El anuncio de la apertura del corralito sorprendió y creó dudas en la City local

Los gerentes de los bancos tucumanos opinan que ahora se sabrá cuál entidad es sólida y cuál no lo es. Los banqueros señalaron que la medida no fue anunciada en el mejor momento.

06 Abril 2002
La sorpresa se apoderó de la city tucumana. A partir del primer día hábil de enero de 2003, se producirá una liberación del dinero del corralito. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) autorizó a las entidades financieras a devolver los fondos de los depósitos a partir del año próximo.
La medida, que aún no fue reglamentada, especifica que los bancos decidirán si reintegrarán o no los fondos de los ahorristas; es decir, que ninguna de las entidades financieras estarán obligadas a cumplir con la norma. También está claro que a los acorralados que se inclinen por esta nueva alternativa se les asegurará una rentabilidad equivalente a la tasa de interés que tenían esos plazos fijos, el 2% anual, más el famoso y cada vez más célebre Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER).
Los gerentes consultados por LA GACETA coincidieron en señalar que, por el momento, no recibieron ningún tipo de comunicación oficial de sus casas centrales. "Nos enteramos por los diarios de esta gran novedad. Es una medida que el Gobierno nacional tomó sin consultar a ninguna de las entidades financieras, como venía ocurriendo en los últimos tiempos", explicó un ejecutivo.
Según las fuentes bancarias, este nuevo cambio de planes se produjo porque las autoridades recibieron el visto bueno del FMI. "El FMI busca que el sistema recupere confianza y, por lo tanto, tendrán que devolver el dinero a las personas que confiaron en ellos", argumentó la fuente.

Las consecuencias
Los responsables de la city no dudaron sobre las consecuencias de esta nueva medida.
"De alguna manera habrá un sinceramiento de la situación que atraviesa cada uno de los bancos de la provincia y del país. Ahora se sabrá qué banco es realmente sólido y cuál no lo es", argumentó el gerente de un banco de origen extranjero.
Los analistas financieros coincidieron, además, en que esta es una señal que envía el Gobierno nacional al sistema financiero argentino. "Muchos bancos extranjeros ya habían sugerido que podían devolver el dinero a los ahorristas, pero las autoridades les negaron el pedido. Ahora cambiaron su postura; es decir, dejaron en claro su debilidad", comentó un especialista en inversiones.
"¿Qué podemos esperar? Muchos menos bancos con una menor cantidad de sucursales y reduciendo la escala de sus operaciones no en enero sino mucho antes, y esperar que haya mucho menos bancos con fusiones y alguna desaparición", afirmó Carina López Espino, analista de servicios financieros de Standard & Poor's en Buenos Aires.
Los gerentes señalaron además que este anuncio no llegó en buen momento. "No es bueno que se anticipen estos pasos a seguir, porque la gran mayoría de los acorralados está decidiendo qué hará con sus depósitos. En otras palabras, en una semana clave, agregaron más incertidumbre a la que ya había", concluyó un ejecutivo.

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