Cartas de lectores

29 Mayo 2006
JUVENTUD
  Me resulta inquietante el debate, o la polémica, que se ha instalado con respecto al estilo de vida que, supuestamente, impera entre nuestros adolescentes y nuestros jóvenes. Personas en apariencia adultas levantan su dedo acusador y terminan pidiendo los más variados castigos, como si los chicos fueran los únicos culpables de lo que pasa. Desde mi posición de abuelo, reflexiono. ¿Son los jóvenes los propietarios o administradores de los boliches donde se les provee alcohol o drogas? ¿Son los jóvenes los que comercializan, con gran rédito económico personal, nefastos productos? ¿Son los jóvenes los que especulan con la puesta de moda del exhibicionismo sexual? ¿Son los jóvenes los autores, actores, directores y hasta productores de supuestas obras de arte mostradas en televisión, cine y teatro que no hacen más que exacerbar su morbo? ¿Son los jóvenes los que accionan y direccionan temas vitales como la salud, la educación y la Justicia, conforme convenga a sus propios intereses y sin medir las consecuencias? Sólo por dar un ejemplo: ¿qué responsabilidad adjudicaremos a los jóvenes por la instalación, anunciada y sostenida como una verdadera panacea para la provincia, de 1.000 maquinitas tragamonedas que, sabido es, generarán adicción al juego, al tabaco, al alcohol y hasta a las drogas? Creo que va siendo hora de que los adultos asumamos nuestras propias responsabilidades como generadores y  provocadores del mundo que les estamos entregando a los jóvenes, hora de que nos quitemos las máscaras de la hipocresía. Quizás sea necesario recuperar algunos valores perdidos hace tiempo, cuando el ser era mucho más importante que el tener. Sobre todo, si ese tener se logra apelando a cualquier medio y otorga poderes supremos e impunidad.

Jorge Raúl Laskowski
Miguel Lillo 1.191
San Miguel de Tucumán


BIBLIOTECA SARMIENTO
  Deseo hacer llegar mis felicitaciones a la Universidad Nacional de Tucumán y muy especialmente a su rector, Mario Marigliano, por lo anunciado en relación con la Biblioteca Sarmiento. Sólo conozco lo que los medios de comunicación locales publicaron. Pero me es suficiente para sentirme orgulloso del hecho que la UNT, institución de la que fui docente, haya decidido rescatar el edificio de la Sociedad Sarmiento -y reactivar su biblioteca-, institución que no solamente es antigua, sino señera en la cultura de Tucumán. Por sus ambientes pasaron figuras conspicuas del pensamiento, de las letras y de la política, no sólo vernáculas sino también universales. A ello se debe sumar el hecho, nada despreciable, de que se evitará el deterioro de las más de 60.000 publicaciones que posee la biblioteca. Quiera Dios que actitudes como esta sirvan para que instituciones, tanto públicas como privadas, salgan a recuperar y cuidar nuestro rico acervo cultural e histórico.

Roberto W. Mercau
rwmercau@arnet.com.ar


LICEOS MILITARES
  Como madre de un cadete de cuarto año del Liceo Militar General Gregorio Aráoz de La Madrid, quiero recordarles al presidente de la Nación y a su ministra de Defensa que los padres tenemos el derecho y la obligación de elegir el tipo de enseñanza que consideremos más conveniente para nuestros hijos. Que ellos ingresaron y permanecen en el Liceo Militar porque así lo quisieron y lo aceptan libremente. Que sólo ellos y nosotros podemos decidir si el sistema es o no obsoleto. Que sí les van a ocasionar problemas si a los liceos los transforman en simples y comunes escuelas secundarias, porque hemos invertido tiempo y dinero en la consecución de otras metas, con las cuales ustedes pueden no estar de acuerdo. Hay que aclarar que la “educación militarizada” no consiste en arrestos y sanciones sino -como reza el lema de nuestro querido Liceo- en la formación de jóvenes respetuosos de valores que no pasan de moda y que conducen al bien obrar en lo que encaren: el orden, la disciplina y la perfección. Señor Presidente, no lo hemos votado para que nos perjudique.

