01 Septiembre 2002 Seguir en 
La Justicia solicitó que el asesinato de un hombre en Villa Alem -un presunto ajuste de cuentas- sea resuelto en un juicio oral y público. Los protagonistas de esta historia se conocieron en la cárcel de Villa Urquiza, y luego siguieron siendo amigos hasta que, por deudas, se enfrentaron y llegaron al mortal desenlace.
El 1 de setiembre del año pasado, José Gerardo Subirán recibió tres disparos (dos en el pecho y uno en la espalda) cuando estaba con su amigo Rafael Hardoy Vega en la casa de Luis Vega, en Florida 752.
Cerca de las 18, dos hombres que llegaron en un auto importado llamaron a la puerta, y uno de ellos empezó a discutir con Subirán, hasta que sacó una pistola calibre 635 e hizo cinco disparos.
Pruebas suficientes
De acuerdo con el relato de los testigos, el agresor fue Luis Alberto "Goyo" Saguir, quien huyó raudamente en compañía de otro hombre que inicialmente fue identificado como Pablo Medina.
De acuerdo con el requerimiento de elevación a juicio de la causa que instruyó el secretario de la Fiscalía V Roque Medina, que fue refrendado por el fiscal Horacio Villalba, las pruebas son suficientes para acusar a Saguir.El test de guante de parafina le dio positivo, y cuatro testigos dicen haberlo visto disparando. El mismo reconoció que hizo los disparos, pero aclaró que cuando estaban discutiendo, Subirán sacó un arma -que nunca se encontró-, y que él hizo lo mismo para defenderse.
Los dueños de casa negaron esa versión en primeras declaraciones policiales y judiciales, pero luego se rectificaron. La Justicia tomó como válidas las primeras. La situación de Medina es diferente, porque él negó haber estado allí y varios amigos suyos dijeron que estuvieron jugando al fútbol a esa hora. Los testigos, además, no lo identificaron, y por ello fue sobreseído.
El 1 de setiembre del año pasado, José Gerardo Subirán recibió tres disparos (dos en el pecho y uno en la espalda) cuando estaba con su amigo Rafael Hardoy Vega en la casa de Luis Vega, en Florida 752.
Cerca de las 18, dos hombres que llegaron en un auto importado llamaron a la puerta, y uno de ellos empezó a discutir con Subirán, hasta que sacó una pistola calibre 635 e hizo cinco disparos.
Pruebas suficientes
De acuerdo con el relato de los testigos, el agresor fue Luis Alberto "Goyo" Saguir, quien huyó raudamente en compañía de otro hombre que inicialmente fue identificado como Pablo Medina.
De acuerdo con el requerimiento de elevación a juicio de la causa que instruyó el secretario de la Fiscalía V Roque Medina, que fue refrendado por el fiscal Horacio Villalba, las pruebas son suficientes para acusar a Saguir.El test de guante de parafina le dio positivo, y cuatro testigos dicen haberlo visto disparando. El mismo reconoció que hizo los disparos, pero aclaró que cuando estaban discutiendo, Subirán sacó un arma -que nunca se encontró-, y que él hizo lo mismo para defenderse.
Los dueños de casa negaron esa versión en primeras declaraciones policiales y judiciales, pero luego se rectificaron. La Justicia tomó como válidas las primeras. La situación de Medina es diferente, porque él negó haber estado allí y varios amigos suyos dijeron que estuvieron jugando al fútbol a esa hora. Los testigos, además, no lo identificaron, y por ello fue sobreseído.







