01 Septiembre 2002 Seguir en 
CONCEPCION.- Otra víctima del psicópata acusó a Angel Eduardo Díaz de haberla atacado en Villa Quinteros para robarle y violarla, en julio pasado.
Patricia Valdiviezo, de Villa Quinteros, aseguró que fue una de las primeras víctimas de la serie de ataques contra mujeres que perpetró en el sur tucumano el ex presidiario.
Díaz está acusado de asesinar a Carolina Barraza -de Iltico- y de las agresiones e intento de violación a Bernarda Herrera -de Arcadia-; María Eugenia Juárez -de Los Rojo-; una mujer de Villa Quinteros y Patricia.
Esta última ya reconoció a Díaz como el hombre que en la mañana del 23 de julio pasado la atacó en Villa Quinteros, cuando se dirigía a una parada de ómnibus. Valdiviezo fue golpeada ferozmente por el delincuente cuando se resistió al abuso.
"Lo que me sucedió fue una pesadilla. Díaz me atacó a pocos metros de mi casa, cuando me dirigía a tomar un ómnibus. En ese momento no había nadie cerca... Comenzó a golpearme, me llevó a un sitio baldío y me ató las manos y los pies. Para evitar que me violara le dije que en la cartuchera tenía plata. Entonces salió a buscarla", añadió Patricia.
No se descarta que esta semana otra joven de Arcadia concurra a Tribunales para ver a Díaz y decir si fue él quien la agredió en marzo pasado en esa localidad.
Podría haberse evitado
"Si a ese tipo lo hubieran detenido cuando me atacó a mí, se hubieran evitado todos estos últimos hechos, incluido el homicidio. Pero al caso no se le dio bolilla", dijo Patricia.
Ayer, Patricia y Bernarda, según dijeron, mantuvieron un encuentro en Río Seco con el legislador Dardo Rocha. En la ocasión les entregó un subsidio, les ofreció el servicio profesional gratuito de un psicólogo y les anticipó que serán becadas para la continuación de sus estudios.
Las jóvenes aprovecharon para exigirle medidas para mejorar las condiciones de seguridad en la zona. Además le comentaron la preocupación de que Díaz en pocos años vuelva a recuperar la libertad. "No queremos que entre por una puerta y salga por la otra", dijeron.
El ex presidiario, desde que alcanzó la mayoría de edad, pasó más tiempo en la cárcel que en libertad. Con 30 años, estuvo casi 12 tras las rejas, aunque gozó de beneficios periódicamente que le permitían salir. (C)
Patricia Valdiviezo, de Villa Quinteros, aseguró que fue una de las primeras víctimas de la serie de ataques contra mujeres que perpetró en el sur tucumano el ex presidiario.
Díaz está acusado de asesinar a Carolina Barraza -de Iltico- y de las agresiones e intento de violación a Bernarda Herrera -de Arcadia-; María Eugenia Juárez -de Los Rojo-; una mujer de Villa Quinteros y Patricia.
Esta última ya reconoció a Díaz como el hombre que en la mañana del 23 de julio pasado la atacó en Villa Quinteros, cuando se dirigía a una parada de ómnibus. Valdiviezo fue golpeada ferozmente por el delincuente cuando se resistió al abuso.
"Lo que me sucedió fue una pesadilla. Díaz me atacó a pocos metros de mi casa, cuando me dirigía a tomar un ómnibus. En ese momento no había nadie cerca... Comenzó a golpearme, me llevó a un sitio baldío y me ató las manos y los pies. Para evitar que me violara le dije que en la cartuchera tenía plata. Entonces salió a buscarla", añadió Patricia.
No se descarta que esta semana otra joven de Arcadia concurra a Tribunales para ver a Díaz y decir si fue él quien la agredió en marzo pasado en esa localidad.
Podría haberse evitado
"Si a ese tipo lo hubieran detenido cuando me atacó a mí, se hubieran evitado todos estos últimos hechos, incluido el homicidio. Pero al caso no se le dio bolilla", dijo Patricia.
Ayer, Patricia y Bernarda, según dijeron, mantuvieron un encuentro en Río Seco con el legislador Dardo Rocha. En la ocasión les entregó un subsidio, les ofreció el servicio profesional gratuito de un psicólogo y les anticipó que serán becadas para la continuación de sus estudios.
Las jóvenes aprovecharon para exigirle medidas para mejorar las condiciones de seguridad en la zona. Además le comentaron la preocupación de que Díaz en pocos años vuelva a recuperar la libertad. "No queremos que entre por una puerta y salga por la otra", dijeron.
El ex presidiario, desde que alcanzó la mayoría de edad, pasó más tiempo en la cárcel que en libertad. Con 30 años, estuvo casi 12 tras las rejas, aunque gozó de beneficios periódicamente que le permitían salir. (C)







