuve que usarla con otros fines (que no sean deportivos); lo pienso y no sé... nunca tengo una para eso (autodefensa), ni se me cruza por la cabeza", agregó Roberti, considerado una eminencia por los tiradores deportivos de todo el país.
Roberti cree que los civiles podrían usar armas para defenderse de delincuentes, siempre y cuando practiquen tiro y reciban instrucción sobre su uso. "No hay que salir como loco a comprar un arma por la inseguridad, porque puede ser perjudicial. El daño puede ser muy importante, pero puede superarse yendo a los clubes de tiro para aprender a usarla y a tenerla en la casa", señaló el especialista a LA GACETA."Las autoridades deberían ver cómo resuelven el problema de la seguridad. Me parece que no lo vamos a solucionar nosotros de manera desprolija", dijo finalmente Roberti.

Tamaño texto
Comentarios