La líder del grupo de Tafí Viejo dice que los ángeles la inspiran

Los integrantes de la supuesta secta afirman que sólo se juntan para estudiar metafísica. Un hombre quiere recuperar a su nieto.

UNA DE LAS CAUSAS. Ramón Martínez afirmó que el hijo de la enfermera, de 14 años, le rompió su auto (foto), pero ella lo negó.
UNA DE LAS CAUSAS. Ramón Martínez afirmó que el hijo de la enfermera, de 14 años, le rompió su auto (foto), pero ella lo negó.
30 Agosto 2002
Los vecinos de Tafí Viejo siguen preocupados por las supuestas prácticas de presunta secta que funciona en Uttinger 31, aunque uno de sus miembros aclaró ayer que se trata de un grupo de estudios sobre metafísica, al tiempo que negó la realización de rituales esotéricos.
Los vecinos denunciaron que hacen ruidosas reuniones, que matan animales y que la gran cantidad de perros y gatos que tienen allí ocasiona más de un desvelo. Rafael Gutiérrez, quien vive en la casa que alquila la arquitecta Noemí Delgado, explicó que integra un grupo de alrededor de diez personas que se juntan todos los días a estudiar. "Somos seguidores del conde de Saint Germain", dijo el hombre de 30 años, que está desocupado.
Saint Germain fue, en el siglo XVIII, un reconocido pensador cuyas enseñanzas siguen concitando la atención de algunos fieles de distintas religiones, especialmente de la Católica.
El grupo es liderado por la enfermera Norma Formoso. Ella es autora de los libros "Con ternura angélica" y "Con escritura angélica", ambos de 1996, que introducen en conocimientos sobre el manejo del aura, la luz como fuerza y poder y otras cuestiones que -según Gutiérrez- le transmiten los ángeles con los que ella tiene contacto. Entre los miembros del grupo figura la esposa del intendente Alejandro Martínez, quien al ser consultado al respecto sólo dijo que desconoce el tema. "Con ella hemos logrado grandes cosas", afirmó ayer Formoso. "Esto es una persecución de los vecinos. Qué culpa tengo yo si hablo con los ángeles. Ahora también somo discriminados", afirmó. "A nosotros nos gusta la metafísica, la estudiamos. No somos una secta ni nada parecido", afirmó la mujer. Respecto de la gran cantidad de animales que tienen en la casa, Formoso afirmó que los ama, "pero ahora no tenemos ni un peso para darles de comer". "Yo tengo capacidades intelectuales, y las desarrollo. No puedo decir lo mismo de mis vecinos", aseguró. Hasta hace unos meses el grupo alquilaba una casa en Constitución al 1.000, de Tafí Viejo, donde los vecinos afirmaron que había cosas raras, pero no quisieron dar detalles. Enfrente viven aún Formoso y su familia.
Lo cierto es que las diferencias entre los vecinos y el grupo llevaron a la Policía a intervenir en denuncias cruzadas por amenazas, daños y lesiones. Una de estas causas, iniciada por la familia Carmona, está en la Justicia.

Otra denuncia
Otras de las acusaciones en contra del grupo es que sus miembros se aíslan de sus familias por completo. Raúl Donaire, abuelo de Pablo Tello, uno de sus integrantes, manifestó que su nieto lo visita asiduamente para pedirle limones o para visitarlo.
"Lo que no me gusta es que es difícil sacarlos de ahí, pero es porque yo quiero que vuelva a ser cristiano... no hay nada raro en él ni en esa gente", afirmó el hombre.

Sin trabajo
Pablo tiene 26 años, y desde hace tres convive con los miembros del grupo de estudios. Trabaja como remisero, pero se le averió el auto y se encuentra sin empleo.
"Nunca pide nada... quiero que vuelva a la Iglesia, porque él antes iba con su guitarra y tocaba en las misas", agregó Donaire, quien lo crió desde que tenía 5 años.

Tamaño texto
Comentarios