Los hechizos de Jorge Luis Borges
Por Gustavo Martinelli gmartinelli@lagaceta.com.ar Redacción de LA GACETA
11 Junio 2006 Seguir en 
Hice un retrato de Borges en tinta hace mucho tiempo; el retrato está en un libro de cubierta rosada como los cuadernos de nuestra infancia; no se le parece; sin embargo, en ese retrato torpe, tiene el aspecto de un héroe de la historia argentina; pensándolo bien, Borges es una especie de héroe". De esta manera recordó Silvina Ocampo, mujer de Adolfo Bioy Casares y hermana de la mítica Victoria Ocampo, a Jorge Luis Borges, en un texto que se publicó en 1964. Hoy, a 20 años de la muerte del escritor (la fecha se cumple precisamente el miércoles), esa afirmación sigue siendo tan exacta como verídica. Borges es un héroe de las letras. No tanto por su gravitación en la cultura (el destacado crítico Harold Bloom, en su libro "El canon occidental", lo ubica como uno de los pilares de la literatura universal, al lado de William Shakespeare y de Dante Alighieri, entre otros), sino por su capacidad para adelantarse a los tiempos que corren. Sin embargo, no son pocos los que desdeñan sus cuentos y poemas por considerarlos demasiado complejos o poco divertidos. Claro, Borges no es un escritor muy promocionado en los planes de estudio de los colegios y, por consiguiente, no suele ser abordado espontáneamente por los jóvenes. La mayoría prefiere a Gabriel García Márquez, a Gustavo Adolfo Bécquer y, en el caso de las mujeres, a Pablo Neruda o a Isabel Allende. Pero, en verdad, el escritor de "El jardín de senderos que se bifurcan" esconde en su prosa muchos más misterios y secretos que el mismo Dan Brown, autor de "El código Da Vinci", o que J.K. Rowling, "madre" de Harry Potter. Si se leen sus cuentos, ensayos, prólogos y poemas libremente y sin prejuicios (como el mismo Borges aconseja leer cualquier libro), su prosa hechiza de una manera fenomenal. De hecho, no son pocos los críticos que descubrieron en "El Aleph" una definición de internet; específicamente, en la descripción que el personaje Carlos Argentino Viterbo hace de ese sitio que da nombre al relato: "El lugar donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos". En "El libro de arena", el escritor describe un texto que no tiene principio ni fin; una verdadera lección de historia. Y hoy, nadie ignora que la web, como la arena y la historia, tampoco tiene principio ni fin. Además, ese libro imaginado por Borges provocaba una extraña adicción en el protagonista del cuento: "Me quedaban algunos amigos; dejé de verlos. Prisionero del libro, casi no me asomaba a la calle...". Lo mismo sucede hoy con los fanáticos del chat y los juegos de computadora.
Volviendo a Dan Brown, vale comentar que el actual furor por el llamado "thriller religioso" ya había sido abordado por Borges en los años 40. En su cuento "Tres versiones de Judas" el escritor plantea la posibilidad de que el apóstol más odiado de la cristiandad no fuese en realidad un traidor sino uno de los elegidos por el mismo Jesús para cumplir su misión salvadora.
Esta teoría no es muy diferente de la que difunde actualmente la National Geografic a través de su documental "El evangelio perdido de Judas". Sin embargo, el aporte esencial de Borges está en su capacidad de hacer que el lector se conecte con otros grandes escritores del orbe dando solamente una vuelta de página. Tanto es así, que la comunidad científica lo menciona como precursor, entre otros autores, de la literatura hipertextual. Así, leer un cuento de Borges suele ser una puerta de entrada hacia otros universos: el de Chesterton (extraño y paradojal), el de Joyce (caótico y controversial), o el de Stevenson (fantástico y conjetural). ¿Hay un hechizo más grande que este?
Volviendo a Dan Brown, vale comentar que el actual furor por el llamado "thriller religioso" ya había sido abordado por Borges en los años 40. En su cuento "Tres versiones de Judas" el escritor plantea la posibilidad de que el apóstol más odiado de la cristiandad no fuese en realidad un traidor sino uno de los elegidos por el mismo Jesús para cumplir su misión salvadora.
Esta teoría no es muy diferente de la que difunde actualmente la National Geografic a través de su documental "El evangelio perdido de Judas". Sin embargo, el aporte esencial de Borges está en su capacidad de hacer que el lector se conecte con otros grandes escritores del orbe dando solamente una vuelta de página. Tanto es así, que la comunidad científica lo menciona como precursor, entre otros autores, de la literatura hipertextual. Así, leer un cuento de Borges suele ser una puerta de entrada hacia otros universos: el de Chesterton (extraño y paradojal), el de Joyce (caótico y controversial), o el de Stevenson (fantástico y conjetural). ¿Hay un hechizo más grande que este?
Lo más popular
Ranking notas premium







