31 Agosto 2002 Seguir en 
CONCEPCION.- Nuevos testigos ayer complicaron más la situación del ex presidiario Angel Eduardo Díaz en el caso del crimen de Carolina Barraza. Por lo menos tres de las cinco personas que se presentaron en la Fiscalía III para participar de una rueda de reconocimiento, señalaron al acusado como el hombre que vieron en proximidades de Iltico la tarde en que fue asesinada la muchacha. La bicicleta -que se le secuestró al presunto homicida cuando fue detenido en unos cañaverales de Villa Quinteros- también fue reconocida como la misma en que se movilizaba aquel día.
A su vez Francisco Barraza, padre de la víctima, concurrió ante la Fiscalía a cargo de Eva Frías de Ruiz y al salir confirmó a la prensa que la campera que se encontró en poder de Díaz era de su hija. La fiscal, según dijo, ahora espera los resultados de algunas pericias de laboratorio y que el acusado preste declaración indagatoria para que luego eleve el pedido de prisión preventiva.
Por ahora los elementos reunidos comprometen seriamente a Díaz, pero restan algunos -como los periciales- que establezcan con certeza la autoría del homicidio. Se considera casi seguro que el hombre de Villa Quinteros, tal como sucedió con otras acusaciones, no asumirá su responsabilidad en el hecho o se negará a declarar.
Presente complicado
Díaz hasta ayer tenía dos pedidos de prisión preventiva. Uno fue formulado por la Fiscalía de Instrucción de la II Nominación, a cargo de Juana Juárez de Durán, por la agresión e intento de violación de Bernarda Herrera, de La Falda, Arcadia. La joven fue esta semana la primera en reconocer a Díaz como su atacante. El otro pedido fue hecho por el fiscal de la IV Nominación, Raúl Fermoselle, también por la agresión e intento de violación que sufrieron María Eugenia Juárez de Los Rojo y una señora de Villa Quinteros. Ambas también señalaron al ex presidiario como su agresor.
Todos los ataques -incluso el que padeció Carolina- fueron perpetrados de la misma forma y con un machete. De ahí que desde un principio se sospechó que se estaba ante un mismo agresor. (C)
A su vez Francisco Barraza, padre de la víctima, concurrió ante la Fiscalía a cargo de Eva Frías de Ruiz y al salir confirmó a la prensa que la campera que se encontró en poder de Díaz era de su hija. La fiscal, según dijo, ahora espera los resultados de algunas pericias de laboratorio y que el acusado preste declaración indagatoria para que luego eleve el pedido de prisión preventiva.
Por ahora los elementos reunidos comprometen seriamente a Díaz, pero restan algunos -como los periciales- que establezcan con certeza la autoría del homicidio. Se considera casi seguro que el hombre de Villa Quinteros, tal como sucedió con otras acusaciones, no asumirá su responsabilidad en el hecho o se negará a declarar.
Presente complicado
Díaz hasta ayer tenía dos pedidos de prisión preventiva. Uno fue formulado por la Fiscalía de Instrucción de la II Nominación, a cargo de Juana Juárez de Durán, por la agresión e intento de violación de Bernarda Herrera, de La Falda, Arcadia. La joven fue esta semana la primera en reconocer a Díaz como su atacante. El otro pedido fue hecho por el fiscal de la IV Nominación, Raúl Fermoselle, también por la agresión e intento de violación que sufrieron María Eugenia Juárez de Los Rojo y una señora de Villa Quinteros. Ambas también señalaron al ex presidiario como su agresor.
Todos los ataques -incluso el que padeció Carolina- fueron perpetrados de la misma forma y con un machete. De ahí que desde un principio se sospechó que se estaba ante un mismo agresor. (C)







