Los compañeros marcharon para reclamar el esclarecimiento del caso

Frente a la Casa de Gobierno, más de 70 personas depositaron velas y demandaron Justicia. La renuncia de Baillo.

22 Marzo 2006
Las velas se encendieron e iluminaron el manto negro que, entonces, parecía mucho más imponente. Sobre la tela que llevaban los manifestante, unas gordas letras rezaban “Justicia por Paulina” y brillaban con fuerza mientras la noche caía sobre la plaza Independencia. Más de 70 personas reclamaron, a viva voz, el esclarecimiento del asesinato de la estudiante.
“Esta marcha tiene un propósito distinto del de las anteriores. No nos es suficiente la renuncia de (Pablo) Baillo. Queremos justicia. Queremos que se encuentre al responsable de este crimen”, dijo Gustavo Sáenz, uno de los manifestantes.
El recorrido empezó a las 18.30 en la Facultad de Filosofía y Letras. Pese a que unos oscuros nubarrones amenazaban con frustrar la iniciativa, los estudiantes comenzaron su caminata cortando las calles por las que transitaban (ayudados por policías) hasta llegar a la Casa de Gobierno, en cuyas escalinatas depositaron las velas que habían encendido cuadras antes.
“Vengo a pedir al Gobierno que se tome en serio la investigación de este caso. Confío en que, con estas marchas, se pueden cambiar ciertas injusticias. Al menos, conseguimos la renuncia de Baillo. No conocía a Paulina, pero tengo hijos adolescentes y esto podría haberles sucedido a ellos”, dijo María de Suárez.
Una de las organizadoras de la marcha, Elena Soria, anunció que proyectan realizar estos recorridos todos los martes. También adelantó que se plegarán a las manifestaciones que se organicen para el viernes 24. “Pese a todo lo que hicimos, ningún funcionario salió a hablar con nosotros”, lamentó.

CARTAS DE LECTORES

PADRES  RESPONSABLES


Los padres tienen que ejercer responsabilidad sobre sus hijos conociendo qué hacen, adónde van, en qué horario y en qué estado vuelven. Ellos deben exigir que los boliches abran a las 11 y cierren a las cuatro para evitar que los chicos entren a bailar tarde y no se expongan al consumo de drogas. Este sistema favorece únicamente al que se aprovecha de los efectos de la noche. Son responsables también las autoridades, ya que en esta provincia todo es ilegal: los remises, los boliches no habilitados, etc. Debe ocurrir una desgracia para que tomen medidas que deberían haber sido realizdas antes de esto.

Horacio Bugeau
San Martín 650 4º D


JUSTICIA


No puedo de dejar de sentir una gran consternación por lo que le pasó a Paulina Lebbos. Por eso, me solidarizo con sus padres para darles, desde España, mi apoyo moral. A las autoridades me dirijo, con todo el respeto que se merecen, para decirles que llegará el día en que tendrán que rendir cuenta por lo que hicieron, o por lo que no llegaron a hacer, y que el Señor no dejará nada oculto. Por eso, es preferible que obren con la verdad y que pongan en funcionamiento la palabra JUSTICIA .
 
Walter Andrés
walterjjandres@hotmail.com


POCA MEMORIA

Es lamentable que haya que esperar que ocurra una tragedia para que nuestros gobernantes comiencen a hacer cumplir las normas destinadas a regular y proteger la vida de los tucumanos. Pero lo más lamentable es que nuestros gobernantes y la sociedad tienen poca memoria y que dentro de poco tiempo se irán relajando los controles, como ya pasó en otros casos. También me parece increíble que no se responsabilice a los dueños de las remiserías: son ellos los responsables de pedir la documentación a los vehículos que incorporan a sus filas.

Sebastián Ignacio Rocha
sirochareo@hotmail.com


SOLIDARIDAD


 El caso Lebbos nos muestra las limitaciones de nuestra sociedad que, en su mayoría, permanece como espectadora ante un hecho de extrema gravedad como fue el secuestro y asesinato de una joven. La solicitud de uno de los asistentes a la última manifestación frente a la Casa de Gobierno, instando a la ciudadanía a involucrarse y a ser protagonista, debería tener masiva e inmediata respuesta si tomáramos conciencia de lo que significa el derecho a la vida y el valor de la solidaridad. Está en juego el futuro de nuestros hijos, ya que cualquiera de ellos puede ser la próxima victima y que el Estado tiene el deber de prever estas cosas y protegerlos. Si, por negligencia o ineficacia, no lo hace, el pueblo debe actuar con rapidez, decisión y constancia para exigirle. En el juego de los deberes y derechos, es tiempo de que los tucumanos elevemos nuestra autoestima. Nos obligan a votarlos, obliguémoslos a actuar eficazmente. Si no ¿para qué los queremos?

Daniel Chávez
Pasaje Benjamín Paz 308