Marisa Mon de Murga
marisa_mon@hotmail.com


COSTUMBRES PERDIDAS
Hay una cantidad de cosas que se fueron perdiendo. El respeto por los mayores, el reverenciar a una mujer y cederle el paso. ¿Pretendían igualdad de sexos? Quien llega primero se sienta. Hoy extrañamos a aquellos “gallegos” que nos traían los productos de almacén a domicilio. Ahora debemos “changar” desde el supermercado y comprar cosas que no necesitamos o en exceso. El pan también llegaba a casa, lo mismo que la leche y el hielo. Sólo se iba a la carnicería, ya que la verdura venía en carro. Aquellas salidas al tambo donde se compraba leche al pie de la vaca nos marcaron a fuego el perfume de la alfalfa seca. Y hemos obtenido comodidades y beneficios. ¿Recuerdan el olor a sopa, hirviendo desde las 7 de la mañana?  Hoy, un cubito y listo. El respetar y hasta casi reverenciar a las maestras, todas viejas como de 40, que para facilitarnos las tareas, con cola de pescado hervida hacían copias del material que preparaban para nosotros. Eran vocacionales. No importaban las horas, y podíamos ir a sus casas a destapar las neuronas si no comprendíamos en clase. Esas sí que se merecían aumentos salariales. ¡Ah...! Si hubiesen conocidos los piquetes, hoy serían millonarias!



JUBILACION
 ¿Alguien sabe dónde se pueden comprar derechos? Nadie los vende... Veamos de qué producto se trata. Un día, una persona entra al mercado laboral. Aporta para una jubilación y para disponer de otros muchos beneficios. El tiempo requerido y exigido de trabajo es de 30 años. En cierto momento, eso se modifica sin previo aviso. Se cambian las reglas de juego. Por razones de macroeconomía se produce desocupación. Aquellos que tenían más de 45 de edad y habían perdido el trabajo pasaron a la categoría de etéreos. Se alimentan del aire. No consiguen trabajo formal y deben pasar a la clandestinidad, trabajan en negro. Pero llegados a la nueva edad jubilatoria deben justificar 30 años de aportes. Para el cálculo se toman los últimos 10, y, debido a los altos índices de inflación, los valores se deben ajustar. Pero, ¿qué coeficiente se usa? Uno que dice que alguien cobraba $ 20 por mes. Ridículo, pero cierto ¿Los derechos adquiridos son sólo para los políticos con jubilaciones de privilegio? Por algo todos quieren ser políticos.



CONSTITUCION
Nuestra Constitución reconoce tres poderes distintos y un solo actor verdadero. Hay un Ejecutivo poderoso, un Legislativo obsecuente y un Judicial desdibujado. Esto ya no es democracia, sino dedocracia. El pueblo era el soberano. Ahora la soberanía pasó al gobernador. Nos perdimos la oportunidad histórica de colocar la provincia en los rieles del progreso. Quizás no nos interesamos lo suficiente en este tema, tan definitorio. Casi un 70% de los que contestaron el sondeo realizado por LA GACETA reconoció no interesarse por lo que resolvieran los constituyentes. Esto puede hablar mal de los tucumanos, o señalar el hartazgo por el modo en que el gobernador consigue todo lo que quiere, sin escuchar al pueblo. Mientras tanto, la obra pública es el argumento que se esgrime para darle a todo una fachada seductora. Y el pueblo, sumiso, calla. ¿Servirá tanta obra cuando la ciudadanía desfallezca mientras unos pocos amasan fortunas que ella jamás logrará con su trabajo? Hay una nueva clase social en la provincia, una casta.  ¿Alguien tiene alguna dudas respecto de quiénes la componen?

María Estela López Cheín
estelashow@hotmail.com





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