29 Agosto 2002 Seguir en 
Los pocos habitantes de Cañete, una pequeña localidad de Cruz Alta, se sorprendieron ayer a la mañana cuando vieron sobrevolar a tres avionetas. Pero mucho más cuando dos de las naves aterrizaron en una finca, al mismo tiempo que llegaban un camión y una camioneta. Por eso, el cuidador de la finca se comunicó con la Policía, temeroso de que pasara algo malo.
"Nunca había visto una cosa así", afirmó Miguel, el cuidador, a LA GACETA. Cuando las avionetas aterrizaron comenzó una carrera contra el reloj. Varios hombres bajaron de las naves y de las camionetas, y empezaron a cargar cajas en los vehículos. La finca, que tiene varios caminos de acceso, todos de tierra, está a unos 10 kilómetros de la ruta 303, y a 35 de San Miguel de Tucumán.
Luego de la alerta dada por el cuidador, efectivos de Investigaciones, al mando de los comisarios Luis Santana, Marcial Escobar y Carlos Vega, salieron para la zona. Y se encontraron con el operativo de los delincuentes. Una de las naves ya estaba despegando, pero otra, que tenía la inscripción LV-IMV todavía permanecía en el lugar, mientras que la tercera no había alcanzado a aterrizar. Los policías persiguieron a los contrabandistas, y lograron detener a cinco de ellos, además de secuestrar dos camionetas, que estaban cargadas hasta el techo de cigarrillos, provenientes de Paraguay.
Se arrestó a dos misioneros, a un santiagueño, a un salteño de Orán y a un tucumano. Los investigadores suponen que las naves habían partido desde Chaco.
Comercio interno
Los cigarrillos estarían destinados únicamente a la provincia de Tucumán, y ya se estaría sobre la pista del comprador. Para eso se investigarían los contactos del tucumano detenido, que sería el intermediario. Las marcas secuestradas (51 y Mills) se comercializan sin problemas en las calles del microcentro. El caso quedó en manos del juez Federal nº 2, Felipe Terán, quien hoy indagará a los sospechosos.
En la Argentina, el negocio del contrabando es uno de los más redituables para las organizaciones delictivas. El año pasado, Gendarmería realizó procedimientos en los cuales se secuestraron cigarrillos por valor de casi $2,5 millones.
"Nunca había visto una cosa así", afirmó Miguel, el cuidador, a LA GACETA. Cuando las avionetas aterrizaron comenzó una carrera contra el reloj. Varios hombres bajaron de las naves y de las camionetas, y empezaron a cargar cajas en los vehículos. La finca, que tiene varios caminos de acceso, todos de tierra, está a unos 10 kilómetros de la ruta 303, y a 35 de San Miguel de Tucumán.
Luego de la alerta dada por el cuidador, efectivos de Investigaciones, al mando de los comisarios Luis Santana, Marcial Escobar y Carlos Vega, salieron para la zona. Y se encontraron con el operativo de los delincuentes. Una de las naves ya estaba despegando, pero otra, que tenía la inscripción LV-IMV todavía permanecía en el lugar, mientras que la tercera no había alcanzado a aterrizar. Los policías persiguieron a los contrabandistas, y lograron detener a cinco de ellos, además de secuestrar dos camionetas, que estaban cargadas hasta el techo de cigarrillos, provenientes de Paraguay.
Se arrestó a dos misioneros, a un santiagueño, a un salteño de Orán y a un tucumano. Los investigadores suponen que las naves habían partido desde Chaco.
Comercio interno
Los cigarrillos estarían destinados únicamente a la provincia de Tucumán, y ya se estaría sobre la pista del comprador. Para eso se investigarían los contactos del tucumano detenido, que sería el intermediario. Las marcas secuestradas (51 y Mills) se comercializan sin problemas en las calles del microcentro. El caso quedó en manos del juez Federal nº 2, Felipe Terán, quien hoy indagará a los sospechosos.
En la Argentina, el negocio del contrabando es uno de los más redituables para las organizaciones delictivas. El año pasado, Gendarmería realizó procedimientos en los cuales se secuestraron cigarrillos por valor de casi $2,5 millones.







