22 Marzo 2006 Seguir en 
Estocolmo.- El escándalo por las caricaturas de Mahoma cobró renovado brío con tres hechos resonantes: la renuncia de la canciller sueca, Leila Fraivalds; el retiro de circulación de un semanario británico y comentarios del príncipe Carlos de Inglaterra en Egipto.
Fraivalds renunció tras ser acusada de mentir a la prensa sobre el cierre de una página de internet de extrema derecha que planeaba publicar caricaturas del profeta. Freivalds, de 63 años, explicó que sólo había advertido que las caricaturas podían constituir un peligro para Suecia, dada la ira dirigida por los musulmanes hacia Dinamarca, país adonde se publicaron los primeros dibujos. No obstante, no pudo acallar las críticas de los que defienden la libertad de expresión. La publicación de caricaturas de Mahoma, en febrero pasado, enfureció al mundo islámico y provocó una ola de violentas protestas contra sedes diplomáticas de Dinamarca y de la Unión Europea (UE) en varios países árabes o musulmanes.
Por otra parte, la Iglesia Anglicana retiró de circulación la última edición de su revista Y Llan (Iglesia), que incluía una caricatura de Mahoma tomada del diario "France-Soir". La viñeta muestra a Mahoma sentado en nubes del cielo, al lado de Buda, Moisés y Dios, quienes le dicen: "No te quejes Mahoma; a todos nos caricaturizaron". A su vez, el príncipe Carlos criticó las caricaturas y la violencia que siguió a las publicaciones. "Estos hechos espantosos muestran el peligro que genera el no escuchar ni respetar lo que es precioso y sagrado para otros", dijo el heredero del trono británico ante 800 personas en El Cairo, al recibir un doctorado en Al Azhar, la institución islámica sunnita más importante del mundo. (Télam-SNI)
Fraivalds renunció tras ser acusada de mentir a la prensa sobre el cierre de una página de internet de extrema derecha que planeaba publicar caricaturas del profeta. Freivalds, de 63 años, explicó que sólo había advertido que las caricaturas podían constituir un peligro para Suecia, dada la ira dirigida por los musulmanes hacia Dinamarca, país adonde se publicaron los primeros dibujos. No obstante, no pudo acallar las críticas de los que defienden la libertad de expresión. La publicación de caricaturas de Mahoma, en febrero pasado, enfureció al mundo islámico y provocó una ola de violentas protestas contra sedes diplomáticas de Dinamarca y de la Unión Europea (UE) en varios países árabes o musulmanes.
Por otra parte, la Iglesia Anglicana retiró de circulación la última edición de su revista Y Llan (Iglesia), que incluía una caricatura de Mahoma tomada del diario "France-Soir". La viñeta muestra a Mahoma sentado en nubes del cielo, al lado de Buda, Moisés y Dios, quienes le dicen: "No te quejes Mahoma; a todos nos caricaturizaron". A su vez, el príncipe Carlos criticó las caricaturas y la violencia que siguió a las publicaciones. "Estos hechos espantosos muestran el peligro que genera el no escuchar ni respetar lo que es precioso y sagrado para otros", dijo el heredero del trono británico ante 800 personas en El Cairo, al recibir un doctorado en Al Azhar, la institución islámica sunnita más importante del mundo. (Télam-SNI)







