"Le juré a mi hija que Callejeros no iba a actuar más"

Luis Fernández, padre de una víctima de Cromagnon, estuvo en Tucumán para tratar de que se suspenda el show.

Fernández lleva el cartel de su hija Nayla en el pecho. LA GACETA / HECTOR PERALTA Fernández lleva el cartel de su hija Nayla en el pecho. LA GACETA / HECTOR PERALTA
23 Marzo 2006
“No vamos a dejar que Callejeros entre al estadio; ahora los muertos no van a ser los chicos, sino los padres, y vamos a ver si el gobernador se hace cargo de esto”, le dijo ayer a LA GACETA Luis Fernández, quien en la noche del 30 de diciembre de 2004 perdió a Nayla, su única hija.
Fernández llegó ayer a Tucumán en representación de unos 70 familiares de víctimas de la tragedia de Cromagnon, con la intención de reunirse con el gobernador José Alperovich, para pedirle que intervenga para que no se realice el show de Callejeros programado para el 22 de abril, en el Tucumán.
El hombre, que posee una imprenta en Buenos Aires, cargó también contra los organizadores del recital. “Una cosa es el negocio de la música, y otra avalar a un grupo que está procesado por estrago doloso, y a sólo 14 meses del dolor”.
Fernández adelantó que la primera etapa del plan trazado por el grupo de padres consiste en dialogar con las autoridades provinciales y municipales. “Eso hicimos en Córdoba, hasta que el gobernador José Manuel de la Sota decidió que Callejeros no toque en esa provincia... pero después, nos vamos a parar frente al club para que no pasen, y a ver si la Policía nos hace algo”, dijo.
El padre de Nayla, que tenía 19 años, pertenece al “ala dura” de los familiares. Participó en los escraches a Omar Chabán (el administrador de Cromagnon) y en las marchas y las acusaciones que determinaron la destitución del jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra.
“Le juré a mi hija que Chabán iba a estar preso, que Ibarra iba a ser destituido, y que Callejeros no iba a actuar más... me falta cumplir una sola cosa, y lo voy a hacer”, afirmó.
Fernández explicó que la motivación para hacer lo que hace es que “nunca más debe pasar algo así, porque es indudable que esto va a volver a ocurrir con Callejeros, porque el grupo ya conocía el lugar, incentivó el uso de bengalas y hubo tres incendios previos ahí, sin que ellos hicieran nada... sí veían el peligro”. De esta manera, respondió a la autocrítica del líder de Callejeros, Patricio Fontanet, quien afirmó que su error fue no haber percibido el peligro que se cernía sobre esa actitud. El hombre, que relató la terrible experiencia que vivió cuando tuvo que identificar a su hija en la morgue, no fue recibido por Alperovich, dado que en Casa de Gobierno le informaron que tuvo que viajar a Buenos Aires, explicó.